5 plantas que puedes tener en agua y que transforman cualquier rincón

Si quieres tener plantas en casa, pero no quieres ocuparte del mantenimiento del sustrato y el riego constante, tus mejores opciones son las especies que pueden crecer en agua, dentro de un simple recipiente.
Lo único que debes aprender es a cultivar con la técnica conocida como hidroponía pasiva o cultivo en agua, la cual consiste en sumergir las raíces directamente en un recipiente con agua limpia, para que la planta obtenga lo que necesita para crecer. No requiere materiales especiales ni conocimientos avanzados, y el resultado visual es limpio y ordenado. Estas cinco opciones son de las que mejor se adaptan a este sistema.
1. Pothos

Esta es probablemente la planta más sencilla de mantener en agua. Basta con cortar un tallo con al menos un nudo, retirar las hojas que quedarían sumergidas y colocarlo en un recipiente con agua. Las raíces aparecen en pocos días.
Una vez establecida, la planta sigue creciendo con sus hojas colgantes o trepadoras, según donde se coloque. Aguanta bien la poca luz y tolera cierto descuido, lo que la convierte en una opción muy fiable para espacios de interior.
2. Bambú de la suerte

El bambú de la suerte se vende con frecuencia ya cultivado en agua, lo que da una pista de lo bien que se adapta a este sistema. Crece en tallos verticales que pueden combinarse en distintas alturas dentro de un mismo recipiente, y su aspecto es limpio y minimalista.
Prefiere agua sin cloro o agua filtrada, ya que el cloro del grifo puede dañar sus hojas con el tiempo. Funciona bien en espacios con luz indirecta estable.
3. Lirio de la paz

El lirio de la paz es una de las pocas plantas de flor que también se mantiene bien en agua. Se puede transferir desde tierra lavando bien las raíces antes de sumergirlas, o iniciar directamente desde una división de la planta madre.
Necesita algo más de luz que el pothos, pero tolera bien la sombra parcial. Su follaje oscuro y sus flores blancas hacen buen contraste dentro de recipientes de vidrio.
4. Monstera

Esta planta puede cultivarse en agua a partir de un esqueje con nudo y raíz aérea. Crece más despacio que en tierra, pero sus hojas características mantienen el mismo tamaño y aspecto. Al ser una planta de mayor volumen, conviene usar un recipiente con base estable para que no vuelque con el peso.
Le va bien la luz indirecta intensa, y si las raíces empiezan a ocupar todo el espacio, simplemente se cambia a un recipiente mayor.
5. Hiedra

La hiedra arraiga en agua con facilidad a partir de esquejes con varios nudos. Es una opción interesante para estanterías o superficies elevadas, donde las ramas pueden caer de forma natural.
Prefiere temperaturas frescas y luz indirecta; el calor excesivo y la luz directa la resecan. Entre todas las opciones de esta lista, es la que más le afecta el agua estancada, así que conviene renovarla con más frecuencia.
Cuidados básicos para plantas en agua
Con independencia de la especie, hay algunas pautas que aplican a todas:
- Cambiar el agua cada siete o diez días para evitar que se estanque y aparezcan bacterias o algas.
- Usar recipientes transparentes permite ver el estado de las raíces y detectar a tiempo si algo no va bien.
- Ubicarlas en luz indirecta, lejos de la luz solar directa, que calienta el agua y favorece el crecimiento de algas.
- Añadir unas gotas de fertilizante líquido diluido cada tres o cuatro semanas si se quiere estimular el crecimiento, aunque no es imprescindible.
- Limpiar el recipiente cada vez que se cambie el agua, sobre todo si aparece verdín en las paredes.
Mantener plantas en agua es una forma de introducir verde en casa con poco mantenimiento y sin los inconvenientes de la tierra. Con un recipiente bien elegido y la planta adecuada, el resultado puede ser tan decorativo como cualquier maceta, y bastante más fácil de gestionar en el día a día.
Este texto se ofrece únicamente con propósitos informativos y no reemplaza la consulta con un profesional. Ante dudas, consulta a tu especialista.







