Hermann Hesse, “Para que pueda surgir lo posible es preciso intentar una y otra vez lo imposible”

En muchas ocasiones le huimos a los retos complejos, bien sea por exceso de prudencia, por miedo al fracaso o a la frustración, quedándonos en el terreno de lo predecible. El problema es que esto, a la larga, puede llevar al estancamiento. El famoso escritor y poeta alemán Hermann Hesse tenía una frase que le iba como anillo al dedo a estas situaciones: “Para que pueda surgir lo posible es preciso intentar una y otra vez lo imposible”
Lo que nos quiere decir con esto es que muchas metas alcanzables no se descubren quedándose dentro de lo prudente, sino empujando una y otra vez el límite de lo que parecía demasiado difícil. Y es que esos límites son líneas móviles que avanzan con nosotros.
¿Qué puede hacer “intentar lo imposible” por nosotros?
Cuando Hesse habla de lo imposible, se refiere a aquello que todavía no hemos hecho. Porque no nos sentimos preparados para ello o por barreras establecidas por el propio contexto y sociedad. Ten en cuenta que intentar lo imposible no garantiza el éxito inmediato, pero sí puede hacer varias cosas positivas por nosotros:
- Obliga a aprender. Ir por una meta compleja nos obliga a adquirir habilidades, conocimientos y redes de contacto que nunca habríamos buscado si nos conformamos con un objetivo sencillo. Y todas estas nuevas habilidades transforman nuestra base operativa.
- Amplía el campo de acción. En ocasiones tenemos una idea distorsionada de nuestros límites, debido a distintos factores como miedos, exceso de confianza o falta de autoestima. Al chocar con un objetivo complejo, nos convertimos en arquitectos de nuestras capacidades. Y ese nuevo autoconocimiento hace que nuestro campo de acción se amplíe.
- Acerca a los resultados. La idea de Hesse se basa en la repetición constante. Aunque lo más probable es que no logres el objetivo en el primer intento, esos fallos depuran la técnica. Dan una comprensión más profunda de los obstáculos y ayudan a afinar la estrategia, acercándote un paso más a la meta.
Intentar lo imposible no es magia
Muchos tienen la idea de que la frase de Hesse es una oda a la fantasía estéril y una validación del pensamiento mágico. Mas lo cierto es que habla de la constancia y perseverancia, de quien se atreve a intentar más de una vez aquello que otros descartan de entrada.
No nos promete que el éxito esté garantizado por intentar, pero sí nos asegura que la inacción nos mantiene anclados en el mismo sitio y conlleva estancamiento. A veces no conseguimos exactamente lo que parecía imposible, pero el simple hecho de haber ido allí ya transforma lo que creíamos posible. Esa es la clase de optimismo exigente que hace que la frase siga funcionando hoy en día.
Este texto se ofrece únicamente con propósitos informativos y no reemplaza la consulta con un profesional. Ante dudas, consulta a tu especialista.







