Debilidad en las piernas: 9 posibles causas

La debilidad, el hormigueo y el dolor en las piernas son síntomas que advierten que algo no anda bien, por lo que es crucial conocer las causas más frecuentes. Te las contamos.
Debilidad en las piernas: 9 posibles causas
Leidy Mora Molina

Revisado y aprobado por la enfermera Leidy Mora Molina.

Última actualización: 09 agosto, 2022

El ejercicio físico intenso y los problemas de circulación son algunas de las causas más comunes de debilidad en las piernas. No obstante, este síntoma también puede ser resultado de afecciones neurológicas, cardiovasculares y osteomusculares graves. A continuación te contamos más.

Cuando hablamos de debilidad nos referimos a la disminución o pérdida parcial de la fuerza. En este sentido, las personas con debilidad en las piernas no son capaces de mover los músculos de los miembros inferiores, aun cuando lo intentan.

Este término suele confundirse con fatiga, cansancio y somnolencia.

Las causas más comunes de debilidad en las piernas

La debilidad en las piernas entorpece la realización de las actividades diarias y dificulta la motricidad de las personas afectadas. Además, es uno de los principales motivos de caídas y lesiones en adultos mayores. Dentro de las causas más comunes podemos contar las siguientes.



1. Actividad física de alta intensidad

El ejercicio físico de alto nivel y el sobreentrenamiento son causas frecuentes de debilidad en las piernas, sobre todo en personas con poca experiencia. En general, este síntoma aparece posterior a las sesiones de entrenamiento y puede ir acompañado de temblores musculares.

De igual forma, es habitual que la debilidad reaparezca luego de un par de días, asociada a dolor y tensión muscular. En este caso, la misma es resultado del proceso de recuperación del tejido distendido y desgastado. En la mayoría de los casos, las personas mejoran de forma espontánea luego de 2 a 4 días.

Agujetas por el ejercicio.
Las conocidas agujetas tienen distintas explicaciones científicas sobre su motivo de aparición. Todas ellas calman con el reposo.

2. Enfermedad arterial periférica

Se trata de un problema circulatorio frecuente que afecta a un 15-20 % de las personas mayores de 70 años, según estudios. Esta enfermedad es resultado de una disminución del calibre de las arterias con reducción del flujo sanguíneo a las extremidades.

La debilidad muscular y el entumecimiento de las piernas son manifestaciones típicas de esta condición. De igual forma, los pacientes suelen manifestar dolor en los muslos o las pantorrillas luego de caminar o subir escaleras.

Otros síntomas incluyen los siguientes:

  • Sensación de frío en la pierna.
  • Cambios de coloración en los miembros inferiores.
  • Pulso débil en las piernas o en los pies.
  • Piel brillante.

La aterosclerosis es el principal responsable de la enfermedad arterial periférica. El examen físico, el índice tobillo-brazo, la ecografía Doppler y la angiografía son los métodos utilizados para el diagnóstico. El tratamiento está orientado a aliviar los síntomas y detener la progresión.

3. Insuficiencia venosa

Este es un trastorno vascular caracterizado por una dificultad para el retorno de la sangre de las piernas al corazón por incompetencia de las válvulas en las venas. Con el tiempo, las venas se distienden y retienen la sangre en los miembros inferiores, especialmente al estar de pie.

Esta afección es 5 veces más frecuente en mujeres que en hombres, según investigaciones. Por lo general, se aprecian cambios en la piel, como hinchazón, resequedad, enrojecimiento, formación de várices y heridas que tardan en cerrar.

La debilidad en las piernas, los calambres, la picazón y el dolor en reposo forman parte de los síntomas típicos de la condición. La ecografía Doppler es la prueba diagnóstica de elección. El plan terapéutico busca mejorar la movilización de la sangre venosa e instaurar hábitos saludables.

4. Neuropatía periférica

La neuropatía periférica es una afección neurológica que se produce por el daño de las vías nerviosas responsables de la transmisión de la información entre el cerebro y el resto del organismo.

En la mayoría de los casos, las personas manifiestan un dolor punzante o quemante en las piernas o las manos. De igual forma, es posible encontrar los siguientes síntomas:

  • Entumecimiento y hormigueo.
  • Debilidad muscular.
  • Hipersensibilidad al tacto.
  • Problemas de coordinación y marcha.

