Alergia al níquel: causas, síntomas y precaución

La alergia al níquel es el tipo de dermatitis de contacto más común en muchos sectores. Sucede por la exposición a herramientas y joyas con este metal.
Alergia al níquel: causas, síntomas y precaución
Samuel Antonio Sánchez Amador

Escrito y verificado por el biólogo Samuel Antonio Sánchez Amador el 01 abril, 2021.

Última actualización: 01 abril, 2021

La alergia al níquel, también conocida como dermatitis de contacto por níquel (Ni-ACD) es un tipo de reacción dermatológica que, como su propio nombre indica, surge por el contacto con materiales que contienen este elemento químico. Las alergias por contacto se presentan hasta en el 20 % de la población general, siendo el níquel el alérgeno tópico más común de todos.

La prevalencia en Europa se coloca en un 8-19 % de la población adulta, mientras que los niños pequeños solo desarrollan estas reacciones en un 10 % de los casos. Como las bases fisiológicas de la dermatitis alérgica versan en la exposición repetida a un compuesto concreto, es difícil que un infante la desarrolle en sus primeros años de vida.

Metales como el oro (Au), la plata (Ag), el mercurio (Hg), el níquel (Ni), el cobre (Cu), el cobalto (Co) y otros muchos más están distribuidos en nuestro entorno. Por ello, no sorprende conocer que hasta el 15 % de la población mundial sufre dermatitis de contacto por metales. Si quieres saberlo todo sobre la alergia al níquel, sigue leyendo.

¿Qué es la alergia al níquel?

Tal y como indica el portal Statpearls, la dermatitis alérgica de contacto (ACD) es la patología ocupacional más común de la piel. Este tipo de reacción es clásica desde un punto de vista fisiológico, ya que se encuentra mediada por los linfocitos T, se presenta de forma retardada y supone una respuesta ante un agente exógeno.

El níquel penetra en la piel de quien entra en contacto con él, lo que activa a los queratinocitos, las células más predominantes de la epidermis. Esto desemboca en una especialización de los linfocitos T liberadores de citoquinas, cuya acción suele basarse en la inflamación local y la activación de otros cuerpos inmunes.

En resumen, las reacciones en cascada tras la exposición al antígeno (níquel) avisan a los linfocitos T, que se multiplican, viajan al lugar de exposición y provocan un sarpullido. De todas formas, la sensibilización a dicho antígeno requiere de exposiciones previas para que el sistema inmune pueda reconocerlo, así que no se desarrolla de inmediato.

¿Qué la causa?

Para comprender las causas de la alergia al níquel debemos acudir a estudios epidemiológicos. Tal y como indica el portal dermatológico Dovepressla prevalencia general es del 8,6 %, mientras que en mujeres este valor aumenta a un 17 %. Otros estudios enfrentan datos del 2 % en hombres y 10 % en mujeres.

Con estas cifras podrás imaginar a qué suelen deberse las alergias al níquel. Con la ayuda del portal ya citado y otros te recogemos algunas de las causas más comunes de esta dermatitis de contacto.

Dermatitis de contacto.
Las dermatitis se manifiestan con sarpullido y picazón en algunas zonas de la piel. Este prurito puede ser muy intenso.

1. Joyería y productos de consumo

Los pendientes son la causa más común de sensibilización al níquel. Aproximadamente el 81 % de las mujeres que son positivas para esta sensibilidad llevan o han llevado aretes en algún momento.

Por esta razón, en el año 1990 Dinamarca (y más tarde la Unión Europea) estableció un límite de 0,5 microgramos/centímetro cuadrado/semana de liberación de níquel en cualquier aleación de uso humano. Gracias a estas directivas, la prevalencia de la alergia al níquel ha disminuido, aunque sigue siendo muy importante.

2. Exposición en el entorno laboral

Fuentes ya citadas calculan la prevalencia de la alergia por contacto ocupacional a metales en casi un 40 % de trabajadores en ciertos sectores. Cuanto más se exponga el paciente al metal, más probable es que desarrolle sensibilización.

La alergia al níquel se asocia al uso de ciertas herramientas. Estas pueden liberar compuestos que sobrepasan incluso los guantes, permitiendo así que los haptenos entren en contacto con la piel. Según algunos estudios, hasta el 40 % de los pacientes con alergia al níquel en el entorno laboral desarrollan eccemas en la mano.

3. Predisposición genética

Aunque es difícil establecer una causalidad directa, parece que tener antecedentes familiares de alergia al níquel puede favorecer su aparición. Por otro lado, la sensibilidad a otros metales suele provocar que el trastorno aparezca con más facilidad.

