¿Cómo estimular el ano? Consejos para conseguirlo


Escrito y verificado por el médico Leonardo Biolatto
La estimulación anal sigue siendo un tema rodeado de tabúes y malentendidos. Sin embargo, son muchas las personas interesadas en explorar esta práctica. De hecho, estimular el ano de manera adecuada puede enriquecer la vida sexual y brindar nuevas sensaciones, ya que es una zona llena de terminaciones nerviosas, lo que lo convierte en un órgano sexual muy placentero.
Si estás dispuesto a intentarlo en solitario o tienes el consentimiento de tu pareja, con ayuda de un lubricante, de ciertas poses sexuales y de tus dedos, lograrás estimularlo como un profesional. Eso sí, lo fundamental es tener tiempo suficiente, para evitar que duela. No te pierdas estos consejos.
1. Relájate
La relajación es determinante para disfrutar sin interrupciones ni ocasionar molestias. En el caso de tener un encuentro de dos, la confianza y la comunicación en pareja es la que permitirá que fluya el deseo y hará que poco a poco se entreguen.
Lo aconsejable es estar tranquilos y tomarse el tiempo necesario para no generar dolor. Si es la primera vez, el sexo anal puede doler un poco. Sin embargo, no debe convertirse en un malestar intenso o constante. En esos casos, lo mejor es parar. Si no se está totalmente convencido y deseoso, será más complicado.
2. Evita ser tan directo
Ir directamente a los glúteos no es la manera indicada para generar un clima adecuado. Lo ideal es iniciar el encuentro con juegos preliminares, como caricias, besos, sexo oral, masajes o el uso de juguetes. A medida que suba la temperatura, puedes sumar otras acciones para estimular el ano.
3. Apuesta por los besos íntimos
Los besos y caricias en diferentes zonas erógenas del cuerpo deben ir de la mano al estimular el ano. Los besos son indispensables para aumentar el placer y la excitación. Esto crea una atmósfera de comodidad y confianza para probar cosas nuevas en la cama.
Dar besos húmedos en la pelvis, la vagina, y la entrepierna favorece la lubricación natural. Y, en particular, antes de la penetración o de jugar con los dedos, puedes recurrir a practicar sexo oral en el ano, también conocido como beso negro. La dilatación y el deseo sexual aumentarán hasta niveles en que van a pedir más.
4. Usa lubricantes
Una vez que estén más excitados, pueden pasar a estimular la zona rectal con los dedos. Lo ideal es hacerlo con lubricantes íntimos especiales para ello. Esto es necesario porque la lubricación natural de esa zona es muy inferior a la que posee la vagina. Si no se usan este tipo de productos, puede provocar dolor y roturas en la pared anal debido a la fricción.
Se suelen recomendar los geles a base de aceite o de silicona porque duran más que los que son a base de agua y evitan fricciones en esta área poco lubricada de forma natural. Sin embargo, ten presente que los que tienen aceite pueden debilitar los preservativos y reducir su eficacia.
Para usar un lubricante de forma correcta, coloca un poco del producto en tus dedos y haz suaves caricias en la zona, sin apuros ni movimientos bruscos. Cuando esté bien lubricada, puedes introducir un dedo de forma suave. Hay que ser cuidadosos para tener los mejores resultados sin provocar dolor.
5. Utiliza tus dedos
Para comenzar, lo ideal es que sean movimientos circulares y suaves sobre la superficie, sin recurrir aún a la penetración. Después de algunos minutos, se notará como la resistencia ofrecida por el músculo disminuye; este será el momento de iniciar la penetración.
Una vez lubricado, se deberá introducir un dedo, deslizando el mismo desde la parte superior del ano y ejerciendo una ligera presión. Es importante no introducirlo de forma directa para evitar el dolor.