Así mismo, los principales responsables de este síndrome son las lesiones traumáticas, la diabetes, las infecciones y la exposición a sustancias tóxicas. El tratamiento incluye el uso de medicamentos para reducir los síntomas, la estimulación nerviosa, la fisioterapia y la cirugía.



5. Hernia de disco

Una hernia discal es una protrusión del núcleo pulposo a través de una parte debilitada de los discos intervertebrales, ubicados en la columna. Esta afección puede producirse a cualquier nivel de la espalda, siendo más frecuente en la zona lumbar.

Estudios estiman que las hernias discales producen el 2 % de los casos de dolor dorsolumbar en las personas de entre 30 y 50 años. La sensación de debilidad en las piernas es una manifestación de las hernias lumbares. Por lo general, la debilidad favorece las caídas y los tropiezos, además de dificultar el hecho de levantarse de la cama.

También es frecuente el hormigueo, el ardor y el dolor en los glúteos y en la espalda baja. El plan de tratamiento incluye el uso de fármacos, la fisioterapia y la corrección quirúrgica, según la gravedad.

6. Enfermedad vascular cerebral (EVC)

La EVC es un trastorno caracterizado por una pérdida súbita de las funciones neurológicas producto de una alteración en el flujo sanguíneo del cerebro por una isquemia o hemorragia, según definen los estudios. En la mayoría de las personas produce debilidad en un lado del cuerpo y alteración de la sensibilidad.

Los pacientes afectados también pueden experimentar dificultad para hablar, confusión, visión borrosa, mareos y alteraciones del equilibrio. Esta condición requiere abordaje médico de emergencia, por lo que es crucial reconocerla a tiempo y buscar ayuda lo antes posible.

7. Síndrome de Guillain-Barré

Se trata de un trastorno autoinmune en que el organismo ataca las vías nerviosas. Algunas investigaciones afirman que este síndrome se presenta con debilidad muscular simétrica, progresiva y ascendente. Además, suele acompañarse de disminución o abolición de los reflejos.

En la actualidad, no existe una cura definitiva para esta condición. Sin embargo, la plasmaféresis y la administración inmunoglobulinas permite aliviar los síntomas y reducir la progresión.

8. Esclerosis múltiple (EM)

La esclerosis múltiple es una enfermedad inflamatoria crónica de origen autoinmune en la que existe destrucción de las fibras nerviosas del sistema nervioso central. Afecta al cerebro, al tronco encefálico, la médula espinal y los nervios craneales, con afinidad por el nervio óptico.

Este trastorno puede debutar con diferentes síntomas, según el área anatómica afectada. Las manifestaciones más comunes incluyen las siguientes:

  • Debilidad muscular y fatiga.
  • Deterioro cognitivo.
  • Pérdida de la memoria.
  • Alteraciones de la marcha.
  • Temblores y espasmos musculares.

El tratamiento de la EM se basa en el uso de corticosteroides durante los brotes de la enfermedad. De igual forma, se pueden emplear inmunomoduladores y fisioterapia para mejorar la sintomatología a largo plazo.

Esclerosis múltiple con debilidad en los miembros.
La debilidad de la esclerosis múltiple es progresiva. Los pacientes culminan con una imposibilidad total de movilizarse.

9. Compresión de la médula espinal

En ocasiones, ciertos traumatismos y trastornos producen compresión de las estructuras de la medula espinal. Los hematomas, los abscesos y los tumores son algunas de las principales causas de esta afección. La persona manifiesta dolor de espalda, hormigueo y debilidad en las piernas.

Estudios estiman que la compresión medular se manifiesta en el 5 % de los pacientes con cáncer e incluso mantiene una incidencia del 10 % en personas con metástasis medulares. Los tipos de cáncer más asociados incluyen el mieloma múltiple, el linfoma y el cáncer de pulmón.

Un síntoma que no debe tomarse a la ligera

La debilidad en las piernas es una manifestación presente en un vasto número de trastornos y enfermedades. Se asocia con el ejercicio físico y con la mala circulación. No obstante, también advierte varias afecciones neurológicas y vasculares de base que requieren atención lo antes posible.

No dudes en consultar con un especialista si notas una progresión rápida de la debilidad o persistencia de la misma. Además, la presencia de dolor incrementa la necesidad de atención profesional.

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