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¿Quién quiere uñas quebradizas? Nadie: 7 errores que las hacen más frágiles

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La acetona es un químico muy potente, que debilita las uñas. En su lugar, usa un quitaesmaltes más respetuoso, que no la incluya.
¿Quién quiere uñas quebradizas? Nadie: 7 errores que las hacen más frágiles
Escrito por Daniela Bernal
Publicado: 21 febrero, 2026 20:00

Imagina que te estás dejando crecer las uñas naturales y, cuando tienen un largo que te agrada, comienzan a romperse con facilidad o se abren en capas. Por lo general, solemos atribuir las uñas quebradizas a la genética o incluso a alguna deficiencia nutricional.

Pero lo cierto es que —la mayoría de las veces—, se debe a un conjunto de hábitos que hacemos a diario, que terminan debilitando la uña. Por suerte, esto se puede corregir con facilidad. Y el primer paso para ello pasa por saber cuáles son exactamente esos errores.

1. Exponerte a agua y jabón sin protección

Quizás uno de los errores más comunes —que conlleva uñas quebradizas—, es lavar los platos o limpiar la casa sin proteger tus manos. Considera que el contacto constante con agua y detergentes elimina los aceites naturales que mantienen las capas de la uña unidas. Para evitar esto, tan solo recuerda usar guantes cada vez que vayas a hacer una tarea en donde te expongas agua y jabón.

2. Abusar del gel hidroalcohólico

Aunque es muy útil para desinfectar las manos al instante, también es un potente desecante. El alcohol en él evapora la humedad de la uña, haciéndola más propensa a quiebres. Por ello, colócate una capa de crema de manos justo después del gel; así le devolverás la hidratación a tus uñas y manos.

3. Usar quitaesmaltes con acetona

A la hora de quitarte el esmalte de las uñas, de preferencia, ve por productos que no contengan acetona en su composición. Este es un químico muy potente que disuelve los lípidos en la uña, dejándola reseca y quebradiza.

4. Arrancar el esmalte

Hay quienes intentan quitar un esmalte que se ha desconchado o una manicura en gel rota con los dientes u otras uñas, y esto es un grave error. Con esta acción solo desprenderás la capa superior de la uña, dejándola muy debilitada y fina como el papel. La solución pasa por usar un producto quitaesmaltes adecuado cuando quieras quitar el esmalte o gel.

5. Morder o manipular las cutículas

Ten en cuenta que la cutícula es una barrera que protege la matriz de la uña contra bacterias. Al morderla o cortarla de más, solo la estarás debilitando. En su lugar, hidrátala a diario con crema y, a la hora de hacer la manicura, solo empújala suavemente con un palito de manicura.

6. Usar las uñas como herramientas

Si eres de las que usa las uñas como espátulas, para quitar una etiqueta; o para hacer palanca en una tapa, te diremos que esto es negativo para ellas. Estas acciones crean microfracturas, haciéndolas quebradizas. Evítalo utilizando las herramientas adecuadas para cada labor, sin ver a tus uñas como una “navaja suiza”.

7. Limado incorrecto

Al limar tus uñas evita el movimiento de serrucho, yendo de un lado hacia el otro. Esto genera mucha fricción y deshilacha sus puntas, fomentando que se abran en capas. Por ello, ve siempre en una sola dirección y utiliza limas de grano suave, que son más respetuosas con la uña, sellando el borde en lugar de abrirlo.

Recuerda que, en lo que a uñas quebradizas se refiere, no existe una fórmula o producto mágico que lo solucionará de un día para otro. La clave para que recuperen su fuerza pasa por implementar estos hábitos de cuidado en tu rutina y mantenerlos con constancia. Así crearás menos trauma en tus uñas y reducirás la sequedad que lleva al quiebre.

Este texto se ofrece únicamente con propósitos informativos y no reemplaza la consulta con un profesional. Ante dudas, consulta a tu especialista.