Una vez que el primer dedo se encuentre en el interior, se deben seguir haciendo movimientos circulares para relajar más la zona. Si se trata de un hombre, puedes tratar de estimular el punto G o la próstata, la cual se encuentra hacia el pene y es un abultamiento rugoso. A medida que aumente la relajación en los músculos, se podrán introducir más dedos, un juguete sexual o, incluso, el pene.
No te apresures con la penetración. Tómate tu tiempo para evitar molestias.
6. Estimula otras zonas erógenas
Durante el proceso, no se debe dejar de estimular el clítoris o el pene, de manera que la excitación continúe y no aparezcan los miedos. En particular, esto se debe tener en cuenta si es la primera vez que se juguetea con esta zona. Si se es muy directo o brusco, el placer dará lugar de inmediato al rechazo.
7. Ayúdate de juguetes sexuales
Si prefieren que las manos estén ocupadas en otras áreas del cuerpo o quizás no se animan a penetrar con los dedos o el pene, pueden optar por emplear juguetes sexuales. Existen algunos que son específicos para la zona del recto, como los plugs anales. También, hay dilatadores con esferas que varían de diámetro. Entonces, pueden comenzar con las más pequeñas y aumentar el tamaño a medida que tomen confianza.
Hay quienes complementan un trío sexual con la utilización de estos elementos. Mientras se penetra por vagina se estimula con ellos el ano, o viceversa.
7. Agrega más lubricante en la penetración
Si quieren iniciar el coito, es conveniente volver a pasar lubricante por el ano y también en el exterior del preservativo, los dedos o el juguete a emplear. Al principio, se recomienda penetrar con baja intensidad para que el ano se dilate y no haya dolor. Durante los primeros movimientos se puede besar el cuello o dar pequeños mordiscos en la espalda para aumentar poco a poco la tensión sexual.
Con el paso de los minutos, la fricción se hace cada vez más suave y se logra mayor profundidad. El ritmo lo manejan de acuerdo a lo que conversen en ese instante. Lo importante es que hablen y se detengan si algo no está saliendo bien, si hay dolor o incomodidad.
8. Prueba diferentes poses sexuales
Ya sea que utilicen los dedos, el pene o un juguete, existen posturas sexuales para facilitar el sexo anal que les serán de ayuda. La cucharita, el tornillo y el perrito son algunas poses que simplifican la penetración y reducen la probabilidad de sentir molestias. Para complementarlas, no olvides que la penetración debe ser lenta, sin movimientos bruscos.
Si hay dolor o molestias, es mejor detenerse y consultar con un médico si no cesa.
9. No olvides la higiene y las precauciones necesarias
Es oportuno tener presente las medidas de higiene en el sexo anal para que pasen un momento agradable. Es recomendable lavar la zona externa del ano con agua y jabón antes de la práctica sexual, y luego las manos. También puedes ayudarte de toallitas húmedas durante el encuentro, para mantener limpia la zona. Además, si tienen sexo anal, no tengan contacto vaginal luego, porque pueden trasladar bacterias de un canal al otro y generar infecciones.
En el caso de practicar un beso negro, es recomendable utilizar una barrera de látex para evitar la transmisión de bacterias. De la misma forma, si hay penetración, se sugiere usar un preservativo porque existe riesgo de contagio de enfermedades, como sífilis, gonorrea, VIH o clamidia; pero recuerda que puede perder eficacia si empleas lubricantes que no sean a base de agua.
Al terminar el encuentro, es importante volver a lavarse las manos, la zona íntima y los juguetes sexuales (en caso de haberlos usado) con agua y jabón. Incluso, pueden compartir una ducha y enjabonarse juntos para sumar sensualidad.
¿Cómo lograr un orgasmo anal?
Se estima que hasta el 40 % de las mujeres encuentran placentera la estimulación anal. En los hombres el porcentaje puede ser similar, aunque el tabú, los prejuicios y el rechazo por la práctica hacen difícil determinarlo. Esta sensación se debe a las terminaciones nerviosas que posee esta zona.
