Toasty makeup: cómo lograr el maquillaje tostado que es tendencia este verano

Tras años dominados por los brillos o facciones muy marcadas, la tendencia actual del verano abraza la calidez y la frescura. El toasty makeup busca imitar ese tono tostado y ligeramente rojizo que adquiere la piel tras una jornada de playa.
A diferencia del contouring tradicional, que usa sombras oscuras y frías para marcar zonas, esta técnica utiliza la calidez. Se trata de lograr un color que parezca emanar desde el interior de tu piel. Aquí tienes el paso a paso para dominar este estilo.
1. Prepara tu piel con hidratación y protección
Para lograr un acabado natural necesitas preparar bien el rostro. Antes de aplicar cualquier color, usa una crema hidratante y luego aplica un protector solar de amplio espectro.
Al tener la piel bien humectada, permites que los pigmentos se deslicen mejor y que la base se vea equilibrada sin cuartearse ni marcar las líneas de expresión.
2. Elige una base de maquillaje ligera
Para que este look sea creíble, tu piel no debe parecer una máscara. Las tintas con color o las BB creams son perfectas en este paso. Evita las bases de alta cobertura que ocultan las pecas o la porosidad natural de tu rostro.
Aplica el producto con los dedos o con una esponja para lograr una capa muy fina que solo unifique el tono. El objetivo es crear un lienzo fresco que reciba bien las texturas cremosas que vendrán después.
3. Aplica tonos cálidos en los puntos altos
En el toasty makeup, el rubor y el bronceador se mezclan para crear un solo tono tostado. Debes centrarte en las zonas donde el sol te daría de forma natural si estuvieras al aire libre. Utiliza pigmentos en formato crema o barra:
- Selecciona colores tierra: los tonos coral, terracota, durazno y ámbar son los que mejor emulan el calor en la piel.
- Marca el centro del rostro: pon un poco de producto en el puente de la nariz y en la parte superior de los pómulos.
- Sube hacia las sienes: añade un toque en los laterales de la frente para dar coherencia al bronceado.
- Lleva el color a los ojos: usa el mismo bronceador como sombra en el párpado móvil.
4. Difumina hasta que el color sea parte de tu piel
El secreto para diferenciar el toasty makeup de un maquillaje convencional es la ausencia de líneas duras. No debe notarse dónde empieza el bronceador y dónde termina tu piel.
Utiliza brochas de pelo suelto o una esponja humedecida para integrar los bordes. Si notas que el tono ha quedado demasiado intenso en alguna zona, no intentes corregirlo con polvos mate; pasa una brocha limpia con un poco de tu hidratante habitual sobre los bordes para suavizarlos.
5. Opta por labios suaves y naturales
Para que la atención se quede en la calidez de tus mejillas y tu mirada, la boca debe mantenerse en un segundo plano. Los labios muy marcados o de colores fríos compiten con el efecto tostado y rompen la armonía del look. Elige acabados que aporten jugosidad:
- Labiales nude: busca tonos que se parezcan a tu color natural de labios.
- Brillos sutiles: un toque de gloss transparente aporta una luz saludable.
- Bálsamos con color: mantienen la hidratación y dan un aspecto descansado.
El toasty makeup no busca una perfección de estudio, sino una luminosidad equilibrada. A diferencia de los estilos con mucho glow o iluminadores, que a veces se confunden con una piel grasa, esta tendencia apuesta por un brillo satinado y cómodo. Entonces, si notas que el resultado es demasiado brillante, no dudes en sellar con un poco de polvo traslúcido.
Así, logras un maquillaje mucho más resistente en climas calurosos porque las texturas cremosas acompañan el movimiento sin agrietarse. Al utilizar tonos tierra y lograr un buen difuminado, obtienes un aspecto radiante que comunica vitalidad y frescura.
Este texto se ofrece únicamente con propósitos informativos y no reemplaza la consulta con un profesional. Ante dudas, consulta a tu especialista.







