Transaminasas altas: qué indican, causas y tratamiento

Edith Sánchez·
05 Mayo, 2020
Este artículo ha sido verificado y aprobado por el biotecnólogo Alejandro Duarte al
29 Noviembre, 2018
Por lo general, las transaminasas altas no generan ningún síntoma. Lo usual es que esto se descubra solo después de un examen rutinario.

Las transaminasas son unas enzimas que se producen en diferentes partes del organismo, especialmente en el hígado. Cuando hay transaminasas altas quiere decir que está en curso un proceso inflamatorio en el hígado.

La inflamación en el hígado implica que hay destrucción de las células hepáticas encargadas de liberar estas enzimas a la sangre. Lo usual es que las transaminasas altas se detecten a través de un examen bioquímico rutinario.

El proceso inflamatorio en el hígado se origina por diversas causas: virus, enfermedades infecciosas, autoinmunes o isquémicas, efectos secundarios de ciertos medicamentos o exceso de grasa en el hígado.

Las transaminas y la salud

La principal función de las transaminasas es la de coadyuvar en la producción de varios aminoácidos. Desde el punto de vista médico, se considera relevante que un examen de laboratorio marque que las transaminasas están altas.

Como se dijo antes, lo usual es que haya una inflamación en el hígado. Sin embargo, como muestran algunos estudios, en algunas ocasiones las transaminasas altas también se deben a una insuficiencia cardíaca o a enfermedades reumáticas. Sea como sea, este es un dato al que se le debe prestar atención.

Las transaminasas  se conocen por las siglas AST (GOT o TGO) y  ALT (GPT o TGP). En la mayoría de ocasiones, el paciente no presenta ningún síntoma.

El problema no se detecta hasta que un examen de laboratorio revela que hay transaminasas altas. De la misma manera, existen enfermedades hepáticas que cursan sin que se eleven las transaminasas.

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Significado de las transaminasas altas

Las transaminasas altas pueden indicar un problema hepático.

Aunque no son las únicas, se habla de transaminasas altas cuando están elevados los valores de ALT (Alanina Transaminasas) y de AST (Aspartato Transaminasa). Estas dos enzimas constituyen el principal indicador de daño hepático.

Como sabemos, el hígado es el laboratorio del cuerpo. Allí se sintetizan y se descomponen los aminoácidos. Esto permite que se almacene la energía. Si hay daño en el hígado, la membrana de sus células (los hepatocitos) se vuelve más permeable.

En estas condiciones, los hepatocitos permiten que las transaminasas se fuguen hacia el suero, que es la parte no celular de la sangre. Por tanto, un valor elevado de esas enzimas hepáticas es una señal directa de que hay un problema en el hígado.

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Causas de la elevación de transaminasas

Son muchos los factores que pueden conducir a la elevación de las transaminasas. Incluso, a veces, un simple proceso gripal hace que aumenten los valores de estas enzimas, aunque de forma transitoria.

Todo esto debe ser valorado en detalle por el médico. Las principales causas por las cuales se eleva el valor de las transaminasas son las siguientes:

  • Hepatitis B o C: causadas por un virus, estas formas de hepatitis suelen volverse crónicas.
  • Esteatosis hepática: es lo que se conoce comúnmente como ‘hígado graso‘. Significa que hay una gran acumulación de triglicéridos en el hígado.
  • Mononucleosis infecciosa: es una enfermedad causada por el virus de Epstein-Barr (VEB), de la familia herpes-viridae.
  • Hemocromatosis: es la acumulación excesiva de hierro en el organismo.
  • Hepatitis crónica medicamentosa (debido a determinados fármacos).
  • Alcoholismo.
  • Otros factores: principalmente, citomegalovirus, enfermedad de Wilson, cálculos en la vesícula, infarto del miocardio, anemia hemolítica, enfermedades del páncreas y enfermedades sistémicas.
Las transaminasas altas pueden estar causadas por el alcoholismo.

Tratamiento de las transaminasas altas

Las transaminasas altas se deben a una enfermedad desencadenante o a un factor externo asociado con el estilo de vida. En el primer caso, el tratamiento adecuado de la enfermedad debe conseguir que baje progresivamente el nivel de las transaminasas.

Por otro lado, en caso de que la elevación en los niveles de transaminasas se deba al estilo de vida, se deben tomar medidas al respecto. Probablemente el médico recomendará que se sigan estas pautas:

  • Dieta equilibrada: principalmente, se deben evitar los alimentos procesados o grasos. La obesidad debe evitarse a toda costa.
  • Evitar el exceso de azúcar y de sal en los alimentos.
  • Mantenerse bien hidratado para ayudar al hígado a eliminar las grasas. Beber agua con regularidad.
  • Evitar el consumo de bebidas alcohólicas.
  • Aumentar el consumo de verduras y frutas.
  • Cocinar los alimentos al vapor, a la plancha, hervidos o al horno.
  • Realizar ejercicio moderado de forma regular.

Si la inflamación del hígado es provocada por algún medicamento, tenemos que consultar al facultativo para ver si es posible sustituirlo por otro que no genere ese efecto secundario. En cualquier caso, siempre deberemos seguir las recomendaciones del médico.