Si aplicas las técnicas que te hemos presentado, puedes alcanzar el clímax. En efecto, el orgasmo anal no es un mito, aunque sí es cierto que puede ser un poco difícil de lograr; pero esto se debe en parte a su estimulación inapropiada (avanzan muy rápido, no usan lubricantes, descuidan otras zonas erógenas del hombre y de la mujer, y demás). Lo mejor es ir con cuidado y no descuidar su lubricación.
Una práctica para salir de la monotonía
Existen muchos mitos y verdades del sexo anal, como que es peligroso para la salud. La realidad es que se trata de una práctica muy satisfactoria para quien la utiliza en sus encuentros o, por qué no, para autosatisfacerse. Tan solo se deben tener ciertas precauciones, como hacerlo despacio, cuidar la higiene y utilizar protección.
Si es la primera vez que experimentan con esta práctica, es probable que aparezca algo de sangre. Ahora bien, si es demasiada, si continúa después del encuentro o hay dolor intenso, es aconsejable consultar con un médico. De todas maneras, si se toman el tiempo necesario y siguen los consejos dados, será un momento que querrán repetir.
La estimulación anal sigue siendo un tema rodeado de tabúes y malentendidos. Sin embargo, son muchas las personas interesadas en explorar esta práctica. De hecho, estimular el ano de manera adecuada puede enriquecer la vida sexual y brindar nuevas sensaciones, ya que es una zona llena de terminaciones nerviosas, lo que lo convierte en un órgano sexual muy placentero.
Si estás dispuesto a intentarlo en solitario o tienes el consentimiento de tu pareja, con ayuda de un lubricante, de ciertas poses sexuales y de tus dedos, lograrás estimularlo como un profesional. Eso sí, lo fundamental es tener tiempo suficiente, para evitar que duela. No te pierdas estos consejos.
1. Relájate
La relajación es determinante para disfrutar sin interrupciones ni ocasionar molestias. En el caso de tener un encuentro de dos, la confianza y la comunicación en pareja es la que permitirá que fluya el deseo y hará que poco a poco se entreguen.
Lo aconsejable es estar tranquilos y tomarse el tiempo necesario para no generar dolor. Si es la primera vez, el sexo anal puede doler un poco. Sin embargo, no debe convertirse en un malestar intenso o constante. En esos casos, lo mejor es parar. Si no se está totalmente convencido y deseoso, será más complicado.
2. Evita ser tan directo
Ir directamente a los glúteos no es la manera indicada para generar un clima adecuado. Lo ideal es iniciar el encuentro con juegos preliminares, como caricias, besos, sexo oral, masajes o el uso de juguetes. A medida que suba la temperatura, puedes sumar otras acciones para estimular el ano.
3. Apuesta por los besos íntimos
Los besos y caricias en diferentes zonas erógenas del cuerpo deben ir de la mano al estimular el ano. Los besos son indispensables para aumentar el placer y la excitación. Esto crea una atmósfera de comodidad y confianza para probar cosas nuevas en la cama.
Dar besos húmedos en la pelvis, la vagina, y la entrepierna favorece la lubricación natural. Y, en particular, antes de la penetración o de jugar con los dedos, puedes recurrir a practicar sexo oral en el ano, también conocido como beso negro. La dilatación y el deseo sexual aumentarán hasta niveles en que van a pedir más.
4. Usa lubricantes
Una vez que estén más excitados, pueden pasar a estimular la zona rectal con los dedos. Lo ideal es hacerlo con lubricantes íntimos especiales para ello. Esto es necesario porque la lubricación natural de esa zona es muy inferior a la que posee la vagina. Si no se usan este tipo de productos, puede provocar dolor y roturas en la pared anal debido a la fricción.
Se suelen recomendar los geles a base de aceite o de silicona porque duran más que los que son a base de agua y evitan fricciones en esta área poco lubricada de forma natural. Sin embargo, ten presente que los que tienen aceite pueden debilitar los preservativos y reducir su eficacia.
