John Ruskin: "Es mejor perder tu orgullo con alguien a quien amas que perder a esa persona"

Todos, en algún momento, hemos discutido con una persona apreciada. Y en el calor de la situación, por demostrar que nuestra lógica es la correcta y que el otro es quien está en un error, terminamos diciendo cosas que pueden lastimar y dañar el vinculo con esa persona.
Al escritor británico John Ruskin se le atribuye una frase que funciona como “freno de mano” mental en estas situaciones: “Es mejor perder tu orgullo con alguien a quien amas que perder a esa persona”. Esto quiere decir que el orgullo, cuando es puro ego, puede ganar discusiones pequeñas, pero deteriorar relaciones importantes.
¿Cómo aplicar la idea de Ruskin?
Puedes usar la frase de John Ruskin como un filtro mental, para evitar hacer un comentario hiriente o sacar a relucir errores del pasado. Cuando una conversación con un amigo, pareja o familiar empiece a escalar y caldearse, haz una pequeña pausa y evalúa la situación, haciéndote estas preguntas.
- ¿Qué es más importante? Analiza con honestidad si tener la razón en este tema o asunto compensa la tensión emocional que genera ahora y que puede seguir ocasionando a futuro. Por ejemplo, imagina que discutes con tu pareja sobre la ruta para llegar a un sitio. Este es un tema menor que, por lo general, no vale la fricción que genera.
- ¿Tendrá importancia en un año? Considera que la mayoría de las discusiones nacen de nimiedades que escalan por el tono, no por el contenido. Es muy probable que en un año recuerden el daño causado, más no el tema en sí.
Una vez analizada la situación, debes dar una respuesta en donde priorices el vínculo y bajes los ánimos. No necesariamente tienes que renunciar a tu opinión, pero sí a la necesidad de imponerla (ego). Algo como “Veo que no estamos de acuerdo, pero no quiero discutir por esto porque me importas más” es perfecta, ya que tiendes un puente hacia el entendimiento.
Distingue entre el orgullo y la dignidad
Ten en cuenta que la idea de Ruskin tiene un límite, y es que ceder orgullo no significa tolerar faltas de respeto o abuso. El orgullo al que se refiere la frase es la barrera de ego defensiva que levantas cuando te sientes cuestionado. Pero, si la otra persona te insulta o cruza tus límites de forma sistemática, no debes ceder y mantenerte firme. En este caso, no se trata de orgullo, sino de dignidad.
La próxima vez que una conversación por algo pequeño escale a una más tensa, recuerda la idea de Ruskin y ponla en práctica. No olvides que la humildad a tiempo suele costar menos que la distancia sostenida. Vale más dejar de lado el ego y mantener cerca a las personas que te importan.
Este texto se ofrece únicamente con propósitos informativos y no reemplaza la consulta con un profesional. Ante dudas, consulta a tu especialista.







