Receta para preparar yogur griego en casa

Nutritivo, delicioso y apto para una dieta sana. Así podemos definir el yogur griego. Si te gusta hacerte tus propios elaborados, no puedes dejar escapar esta receta.
Receta para preparar yogur griego en casa
Eliana Delgado Villanueva

Escrito y verificado por la nutricionista Eliana Delgado Villanueva.

Última actualización: 14 febrero, 2024

La receta y el modo de elaborar el yogur griego lo convierten en un producto más cremoso y denso que el natural. Por este motivo, muchas personas lo consumen de forma habitual. Si este es tu caso, ¿sabías que puedes hacerlo también en casa?

Lejos de ser un proceso complicado, su elaboración es sencilla y económica. A cambio, obtienes un alimento riquísimo, versátil y muy saludable. ¿Empezamos?

¿Qué es el yogur griego y qué características tiene?

Bajo la denominación de yogur griego se conoce un tipo de yogur colado que se lleva elaborando en muchas regiones del mundo desde hace cientos de años.

Lo que lo convierte en un producto distinto es el drenaje del suero de leche. A resultas de ello, se obtiene un yogur más denso y cremoso; que sigue manteniendo el característico sabor ácido. Aparte de esto, también se suele añadir un poco de nata o de leche en polvo entre sus ingredientes.

En cuanto a su composición, representa un aporte interesante de algunos nutrientes como proteína, calcio y fósforo. Por otro lado, contiene las mismas bacterias vivas que el yogur, por lo que también es un alimento probiótico.

Entre los principales beneficios que se pueden citar de incluir yogur en la dieta, se encuentran los siguientes:

  • Favorece el desarrollo y la salud ósea.
  • Contribuye a una mejor salud del sistema digestivo.
  • Es saciante y un snack o tentempié muy saludable.
  • Puede ser bien digerido por las personas con intolerancia a la lactosa, pues contiene una cantidad menor que la leche de vaca.

Cómo preparar yogur griego

Para hacer la receta de yogur griego solo es necesario tener a mano tres ingredientes. Con esta versión que te enseñamos hoy, no hay que añadir fermentos, ya que los vamos a aportar con un yogur natural.

Ingredientes

Utensilios

  • Olla o cazo.
  • Termómetro de cocina.
  • Un trapo de algodón fino.
  • Muselina.
  • Espátula.
  • Colador fino.
  • Bol.

Elaboración

  1. Para empezar, coloca en una olla la leche y la nata y ponla a fuego muy suave. Caliéntala hasta llegar a los 80 grados.
  2. Cuando la mezcla haya alcanzado esta temperatura, retira y deja enfriar hasta los 40-45 grados. En este momento puedes añadir el yogur. Es importante no hacerlos antes, ya que, de lo contrario, los fermentos pueden desactivarse.
  3. Remueve bien para integrar los tres ingredientes y cubre el cazo con un paño de algodón. Si lo deseas, para «sellarlo» mejor, puedes colocar la tapa de la olla encima.
  4. A continuación, déjalo en un lugar cálido. Para ello, puedes introducirlo dentro del horno o el microondas apagado; situarlo cerca de un radiador o bien en un punto de la casa con una temperatura ambiente cálida y sin corrientes de aire. El reposo va a durar unas 8 horas, tiempo necesario para que actúe el fermento y vaya cuajando el yogur.
  5. Una vez pasadas las horas o cuando tú veas que está cuajado, mezcla con una espátula y procede a colar el yogur. Prepara un colador fino, cubre con una muselina y coloca encima de un bol. Vierte el yogur en el cedazo y déjalo drenar durante una media hora.
  6. En este momento la parte que queda en el colador es mucho más espesa y en el bol tenemos el suero de la leche. Este último lo puedes reservar para darle algún uso posterior en la cocina.
  7. Ahora, pásalo a la nevera para que enfríe. Puedes dejarlo en el bol o introducirlo en moldes individuales. Después, ya estará a punto para consumir. Bien tapado y en el frigorífico, se puede guardar hasta una semana.

Si tienes una yogurtera en casa, también puedes emplearla para hacer la receta de yogur griego. En este caso, el proceso será un poco más rápido. Para llevarlo a cabo, sigue las instrucciones pertinentes.



Otros consejos prácticos para hacer un yogur griego perfecto

Elaborar el yogur en casa, ya sea el natural o esta versión más cremosa, es bastante sencillo. Tan solo es necesario seguir los pasos principales y tener un poco de paciencia para que se lleve a cabo el proceso de fermentación y drenaje.

Una parte del resultado final dependerá de la temperatura, así que es posible que tu yogur griego casero no quede siempre igual.

Si por algo destaca esta preparación, es por su consistencia mucho más cremosa que la del yogur natural. Así que no se suele recomendar hacer la receta con leche descremada o semidescremada.

Si te gusta que tenga una textura con bastante densidad, déjalo drenar en el colador durante más tiempo. Otra forma de lograrlo es añadir dos cucharadas de leche en polvo en el mismo momento que se agrega el yogur a la leche caliente.

Por último, ten en cuenta que es aconsejable consumir el yogur tras dejarlo unas horas en la nevera (por ejemplo, toda una noche). Este tiempo de reposo de más ayuda a aumentar el sabor y a tener una mejor consistencia.

Sugerencias de consumo

Los yogures de todo tipo son preciados como alimento saludable. Lo habitual es comerlos solos como postre, pero también se trata de productos muy versátiles en la cocina.

Si este no forma parte de tu rutina alimentaria habitual o si deseas conocer más formas de consumirlo, te comentamos algunas de las mejores posibilidades:

  • En un bol con frutas frescas cortadas, frutos secos o semillas.
  • Para hacer gachas de avena, en lugar usar leche.
  • Mezclado con pepino y menta picada para hacer la famosa salsa tzatziki. Con ella puedes aliñar verduras, sándwiches, patatas asadas, entre otros. También te puede servir para probar alguna receta griega, como este pollo con salsa.
  • Como base para hacer helados variados muy cremosos.
  • En las sopas y cremas de verduras. Añadido al último momento, aporta cremosidad y espesor.
  • En la elaboración de todo tipo de batidos.

Como hemos comentado, el suero de leche que ha quedado tras drenar el yogur, también se puede emplear en la cocina. No lo desperdicies, ya que te puede servir para aderezar ensaladas, enriquecer un batido, levar un bizcocho o marinar carnes.



Guárdate esta receta de yogur griego

Ya sea para un uso regular o para cocinar alguna receta especial, te recomendamos probar de hacer tu propio yogur griego en casa. Es muy sencillo de elaborar, denso, sabroso y nutritivo. Lo puedes incluir con regularidad en tu día a día, tanto en el desayuno como en las comidas principales o en los tentempiés.

Con un poco de tiempo, el resultado final es espectacular, seguro que nadie encontrará diferencias entre el tuyo y el comercial.


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