Para usar un lubricante de forma correcta, coloca un poco del producto en tus dedos y haz suaves caricias en la zona, sin apuros ni movimientos bruscos. Cuando esté bien lubricada, puedes introducir un dedo de forma suave. Hay que ser cuidadosos para tener los mejores resultados sin provocar dolor.
5. Utiliza tus dedos
Para comenzar, lo ideal es que sean movimientos circulares y suaves sobre la superficie, sin recurrir aún a la penetración. Después de algunos minutos, se notará como la resistencia ofrecida por el músculo disminuye; este será el momento de iniciar la penetración.
Una vez lubricado, se deberá introducir un dedo, deslizando el mismo desde la parte superior del ano y ejerciendo una ligera presión. Es importante no introducirlo de forma directa para evitar el dolor.
Una vez que el primer dedo se encuentre en el interior, se deben seguir haciendo movimientos circulares para relajar más la zona. Si se trata de un hombre, puedes tratar de estimular el punto G o la próstata, la cual se encuentra hacia el pene y es un abultamiento rugoso. A medida que aumente la relajación en los músculos, se podrán introducir más dedos, un juguete sexual o, incluso, el pene.
No te apresures con la penetración. Tómate tu tiempo para evitar molestias.
6. Estimula otras zonas erógenas
Durante el proceso, no se debe dejar de estimular el clítoris o el pene, de manera que la excitación continúe y no aparezcan los miedos. En particular, esto se debe tener en cuenta si es la primera vez que se juguetea con esta zona. Si se es muy directo o brusco, el placer dará lugar de inmediato al rechazo.
7. Ayúdate de juguetes sexuales
Si prefieren que las manos estén ocupadas en otras áreas del cuerpo o quizás no se animan a penetrar con los dedos o el pene, pueden optar por emplear juguetes sexuales. Existen algunos que son específicos para la zona del recto, como los plugs anales. También, hay dilatadores con esferas que varían de diámetro. Entonces, pueden comenzar con las más pequeñas y aumentar el tamaño a medida que tomen confianza.
Hay quienes complementan un trío sexual con la utilización de estos elementos. Mientras se penetra por vagina se estimula con ellos el ano, o viceversa.
7. Agrega más lubricante en la penetración
Si quieren iniciar el coito, es conveniente volver a pasar lubricante por el ano y también en el exterior del preservativo, los dedos o el juguete a emplear. Al principio, se recomienda penetrar con baja intensidad para que el ano se dilate y no haya dolor. Durante los primeros movimientos se puede besar el cuello o dar pequeños mordiscos en la espalda para aumentar poco a poco la tensión sexual.
Con el paso de los minutos, la fricción se hace cada vez más suave y se logra mayor profundidad. El ritmo lo manejan de acuerdo a lo que conversen en ese instante. Lo importante es que hablen y se detengan si algo no está saliendo bien, si hay dolor o incomodidad.
8. Prueba diferentes poses sexuales
Ya sea que utilicen los dedos, el pene o un juguete, existen posturas sexuales para facilitar el sexo anal que les serán de ayuda. La cucharita, el tornillo y el perrito son algunas poses que simplifican la penetración y reducen la probabilidad de sentir molestias. Para complementarlas, no olvides que la penetración debe ser lenta, sin movimientos bruscos.
Si hay dolor o molestias, es mejor detenerse y consultar con un médico si no cesa.
9. No olvides la higiene y las precauciones necesarias
Es oportuno tener presente las medidas de higiene en el sexo anal para que pasen un momento agradable. Es recomendable lavar la zona externa del ano con agua y jabón antes de la práctica sexual, y luego las manos. También puedes ayudarte de toallitas húmedas durante el encuentro, para mantener limpia la zona. Además, si tienen sexo anal, no tengan contacto vaginal luego, porque pueden trasladar bacterias de un canal al otro y generar infecciones.
