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¿La berenjena absorbe demasiado aceite? 5 consejos para evitarlo

3 minutos
Secar las berenjenas antes de llevarlas a la sartén es un paso previo muy útil para evitar que absorban mucho aceite. Te contamos más tips que pueden ayudar.
¿La berenjena absorbe demasiado aceite? 5 consejos para evitarlo
Escrito por Daniela Bernal
Publicado: 11 septiembre, 2026 18:00

La berenjena es un vegetal muy versátil; con ella puedes preparar múltiples platos. Y algunos de ellos requieren que las frías, como las berenjenas empanizadas, por ejemplo. El problema está en que, al entrar en contacto con el aceite, pasan a absorberlo con gran rapidez. Esto ocurre debido a la estructura física de su pulpa, compuesta por diminutas bolsas de aire que funcionan como una esponja.

Para evitar esto no es necesario prescindir del aceite. Más bien se trata de aplicar una técnica adecuada, para que la berenjena quede tierna y jugosa, sin terminar empapada ni pesada para la digestión.

Córtala en piezas de tamaño uniforme

Cortar la berenjena de manera uniforme es un paso clave para evitar que absorba demasiado aceite al cocinarla. Considera que los cortes irregulares generan un problema doble. Los trozos más finos absorben el aceite casi al instante y se deshacen, mientras que los pedazos gruesos quedan duros y crudos por dentro. Por ello es importante que trates de mantenerlos lo más parecidos posibles. 

Sálala y déjala reposar antes de cocinarla

Salar la berenjena cruda puede hacer una gran diferencia al momento de la cocción. Verás, la sal extrae el agua en las células de la berenjena y provoca el colapso de las pequeñas bolsas de aire presentes en la pulpa. Así reducirás la absorción del aceite durante el sellado o freído.

Tan solo debes espolvorear los trozos de berenjena con sal fina y dejarlos reposar en un colador entre veinte y treinta minutos. S colocas un plato con un peso ligero encima, acelerarás el drenaje.

Seca bien la berenjena antes de llevarla al fuego

Pasado el tiempo de reposo, notarás que las berenjenas han expulsado un líquido oscuro. Deséchalo y pasa a sacar los trozos, bien sea con un trapo de cocina limpio o con papel de cocina. Presiona con suavidad cada trozo; así quitarás la humedad superficial y el exceso de sal. Si dejas los trozos húmedos, al cocinar se genera un vapor que demora el sellado de la superficie.

Pincela el aceite en lugar de verterlo en la sartén

Muchos agregan un chorro de aceite directo en la sartén y allí sumergen la berenjena. Esto representa un error, ya que los trozos que tocan primero el fondo absorben todo el líquido, haciendo que debas agregar más para freír la siguiente tanda. Para evitarlo, pincela la berenjena, en ambas caras, con el aceite. Así utilizas una cantidad mínima y lo distribuyes de forma uniforme por todo el vegetal.

Cocínala con calor suficiente y sin amontonar las piezas

Es clave que, al momento de sellar las berenjenas, la sartén se encuentre a una temperatura media-alta. El calor hace que la superficie se caramelice más rápido y reduce la absorción del aceite. De igual manera, lo más conveniente es que cocines los trozos en tandas pequeñas y sin amontonarlos, para que obtengan un dorado parejo.

La berenjena no tiene por qué quedar aceitosa. Muchas veces basta con prepararla antes, controlar la cantidad de grasa y cocinarla con paciencia para conseguir una textura suave y apetecible.

Este texto se ofrece únicamente con propósitos informativos y no reemplaza la consulta con un profesional. Ante dudas, consulta a tu especialista.