¿Cómo inducir el vómito de manera segura?

Inducir el vómito puede ser necesario en algunas ocasiones. Aprende cuándo y cómo debes hacerlo para evitar complicaciones.
¿Cómo inducir el vómito de manera segura?
Leidy Mora Molina

Revisado y aprobado por la enfermera Leidy Mora Molina.

Última actualización: 29 noviembre, 2023

El vómito o la emesis es un fenómeno reflejo mediante el cual el organismo expulsa de forma brusca y violenta el contenido gástrico a través de la boca. En ocasiones, puede ser necesario inducir el vómito para aliviar algún malestar o eliminar cualquier sustancia dañina. A continuación te contamos cómo inducir el vómito de manera segura.

La inducción del vómito solo debe realizarse bajo indicación médica, en situaciones de emergencia, y no debe constituir una práctica continua. Tal es el caso de la ingestión de alimentos tóxicos o la manifestación de malestar abdominal intenso. De igual forma, es necesario acudir lo antes posible a un centro médico para una valoración profesional.

Por otro lado, no es recomendable seguir los pasos para vomitar de forma segura en caso de ingerir líquidos ácidos, irritantes o venenosos. Esta situación podría empeorar el cuadro, ya que la sustancia volvería a recorrer la garganta y la boca. Además, el vómito no debe emplearse como una técnica para bajar de peso. Ante cualquier inquietud, no dudes en consultar con tu médico de confianza.

7 pasos para inducir el vómito de manera segura

Provocar el vómito puede resultar una tarea desagradable y agobiante. No obstante, es posible inducir el vómito de forma segura mediante la estimulación del reflejo nauseoso.

Estudios afirman que esta es una reacción de protección que se pone en manifiesto cuando un estímulo irritante o externo toca la base de la lengua o el pilar amigdalino posterior. En general, se produce una contracción brusca del paladar y los constrictores faríngeos en respuesta al estímulo inicial.

1. Busca un lugar privado y lava tus manos

Ante la necesidad de vomitar, lo primero que debemos hacer es buscar un espacio privado, libre de ruidos y espectadores. La mayoría de las personas optan por dirigirse al baño o escogen áreas boscosas si se encuentran al aire libre. Sin embargo, es recomendable prevenir a alguna persona para que se mantenga atenta.

De igual forma, es crucial lavar las manos para prevenir la contaminación de la garganta por microorganismos dañinos. Para ello, tan solo debemos refregar los dedos y las palmas de las manos con abundante agua y jabón antiséptico.

2. Prepara un sitio para descargar el vómito

Por lo general, inducir el vómito frente al inodoro es la forma más segura y fácil. En este sentido, deberás arrodillarte o inclinarte frente al mismo, evitando ejercer presión sobre el abdomen. Si estás al aire libre, una bolsa o recipiente desechable podrían funcionar.

Es recomendable retirar de las manos cualquier accesorio que pudiera mancharse. Además, las personas con el cabello largo deberían recogerlo con una goma para evitar ensuciarse. Si estás con algún amigo o familiar, puedes pedirle que te sujete el pelo.

3. Usa el dedo para inducir el vómito

Las náuseas y las arcadas son señales que advierten la llegada del vómito. Si percibes estos síntomas, no debes tratar de retenerlos. De igual forma, puedes ayudar a tu organismo colocando un dedo en el interior de la boca y realizando una ligera presión en la parte posterior de la lengua.
Otra zona que puede ser estimulada para vomitar de forma segura es la parte posterior del paladar y la úvula. Esta última no es más que la pequeña campanita que cuelga en el techo de la boca.

En un principio, la persona percibirá arcadas y contracciones bruscas en el estómago y la garganta. Luego de estimular 2 a 3 veces se producirá la expulsión del contenido gástrico.

4. Toma abundante agua

Es recomendable ingerir líquido después de vomitar. De esta manera, podrás remover los jugos gástricos que puedan estar adheridos a la boca o la garganta.

En general, puedes tomar 1 vaso de agua poco a poco o chupar un hielo. Además, esta acción permite reponer parte del líquido que se pierde a través del vómito, previniendo las complicaciones de la deshidratación.

5. Toma asiento y relájate

En la mayoría de los casos, las personas sienten debilidad muscular, cansancio y fatiga después de vomitar. Por tanto, es crucial darle un par de minutos al cuerpo para que se reponga.

En este sentido, es aconsejable descansar sentado por 20 a 30 minutos o recostado con una almohada en la espalda hasta que sientas una leve mejoría. No se recomienda acostarse boca abajo o de lado en la primera hora.