En el caso de practicar un beso negro, es recomendable utilizar una barrera de látex para evitar la transmisión de bacterias. De la misma forma, si hay penetración, se sugiere usar un preservativo porque existe riesgo de contagio de enfermedades, como sífilis, gonorrea, VIH o clamidia; pero recuerda que puede perder eficacia si empleas lubricantes que no sean a base de agua.
Al terminar el encuentro, es importante volver a lavarse las manos, la zona íntima y los juguetes sexuales (en caso de haberlos usado) con agua y jabón. Incluso, pueden compartir una ducha y enjabonarse juntos para sumar sensualidad.
¿Cómo lograr un orgasmo anal?
Se estima que hasta el 40 % de las mujeres encuentran placentera la estimulación anal. En los hombres el porcentaje puede ser similar, aunque el tabú, los prejuicios y el rechazo por la práctica hacen difícil determinarlo. Esta sensación se debe a las terminaciones nerviosas que posee esta zona.
Si aplicas las técnicas que te hemos presentado, puedes alcanzar el clímax. En efecto, el orgasmo anal no es un mito, aunque sí es cierto que puede ser un poco difícil de lograr; pero esto se debe en parte a su estimulación inapropiada (avanzan muy rápido, no usan lubricantes, descuidan otras zonas erógenas del hombre y de la mujer, y demás). Lo mejor es ir con cuidado y no descuidar su lubricación.
Una práctica para salir de la monotonía
Existen muchos mitos y verdades del sexo anal, como que es peligroso para la salud. La realidad es que se trata de una práctica muy satisfactoria para quien la utiliza en sus encuentros o, por qué no, para autosatisfacerse. Tan solo se deben tener ciertas precauciones, como hacerlo despacio, cuidar la higiene y utilizar protección.
Si es la primera vez que experimentan con esta práctica, es probable que aparezca algo de sangre. Ahora bien, si es demasiada, si continúa después del encuentro o hay dolor intenso, es aconsejable consultar con un médico. De todas maneras, si se toman el tiempo necesario y siguen los consejos dados, será un momento que querrán repetir.
Todas las fuentes citadas fueron revisadas a profundidad por nuestro equipo, para asegurar su calidad, confiabilidad, vigencia y validez. La bibliografía de este artículo fue considerada confiable y de precisión académica o científica.
- Branfman, J., Stiritz, S., & Anderson, E. (2018). Relaxing the straight male anus: Decreasing homohysteria around anal eroticism. Sexualities, 21(1-2), 109-127. https://journals.sagepub.com/doi/abs/10.1177/1363460716678560
- Heldt Manica, L. A., & Cohen, P. R. (2018). Streptococcus dysgalactiae-associated penile bacterial disease in an elderly man acquired by fellatio: case report and literature review of penile and perianal Streptococcus dysgalactiae in men acquired by anilingus and fellatio. Dermatology Online Journal, 24(8), 1-7. https://escholarship.org/uc/item/2d56d6d0
- Hensel, D. J., von Hippel, C. D., Lapage, C. C., & Perkins, R. H. (2022). Women's techniques for pleasure from anal touch: Results from a U.S. probability sample of women ages 18-93. PloS One, 17(6), 1-14. https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC9242470/
- Maierhofer, C., Rice, C. E., Wang, S. H., Fields, K. S., Ervin, M., & Turner, A. N. (2016). Lubricant Use and Rectal Chlamydial and Gonococcal Infections Among Men Who Engage in Receptive Anal Intercourse. Sexually Transmitted Diseases, 43(7), 423-428. https://journals.lww.com/stdjournal/abstract/2016/07000/lubricant_use_and_rectal_chlamydial_and_gonococcal.5.aspx
Este texto se ofrece únicamente con propósitos informativos y no reemplaza la consulta con un profesional. Ante dudas, consulta a tu especialista.