Cómo secar el cabello sin dañarlo: 7 consejos rápidos que debes aplicar

La sabiduría popular nos dice que secar el cabello al aire libre es la mejor alternativa, ya que no daña las fibras. Pero esto tiene sus matices, y es que dejar el pelo empapado durante horas puede debilitar su membrana celular, haciéndolo más propenso a roturas y quiebres.
No es necesario que evites el secado, pero sí debes hacerlo de una manera estratégica e inteligente. ¿Cómo? Añadiendo a tu rutina técnicas sencillas para minimizar la fricción mecánica y el daño térmico en tu melena.
1. Reduce la fricción
Frotar la toalla en el cabello mojado tras la ducha no es la mejor alternativa, ya que esa fricción rompe las fibras capilares debilitadas por el agua. En su lugar, utiliza la técnica del blotting, envolviendo secciones de cabello y presionando con suavidad, para que el tejido absorba la humedad con amabilidad.
2. Cámbiate a las toallas de microfibra
Las toallas tradicionales de rizo están muy bien para el cuerpo, pero no para el cabello. El motivo es que sus bucles se enganchan en las fibras capilares, provocando roturas. Las toallas de microfibra son mejores alternativas, ya que se deslizan por el cabello y atrapan mejor la humedad.
3. Evita manipular en exceso
Después de la ducha, el cabello se encuentra muy frágil. Por ello, no es el mejor momento para hacerte coletas o turbantes apretados, ni para desenredarlo con fuerza; sólo fomentarás su caída. Para peinarlo, espera un par de minutos a que seque un poco y comienza a desenredar con suavidad, desde la raíz hacia las puntas con un peine de dientes anchos; así reducirás el daño.
4. Aplica un protector térmico
Antes de usar calor en tu cabello, es vital que te coloques un protector térmico. Este producto actúa como un escudo, cuidando a tu melena y sellando su hidratación. Hay alternativas en el mercado que también hacen de protector solar capilar; son geniales si luego vas a exponerte a los rayos del astro rey.
5. Seca de forma segura y eficiente
A la hora de usar el secador, ubícalo a una distancia de entre 15 y 20 centímetros de tu cabello y muévelo de forma constante. De esta forma repartirás el calor de manera uniforme y evitarás que se concentre en un solo punto de tu melena y la dañe. También mantén la temperatura del secador en un rango medio; la más elevada puede ser demasiado agresiva.
6. Redirige el flujo de aire
Si eres de las que utiliza el secador desde la parte baja hacia los altos del cabello, te diremos que no es la mejor alternativa. Lo ideal es que seques tu melena siguiendo el sentido del crecimiento del pelo (de la raíz a las puntas), ya que esto ayudará a sellar la cutícula.
7. Dale un shot de aire frío
La mayoría de los secadores de cabello de la actualidad cuentan con botón de aire frío, el cual funciona para bajarle la temperatura a tu melena y sellar el peinado. Utilízalo como paso final, cuando tu pelo se encuentre entre un 90 y 95 % seco.
Ten en cuenta que tu tipo de cabello y el clima pueden influir en la apariencia final del secado. Por ejemplo, en los días húmedos del invierno, el sellado de la cutícula es menos efectivo, por lo cual el cabello no va a quedar perfecto. Recuerda que el objetivo de estos consejos es quitarle la humedad al cabello, con menor fricción y un mejor uso del calor; no lograr un secado de salón.
Este texto se ofrece únicamente con propósitos informativos y no reemplaza la consulta con un profesional. Ante dudas, consulta a tu especialista.







