Autocuidado emocional: qué es y hábitos para fomentarlo

Cuidar de nuestras emociones es una práctica esencial que garantiza el bienestar físico y mental. Si quieres saber cómo fomentarlo, sigue leyendo.
Autocuidado emocional: qué es y hábitos para fomentarlo
Maria Alejandra Morgado Cusati

Escrito y verificado por la filósofa Maria Alejandra Morgado Cusati el 15 abril, 2021.

Última actualización: 15 abril, 2021

Las emociones son un aspecto esencial en la vida del ser humano, ya que influyen en casi todo lo que hacemos. A continuación presentamos una serie de prácticas de autocuidado emocional que te ayudarán a mantenerte saludable.

Ten en cuenta que las emociones determinan cómo nos sentimos, comportamos y pensamos. Si las descuidamos seremos más susceptibles al malestar físico y psicológico. Por lo tanto, es necesario saber cómo gestionarlas.

¿Qué es el autocuidado emocional?

El autocuidado emocional y personal es el conjunto de hábitos que llevamos a cabo para alcanzar el bienestar y mantenernos saludables. Mas allá de la realización de una serie de prácticas, implica un estilo de vida adecuado, en el que se incluye lo siguiente:

  • Dieta balanceada.
  • Ejercicio físico.
  • Buen descanso.
  • Higiene personal.
  • Eliminar el consumo de sustancias tóxicas (como el alcohol y el tabaco).
  • Actividades de ocio.
  • Cultivar espacios de interrelación con otros.
  • Contacto con la naturaleza.

Es común que el autocuidado emocional se subestime. Muchas personas creen que implementarlo es egoísta o inútil. Pero desconocen que la desatención de las emociones conlleva graves repercusiones sobre la salud.

Reconocer las emociones propias.
Gestionar las emociones y conectarnos con ellas es clave para buscar un bienestar general en la vida.

¿Por qué se debe cuidar la salud emocional?

Efectuar prácticas de autocuidado emocional es fundamental para procurar la salud y el bienestar. En especial en la actualidad, con el ritmo de vida acelerado y la realización de multitareas. Esto nos lleva a responder de forma automática, sin detenernos a examinar cómo nos sentimos.

Es probable que a corto plazo no veamos las complicaciones, pero con el paso del tiempo nos empezaremos a sentir irritables, estresados, enfermos. Dicho esto, cuidarse emocionalmente conlleva a una serie de beneficios, entre los que se encuentran los siguientes:

  • Reducción los niveles de estrés, ansiedad e irritabilidad.
  • Aumento de la productividad y crecimiento personal.
  • Fortalecimiento de la autoestima.
  • Disminución en la incidencia de enfermedades y dolencias físicas.
  • Alta capacidad para la recuperación de enfermedades.
  • Cultivar una actitud positiva y mejorar el estado de ánimo, lo que ayuda a afrontar las adversidades de la vida.

¿Cómo fomentar el autocuidado emocional?

A continuación te enseñamos algunas prácticas sencillas que te ayudarán a fomentar el autocuidado emocional. Lo ideal es que seas constante y que las adoptes como un estilo de vida. Una vez que las pongas en marcha empezarás a notar los beneficios.

1. Acepta y expresa tus emociones

Todas las emociones son necesarias y tienen una función, incluso las displacenteras. No hay que obligarse a mantener un estado emocional todo el día. Si reprimes tus estados, entonces terminará afectándote a largo plazo.

Lo ideal es que aprendas a identificarlas, te permitas experimentarlas y las expreses bien, sin engancharte en ellas. Cuando sientas alguna emoción, ponle nombre. ¿Es ira? ¿Es tristeza? Luego reflexiona e intenta gestionarlas de la mejor manera posible, sin que te dominen.

2. Fortalece tus relaciones interpersonales

Somos seres sociales y necesitamos interactuar con otras personas para sentirnos bien. De esta manera, compartir experiencias, afectos, emociones y pensamientos con nuestros seres queridos es vital para el bienestar y el crecimiento personal.

No obstante, no toda compañía es beneficiosa. Identifica si a tu alrededor hay personas que te producen malestar y que no aportan nada a tu vida. Si es el caso, evita relacionarte con ellas.

3. Enfócate en las soluciones

Ante las adversidades solemos sentir emociones displacenteras y es normal. No obstante, no te estanques en el problema y en la queja.

Al contrario, canaliza las emociones para la búsqueda de soluciones y alternativas. Ten en cuenta que las dificultades también son oportunidades para aprender y desarrollar capacidades.

4. Acéptate y ámate como eres

Todos tenemos fortalezas y debilidades. Lo ideal es que seamos capaces de reconocer nuestros defectos y aceptarlos como parte de nosotros.

Recuerda que nadie es perfecto. No obstante, esto no implica que renuncies a trabajar en lo que está mal. Lo ideal es que siempre apuntes a ser la mejor versión de ti mismo.

5. Practica la empatía y el respeto

Todos somos diferentes. Es por ello que siempre estaremos en desacuerdo con algunas personas. Acepta esta realidad y respeta todas las divergencias que encuentres.

Esto implica no profundizar las discrepancias imponiendo tus creencias u opiniones. En su lugar, míralo como una oportunidad para aprender e integrar nuevos puntos de vista.

6. Ejecuta hábitos saludables

Un cuerpo sano contribuye a una mente saludable. Se ha comprobado que el ejercicio físico y los hábitos saludables están asociados al bienestar psicológico. Por lo tanto, aliméntate sano, ejercita tu cuerpo, descansa y evita el consumo de sustancias tóxicas.

Asimismo, dedica tiempo para realizar actividades de ocio que sean de tu agrado. Desconéctate, de vez en cuando, de las tareas y obligaciones. Esto potenciará tus niveles de energía y productividad.

Película en familia para disfrutar.
Realiza actividades placenteras de ocio. Eso es bueno para desconectar de las obligaciones y estimular el bienestar emocional.

7. Define y planifica tus metas

Identifica tus objetivos a corto y a largo plazo. Luego planifica cómo alcanzarlos. Es vital que organices y programes tu tiempo. Asimismo, reconoce cuáles son tus habilidades y tus límites.

También ten en cuenta que las adversidades no están exentas. Es probable que te topes con dificultades durante el camino. Cuando así sea, enfócate en las soluciones y aprende de los errores.

Autocuidado emocional: una necesidad personal y social

Las prácticas en pro del cuidado emocional no solo repercuten en nuestro bienestar, sino que influyen de manera positiva sobre los demás y nuestro entorno.

Esto se debe a que aprendemos a convivir de una forma más respetuosa, solidaria y apacible con nosotros mismos y nuestros semejantes.

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