Semirrecogidos rápidos para el calor: 6 ideas para cabello liso, ondulado o rizado

¿El pelo se te pega a la cara y al cuello en cuanto sube la temperatura, pero tampoco te apetece recogerlo entero? Un semirrecogido resuelve ese punto medio porque despeja el rostro en cuestión de segundos y deja el resto de la melena suelta, sin necesidad de plancha, secador ni productos complicados.
Estos seis estilos se adaptan a cabello liso, ondulado o rizado con pequeños ajustes en la técnica, y todos se hacen y deshacen en poco tiempo, algo útil un día de playa o piscina.
1. Media coleta alta

Toma la sección superior de pelo, de oreja a oreja, y recógela en la coronilla con una goma suave que no marque el cabello. Conviene dejarla con algo de holgura, sin tensar demasiado el cuero cabelludo, sobre todo si vas a llevarla puesta varias horas seguidas.
En liso queda una línea limpia y ordenada; en ondulado no hace falta nada más para que se vea con cuerpo; en rizado conviene reunir el mechón con los dedos en lugar de con un cepillo, para no deshacer la forma natural del rizo.
Dejar dos mechones sueltos a los lados de la cara suaviza el resultado en cualquier textura.
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2. Mini moño

Con la misma sección de la media coleta, en lugar de dejarla caer, enróllala sobre sí misma y envuélvela alrededor de la base hasta formar un moño pequeño, sujeto con horquillas o una goma fina. Meter las puntas hacia dentro con una horquilla evita que sobresalgan y hace que el moño aguante más tiempo entero.
En liso ayuda aplicar algo de textura antes de enrollar, para que el moño no se deslice; en ondulado y rizado suele sujetar bien sin productos extra, porque la propia textura da agarre.
3. Mechones retorcidos

Separa dos mechones finos junto a las sienes, retuerce cada uno hacia atrás y únelos en la nuca con una pinza pequeña o una horquilla en cruz.
Empezar el retorcido justo desde el nacimiento del pelo, sin dejar holgura al principio, da un acabado más ordenado y evita que el mechón se afloje enseguida.
Funciona en cualquier textura, pero en rizado el resultado es especialmente natural, porque el propio giro del mechón sigue el patrón del rizo.
4. Trenzas laterales

Coge una sección de pelo desde una sien y trénzala hacia atrás con tensión ligera, sin apretar, hasta unirla al resto de la melena con una goma pequeña o una horquilla.
En liso, un poco de textura antes de trenzar evita que se deshaga con facilidad; en ondulado y rizado la trenza sale con más volumen desde el principio, sin necesidad de tirar de los mechones.
Repetir el mismo gesto en ambos lados, en lugar de en uno solo, despeja algo más de rostro sin cambiar la técnica.
5. Recogido con pinza

Reúne todo el pelo, o solo la mitad superior, dale una vuelta suave y sujétalo con una pinza cómoda, sin clavarla ni forzar el cierre. Es la opción más rápida de las seis para cualquier textura.
Conviene elegir una pinza de plástico o resina en lugar de metal si vas a estar al sol un buen rato, porque el metal se calienta y puede resultar incómodo contra el cuero cabelludo.
En rizado, mejor recoger con las manos y evitar tensar demasiado, para que el volumen se mantenga en lugar de aplastarse bajo la pinza.
6. Coleta de burbujas

Haz una coleta normal y añade varias gomas finas a lo largo de la melena, separando el pelo entre cada una con los dedos para formar pequeñas “burbujas”.
En rizado, no conviene tensar demasiado cada sección: unas burbujas más sueltas respetan mejor la forma del rizo que unas muy prietas.
Ninguno de estos seis peinados despeja del todo la nuca, así que conviene elegir el que mejor respete tu textura natural y puedas rehacer sin esfuerzo en un día de calor, playa o piscina.
Este texto se ofrece únicamente con propósitos informativos y no reemplaza la consulta con un profesional. Ante dudas, consulta a tu especialista.







