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¿Vives encorvado sobre el portátil? Rutina de movilidad de hombros para mejorar tu postura

3 minutos
Círculos de hombros, aperturas de pecho, trabajo con banda elástica y otros movimientos sencillos para reducir la rigidez causada por largas jornadas sentado frente al ordenador.
¿Vives encorvado sobre el portátil? Rutina de movilidad de hombros para mejorar tu postura
Escrito por Estefanía Filardi
Publicado: 10 junio, 2026 17:00

Trabajar muchas horas con el portátil tiene una consecuencia postural que casi todo el mundo experimenta: los hombros van avanzando hacia adelante, el pecho se cierra, y la zona alta de la espalda acaba cargando mucha tensión.

Los movimientos que siguen no son un tratamiento médico ni una promesa de corrección postural definitiva. Son hábitos sencillos para desbloquear los hombros, abrir un poco el pecho y recuperar algo de rango de movimiento que el escritorio va restando. Solo necesitas diez minutos y los puedes hacer en cualquier momento del día.

Círculos de hombros

Empieza siempre por aquí. Lleva ambos hombros hacia las orejas, luego hacia atrás, hacia abajo y hacia adelante, describiendo un círculo completo y lento. Haz entre ocho y diez repeticiones en cada sentido. La idea es movilizar la articulación antes de pedirle más amplitud en los siguientes ejercicios. Si al hacer los círculos notas crepitación o ligera tensión, es habitual: el tejido lleva horas sin moverse en ese rango.

Apertura de pecho en el marco de la puerta

Busca el marco de cualquier puerta. Apoya un antebrazo en el marco, con el codo a la altura del hombro, y gira el torso hacia el lado contrario hasta sentir el estiramiento en el pecho y la parte delantera del hombro.

Mantén 20 o 30 segundos y cambia de lado. Si quieres más intensidad, sube el codo por encima de la línea del hombro. Este estiramiento contrarresta directamente la postura de hombros adelantados que genera el portátil.

Movilidad con un palo de escoba

Coge un palo de escoba o cualquier barra larga que tengas en casa. Agárralo con ambas manos a una anchura ligeramente mayor que los hombros. Desde la posición con el palo delante, llévalo lentamente por encima de la cabeza y, si el rango lo permite, continúa hacia atrás hasta donde llegues sin forzar.

Vuelve al punto de partida. Haz ocho repeticiones lentas. Cuanto más separadas estén las manos, más fácil resulta. Este movimiento trabaja la movilidad de toda la cintura escapular y ayuda a que los hombros recuperen el rango de movimiento posterior que la postura de escritorio reduce con el tiempo.

Rotaciones externas con banda elástica

Si tienes una banda elástica de resistencia ligera, este ejercicio añade algo de activación muscular al trabajo de movilidad. Sujeta la banda por los extremos con los codos doblados a 90 grados y pegados al cuerpo. Sin mover los codos del costado, abre los antebrazos hacia fuera hasta donde llegues y vuelve al centro.

Diez repeticiones lentas. Si no tienes banda, el mismo movimiento sin resistencia también moviliza la articulación, aunque con menos efecto sobre la musculatura rotadora.

Apertura de brazos tumbado

Túmbate boca arriba en el suelo con las rodillas dobladas. Lleva los brazos extendidos hacia los lados a la altura de los hombros, como si formaras una T. Deja que la gravedad haga el trabajo: simplemente mantén esa posición entre uno y dos minutos, respirando profundo. No hay que forzar nada.

El peso de los brazos va abriendo gradualmente el pecho y liberando la tensión de la parte alta de la espalda. Es el cierre más pasivo de la rutina y, si se hace regularmente al final del día, uno de los que más se agradecen.

Con cinco movimientos y sin equipo especial, esta rutina puede hacerse en un descanso de trabajo, antes de ducharse o al final de la tarde. La postura que el portátil va cerrando no se revierte en una sola sesión, pero sí responde bastante bien cuando se trabaja con constancia mínima.

Este texto se ofrece únicamente con propósitos informativos y no reemplaza la consulta con un profesional. Ante dudas, consulta a tu especialista.