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6 errores que hacen que tu maquillaje se vea polvoso (y cómo evitarlos)

4 minutos
Si aplicas demasiado polvo o barres el producto, es probable que logres un efecto acartonado. Te enseñamos otros errores al utilizar maquillaje y cómo evitarlos.
6 errores que hacen que tu maquillaje se vea polvoso (y cómo evitarlos)
Publicado: 15 enero, 2026 21:00

A partir de cierta edad, el polvo puede convertirse en un problema. Lo que antes usabas para reducir los brillos sin pensar, ahora resalta cada línea de expresión y le roba vida a tu piel. Si has notado que tu maquillaje ya no se funde como antes y deja un acabado demasiado seco, es hora de revisar tu técnica.

No significa que debas dejar de usar polvo o base. Tan solo debes aprender a aplicarlos de una forma más inteligente. Por eso, te explicamos los errores más comunes que provocan ese acabado acartonado y, lo más importante, soluciones sencillas para lograr una piel unificada y luminosa.

1. Aplicas demasiado polvo de sellado

Uno de los errores más importantes es usar una borla o una brocha grande para aplicar una capa generosa de polvo por toda la cara. En lugar de apagar los brillos y difuminar las imperfecciones, aplicar demasiado produce que cualquier marca o granito destaque.

Mejor usa una brocha pequeña y de pelo suelto. Coge una cantidad mínima de polvo translúcido, sacude el exceso golpeando el pincel en tu mano y aplícalo solo en las zonas que generan brillos, como a los lados de la nariz, el centro de la frente y la barbilla.

2. Superpones demasiada cobertura

Aplicar una base de alta cobertura por todo el rostro y luego añadir un corrector denso encima de las imperfecciones hará que se noten mucho más. La solución es trabajar por zonas.

Primero, usa una base de cobertura ligera o media para unificar el tono general. Después, aplica un corrector de alta cobertura solo en los puntos concretos que lo necesiten, como el contorno de ojos. Menos capas de producto generan menos textura.

3. Sellas cuando la base ya tiene parches

Si esperas demasiado para sellar el maquillaje, la base ya se habrá asentado en los pliegues o se habrá movido, dando un resultado indeseado. El polvo siempre debe fijar un lienzo liso.

Para lograr un buen acabado, puedes pasar una esponja húmeda con pequeños toques por las zonas problemáticas (como las ojeras o el surco nasogeniano) para volver a alisar la base. En seguida, sella con el polvo.

4. Barres el polvo en lugar de presionarlo

Otro error común es aplicar el polvo con movimientos de barrido o arrastre sobre la base. En realidad, la mejor técnica es depositar el producto de a toques.

Con tu brocha o una esponja, presiona suavemente el polvo sobre la piel. Este movimiento fija los productos líquidos sin alterarlos, creando una capa integrada en lugar de una película superficial. Una vez que los hayas fijado, puedes barrer el excedente.

5. El orden de las capas es poco coherente

Aplicar un colorete o un bronceador en polvo sobre una base líquida que todavía está húmeda puede generar un mal aspecto final. Recuerda que el polvo se debe deslizar sobre el polvo.

Por eso, antes de aplicar estos productos, asegúrate de que la zona esté sellada con una finísima capa de polvo translúcido. Esto crea una superficie sedosa que permite que se difuminen a la perfección.

6. No das un acabado final con un mist

Dar el look por finalizado justo después de utilizar el último producto en polvo es una equivocación común. Los profesionales usan un mist o bruma de acabado.

Al finalizar el maquillaje, rocía tu rostro a unos 30 centímetros de distancia. Este producto fusiona las capas de polvo con los productos en crema y devuelve a la piel un acabado mucho más natural y menos acartonado.

Recuerda que no es posible crear un efecto sin poros, algo que solo existe en los filtros. El objetivo de estas técnicas es lograr que el producto se vea integrado en tu piel. Sin embargo, la textura natural siempre será un poco visible.

La piel real tiene poros, líneas, movimiento e imperfecciones. Y es normal que la luz y el zoom de una cámara amplifiquen estos detalles. Por eso, no intentes usar el maquillaje para crear una máscara. Más bien, úsalo como una herramienta para realzar y unificar. Un acabado que respeta tu piel y celebra su naturaleza siempre será más elegante que cualquier intento de imitar un filtro.

Este texto se ofrece únicamente con propósitos informativos y no reemplaza la consulta con un profesional. Ante dudas, consulta a tu especialista.