6. Cepilla tus dientes luego de 30 minutos

Los dientes y las encías suelen quedar sensibles luego de estar en contacto con el ácido del contenido gástrico. En este sentido, se aconseja esperar entre 20 a 30 minutos antes de cepillar los dientes. Para eliminar el desagradable sabor de la boca puedes realizar pequeños buches con agua.

7. Evita las comidas por un par de horas

Al igual que el resto de tu organismo, el estómago requiere de un tiempo para recuperarse después del vómito. Es por ello que un paso vital para inducir el vómito de forma segura es evitar comer por 1 a 2 horas después de la expulsión gástrica. Al retomar la alimentación, procura no ingerir comidas copiosas o platillos ricos en grasas y azúcares.



4 métodos para inducir el vómito de manera segura

Como ya se mencionó, la técnica más utilizada para estimular el vómito es la introducción del dedo en la garganta. Sin embargo, existen varias técnicas fomentadas en la sabiduría popular que facilitan la inducción del reflejo nauseoso. Las más utilizadas son las siguientes:

1. Gárgaras a repetición

Realizar gárgaras de forma repetitiva puede promover el vómito. Estas deben ser intensas para lograr estimular de forma adecuada los receptores orofaringeos que inducen el reflejo nauseoso. Recuerda no detener las náuseas o las arcadas que puedan producirse, ya que suelen preceder al vómito.

2. Paleta o cepillo de dientes

Algunas personas no son capaces de inducir el vómito utilizando un dedo, o lo detienen voluntariamente por miedo a ensuciarse. En este caso, se recomienda emplear una paleta o cepillo de dientes para alcanzar el paladar posterior o la úvula. No debe introducirse el objeto a profundidad por el riesgo de obstrucción.

3. Agua con sal

De acuerdo con la sabiduría popular, ingerir un vaso de agua con 2 a 3 cucharadas de sal es una técnica útil para vomitar. En general, la alta concentración de sal en el cuerpo, o hipernatremia, produce náuseas y vómitos. Sin embargo, este método podría resultar perjudicial para la salud.

4. Estímulos desagradables

Los olores y sabores desagradables son detonantes de náuseas y arcadas en un gran número de personas. En este sentido, pueden aumentar la sensibilidad al vómito. Un ejemplo es el olor a huevos podridos u otros alimentos en descomposición.

Este método aprovecha el fundamento de la aromaterapia, donde en contraposición se utilizan los olores agradables como tratamientos de las náuseas. De hecho, un estudio publicado en la Revista Médica de la Media Luna de Irán concluyó que el aroma de limón puede ser eficaz para reducir los vómitos del embarazo.

Posibles complicaciones de inducir el vómito

Los riesgos de estimular el vómito se asocian con el paso de los jugos gástricos a la vía respiratoria, la pérdida de líquido y el daño a las paredes del aparato digestivo.

La aspiración del vómito puede llevar a la asfixia, así como promueve la infección del árbol respiratorio. Estudios afirman que la neumonía por aspiración es resultado del paso del contenido gástrico a los pulmones, acompañado de irritación, inflamación y riesgo de proliferación bacteriana.

Por otro lado, la inducción continua del vómito suele llevar a la deshidratación y pérdida de electrolitos esenciales. Esta complicación es más frecuente en niños, siendo un motivo de consulta frecuente en pediatría.

Además, en caso de vómitos persistentes, el contenido gástrico puede causar lesiones y quemaduras en el esófago, la garganta y la boca. Un hallazgo común ante esta complicación es el vómito con sangre o hematemesis.

¿Qué situaciones pueden causar vómitos?

El vómito involuntario es un síntoma frecuente en numerosas patologías del tracto digestivo. Además, también puede ser resultado de afecciones sistémicas. Algunas causas comunes son las siguientes:

  • Embarazo.
  • Apendicitis, gastroenteritis y úlcera péptica.
  • Obstrucción intestinal.
  • Intoxicación alimentaria.
  • Hidrocefalia y meningitis.

En estos casos, las características y el color del vómito suelen facilitar el diagnóstico médico. Por lo general, el tratamiento de la causa subyacente suele aliviar el síntoma.

La inducción del vómito no debe convertirse en una práctica diaria

Como ves, es posible inducir el vómito de forma segura siguiendo los pasos mencionados. No obstante, la inducción del vómito no debe convertirse en un hábito de rutina para aliviar la ingesta de comida en exceso, un trastorno conocido como bulimia nerviosa.

La bulimia nerviosa es un trastorno psiquiátrico bastante serio, en el cual la persona siente la necesidad de vomitar después de un atracón de comida. Las consecuencias para la salud pueden ser muy graves, por lo que, en caso de que sientas la necesidad de vomitar por este motivo, es recomendable que consultes con un especialista en psicología.


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