Síntomas de la alergia al níquel

Los síntomas pueden ser leves o graves, hasta tal punto que imposibilitan la capacidad ocupacional del paciente. La forma del sarpullido en la zona de contacto con el níquel sigue la naturaleza de un eccema, pues se muestra enrojecida, pruriginosa, forma escamas y tiene una manifestación costrosa. La reacción tiende a ser local, en el lugar concreto de exposición.

Tal y como indica el portal DermNet NZexiste un debate sobre si pueden aparecer reacciones en zonas que no hayan estado en contacto con el metal. Puede que se manifiesten sarpullidos en áreas lejanas al lugar de contacto, pero no se conocen exactamente las causas detrás de este evento.

Diagnóstico y tratamiento

Tal y como indica la Clínica Mayo, a veces la exploración física y la anamnesis (preguntas al paciente) son suficientes. En ciertos casos, establecer una causalidad es sencillo: si la persona desarrolla el sarpullido local tras estar en contacto con níquel, la cosa está bastante clara.

Por desgracia, a veces los sarpullidos aparecen sin ninguna causa aparente. En estas ocasiones es necesario acudir a las pruebas de parches, que se basan en la aplicación de dosis muy pequeñas de los alérgenos sospechosos para luego ser tapadas. Si eres alérgico a algún metal, será fácil registrar la reacción localizada por parte del alergólogo.

El tratamiento pasa por tratar de no entrar en contacto con materiales con níquel en ningún momento. Si esto no es posible o se hace accidentalmente, se pueden recetar cremas con corticosteroides (o sus variantes orales) al paciente para aliviar la reacción local.

Por otro lado, también pueden ser necesarios los antihistamínicos orales. Alivian mucho la picazón, ya que funcionan inhibiendo la histamina, un compuesto esencial para que se produzcan las respuestas alérgicas.

Ejemplos de materiales con níquel

Según el portal Ecarfel níquel está virtualmente en todas partes. Te vamos a listar una serie de materiales y elementos de uso diario que lo contienen, pero debes tener en cuenta que casi cualquier superficie de tono metálico puede poseerlo.

Entre los múltiples ejemplos encontramos los siguientes:

  • Piercings y pendientes: como hemos dicho, estos son la causa principal de la alergia al níquel. El tejido de la oreja va corroyendo poco a poco el metal, que libera los haptenos que propician la reacción inmune y la sensibilidad.
  • Otros tipos de joyas: collares, pulseras, aros, brazaletes, anillos y un sinfín más de complementos metálicos.
  • Gafas: algunas gafas de vista contienen níquel en sus monturas. Si eres alérgico a este metal, coméntalo con el oftalmólogo antes de adquirir unas.
  • Elementos de uso diario: monedas, llaves, relojes y teléfonos móviles pueden llevar níquel. Por desgracia, es muy difícil evitar el contacto con la mayoría de ellos.
  • Compuestos presentes en la zona de trabajo: baterías, placas metálicas, motores de coche, herramientas y un sinfín de materiales laborales tienen níquel.
Piercing con níquel que causa alergia.
La joyería tiene níquel, en su gran mayoría, lo que explica las reacciones de rechazo a los piercings, por ejemplo.

El níquel y la dieta

También cabe destacar que existen muchos alimentos ricos en níquel. Las patatas, las espinacas, los frutos secos, los tés, los chocolates, la soja, el café y otras comidas presentan una alta concentración de este metal. Si un paciente no responde a los tratamientos normales, puede sospecharse que la alergia provenga de la dieta.

De todas formas, existen controversias en lo referente a esta temática. La cantidad de níquel que se suele consumir a diario es de 200 microgramos, mientras que se ha demostrado que los pacientes sensibles no suelen responder a menos de 5000 microgramos en una sola dosis.

Por ello, no está nada claro si cambios en la alimentación podrían ayudar a sobrellevar una alergia al níquel. De todas formas, si el paciente es muy sensible al metal, el profesional médico puede recomendarle que se mantenga alejado de ciertos productos.

Si eres alérgico al níquel, busca alternativas

En caso de resultar alérgico al níquel, no queda más que alejarse de objetos metálicos que entren en contacto con la piel, como relojes, aros, piercings, collares y pulseras. Esto no significa que debas abstenerte de lucir accesorios corporales, pues existen complementos de goma y tela, por ejemplo.

Si trabajas en el entorno laboral con herramientas que puedan contener níquel, es posible que requieras cambiar de materiales de trabajo o que necesites una serie de protecciones especiales. Comenta con tu médico las opciones disponibles, pues cuanto más te expongas, peores serán las reacciones sucesivas.

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