5 consejos para el cuidado de una planta de albahaca

¿Te encanta el sabor de la albahaca y quieres producirla en tu propio huerto? Buenas noticias: se trata de una planta fácil de cultivar. Conoce sobre sus cuidados en este artículo.
5 consejos para el cuidado de una planta de albahaca
Leonardo Biolatto

Revisado y aprobado por el médico Leonardo Biolatto el 15 mayo, 2021.

Escrito por Maria Fernanda Ramirez Ramos, 15 mayo, 2021

Última actualización: 15 mayo, 2021

La albahaca es una planta aromática y herbácea originaria de Asia, específicamente de la India. Por su delicioso sabor se expandió por todo el mundo y es popular en la cocina de muchos países, como los de la región mediterránea. En este artículo te compartiremos consejos para el cuidado de una planta de albahaca.

También conocida como basilisco, alhábega o manjericao, además de ser una planta con un sabor exquisito tiene múltiples propiedades medicinales que favorecen la digestión, calman algunos dolores y permiten acelerar la cicatrización de heridas en la piel.

Sembrar algunas matas de albahaca en casa te permitirá tener a la mano esta deliciosa planta para hacer platos como la salsa pesto, aguas aromáticas, ensaladas, batidos verdes y hasta helados. De forma adicional, también es provechosa para alejar a los mosquitos.

¿Cada cuánto se debe regar una planta de albahaca?

En general, la planta de albahaca necesita un riego constante para crecer de forma adecuada. Sin embargo, su tierra debe tener un buen drenaje. Por ello, es conveniente que la maceta tenga huecos en el fondo.

Por otro lado, el riego también depende de las condiciones climáticas. Si se trata de un clima cálido, podría ser necesario regarla todos los días con cantidades pequeñas. Si es invierno, el riego en un día de por medio bastará.

¿Cómo podar una planta de albahaca?

Como la mayoría de las plantas, conviene quitar las malas hierbas y las hojas muertas de la albahaca con regularidad. Además, es necesario hacer cortes en sus tallos para permitir un crecimiento frondoso por más tiempo. Este despunte debe hacerse por debajo del capullo, para así retrasar el florecimiento.

La razón que explica la necesidad de podar la planta de esta forma es que se trata de una herbácea anual, por lo que una vez que florece se seca y marchita. Sin embargo, se pueden recoger sus semillas para continuar manteniendo el cultivo. La poda se debe hacer cada 3 o 4 semanas.

Albahaca cultivada.
La planta de albahaca necesita riego sin encharcarse y es necesario podarla para prolongar su vida.

Cuidados generales para el cuidado de la albahaca

El nombre científico de la albahaca es Ocimum basilicum L y existen numerosas variedades de ella. Las más populares son la albahaca griega (Ocimum basilicum minimun), la púrpura (Ocimum basilicum purpurascens), la genovesa (Ocimum basilicum ‘Genovese’), la fina (Ocimum minimum), la canela (Ocimum basilicum ‘Cinnamon’) y la albahaca limón (Ocimum basilicum «citriodora»).

Después de elegir la variedad de albahaca que quieres cultivar en tu huerto, es necesario que dispongas de una matera o una zona en el huerto para sembrarla. Puedes comprar las semillas o la plántula.

1. Garantiza un suelo adecuado para su desarrollo

Una publicación de la Universidad Autónoma Agraria Antonio Narro de México señala que el suelo ideal para el cultivo de albahaca debe ser liviano y permeable, con un buen drenaje, pues los estancamientos la matan. Para asegurar ese drenaje conviene mezclar la tierra con algo de arena. Asimismo, el suelo puede tener un pH entre 4,3 y 8,2.

2. Provéele los nutrientes para su crecimiento

La planta de albahaca agradece muy bien un suelo rico en materia orgánica. Conviene agregar este tipo de material antes de hacer la siembra.

Además, el humus de lombriz le sienta muy bien. Esta fertilización debe hacerse cada 20 días, en pequeñas cantidades.

3. Ubícala en un buen lugar

La planta de albahaca necesita de constante luz solar para desarrollarse y crecer sana. Sin embargo, se adecua tanto a ambientes interiores como exteriores. Incluso, puede desarrollarse mejor en un ambiente de semisombra.

4. Asegura una temperatura ideal

Las plantas de albahaca requieren de una temperatura entre 15 y 25 grados centígrados para un correcto crecimiento. En caso de vivir en una zona muy fría o pasar el invierno es buena opción tenerla dentro. No necesita una matera muy grande para crecer de forma correcta.

5. Aprovecha las semillas

Como la planta de albahaca es anual, es importante que aproveches sus semillas para reproducirla. Para lograrlo debes esperar a que las flores se sequen; cuando se ponen de un tono marrón.

Las debes cortar para extraer las pequeñas semillas negras que se esconden entre la flor. Luego las almacenas en un frasco de vidrio y permites que se sequen muy bien.

Algunos enemigos de las plantas de albahaca

A pesar de que las plantas de albahaca suelen alejar a los mosquitos, hay otros animales que suelen atacarla y dañarla. Además, ciertas condiciones ambientales pueden ser sus enemigas y terminar marchitándola.

A continuación te señalamos aquellas circunstancias que debes evitar para tener un adecuado cuidado de una planta de albahaca.

Pulgones

Los pulgones son una plaga común que debilita a las plantas, pues se alimentan de la savia. Puedes identificarlos porque la albahaca empieza a tener agujeros en sus hojas y tallos.

Además, excretan un líquido dulce que atrae a las hormigas. No obstante, existen remedios naturales que te pueden ayudar, como un spray con cebolla y ajo.

Trips

Se trata de unos bichitos negros y muy pequeños que se infiltran en las hojas, las flores y los pliegues de la planta para comerse sus nutrientes. Se pueden identificar por la aparición de manchas pequeñas.

Una forma de prevenir es hacer aspersión con un pulverizador sobre las hojas, pues no les gusta el agua. Sin embargo, es mejor con agua lluvia, pues la del grifo puede contener cloro. Asimismo, no debes esparcir agua cuando esté recibiendo un sol fuerte porque las hojas se quemarán.

Babosas

Los caracoles y babosas son amantes de muchas plantas del huerto y la albahaca no es la excepción. Por lo tanto, debes prevenir su aparición.

Podrás identificarlas por los huecos y mordiscos que dejan en las hojas. Asimismo, suelen dejar una mancha blancuzca y brillante con su baba.

Pulgones en una planta.
Los pulgones dejan orificios en las hojas porque las comen. Hay que identificarlos rápido para proteger el cultivo.

Exceso de sol

La albahaca necesita de la humedad para desarrollarse bien. En consecuencia, cuando recibe un exceso de sol tiende a quemarse y marchitarse. Al respecto, es conveniente mantenerla hidratada y en algo de sombra.

Heladas y vientos

La planta de albahaca no tolera las bajas temperaturas; por ello las heladas suelen afectarla mucho. De igual forma, es una planta que no sobrevive el invierno en el exterior. El mejor momento para sembrarla es a comienzos de la primavera.

La albahaca es segura para tus mascotas

Las personas con mascotas suelen preguntarse sobre la seguridad de las plantas ornamentales o de huertos antes de comprarlas para el hogar. La buena noticia es que la albahaca es una planta segura en caso de que tengas un perro o un gato.

Ahora que conoces sobre el cuidado de una planta de albahaca y su seguridad con las mascotas, es importante que consideres dejarla fuera del alcance de los animales porque su sabor puede atraerlos y dañarán tu cultivo. Asimismo, como es comestible, será más higiénico de esta forma.

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