Cómo elegir unas gafas que te favorezcan: 4 consejos para no fallar

¿Te resulta difícil elegir unas gafas nuevas que te sienten bien? Durante años, te han guiado con reglas rígidas (como pensar que si tu cara es redonda, las monturas deberían ser cuadradas), pero a menudo estas pautas simplifican en exceso una decisión que es mucho más personal.
La realidad es que encontrar unas gafas que te favorezcan depende menos de una ley geométrica y más de entender unos principios de ajuste y proporción. La montura perfecta es la que se siente cómoda y en armonía contigo.
1. Prioriza el ajuste
Unas gafas pueden ser preciosas, pero si se te resbalan o te aprietan, nunca te sentirás bien con ellas. Antes de mirar el estilo, fíjate en estos tres puntos:
- Varillas o patillas: deben apoyarse de forma cómoda sobre tus orejas sin presionar.
- Puente nasal: debe distribuir el peso de manera uniforme sobre tu nariz, sin pellizcar ni dejar una marca excesiva.
- Ancho de la montura: debe coincidir aproximadamente con el ancho de tu rostro a la altura de las sienes, sin sobresalir mucho por los lados.
En el interior de la varilla de tus gafas actuales encontrarás tres números (por ejemplo, 52-18-140). Corresponden al ancho de la lente, el ancho del puente y el largo de la varilla, en milímetros. Úsalos como referencia para encontrar monturas de un tamaño similar a las que te queden cómodas y se vean bien.
2. Busca equilibrio con la forma
Usa la forma de tu rostro como una guía flexible en lugar de como una ley.
- Si tus rasgos son más suaves y redondeados (rostro redondo u ovalado), las monturas con líneas más rectas y definidas (cuadradas o rectangulares) pueden aportar un punto de estructura.
- Si tus rasgos son angulosos (tienes la mandíbula marcada o el rostro cuadrado), las monturas con líneas curvas y suaves (redondas, ovaladas, cat-eye) pueden ayudar a crear un contraste que suavice las facciones.
Lo más importante es que los marcos te resulten confortables y tengan un tamaño proporcionado según tu rostro.
3. Elige colores en armonía o que destaquen
Una vez que sepas el estilo de marco que te gusta, analiza si prefieres que los lentes sean protagonistas o no.
- Para un look que contraste, una montura en un color vivo (rojo o verde) puede iluminar tu rostro y añadir un toque de audacia. Si tienes un estilo atrevido, puede ser la mejor elección.
- Para un look armónico y discreto, elige tonos que complementen tu colorimetría. Los colores como el carey o el dorado suelen favorecer a las pieles con subtonos cálidos. Los colores fríos como el plata o el azul marino sientan muy bien a las pieles con subtonos rosados.
4. Haz el test del probador
Una vez que tengas una montura que te guste, haz estas comprobaciones:
- Verifica que la posición de tus ojos quede lo más centrada posible dentro de la lente.
- Siéntate y mira hacia abajo para comprobar que las gafas no se resbalen por tu nariz.
- Sonríe ampliamente. ¿Las gafas se levantan al apoyarse en tus mejillas? Si es así, te resultarán incómodas.
- No elijas una talla ajustada. Si te aprietan ligeramente en el probador, se convertirán en una fuente de dolor de cabeza a lo largo del día. La comodidad debe ser inmediata.
- Pregunta por los ajustes, porque si una montura te encanta pero las varillas son un poco largas o el puente no asienta del todo bien, es posible que puedan solucionarlo con un ajuste.
Recuerda que encontrar unas gafas favorecedoras no se trata de una ciencia matemática. Más que seguir a la perfección una regla sobre la forma de tu cara, importa que la montura te resulte cómoda y sea coherente con tu estilo personal.
Entonces, olvídate de las tendencias por un momento y enfócate en encontrar unos lentes que se ajusten al ancho de tu rostro y a tu puente nasal. Encontrar una base que sea proporcionada con tus rasgos faciales es el verdadero secreto.
Este texto se ofrece únicamente con propósitos informativos y no reemplaza la consulta con un profesional. Ante dudas, consulta a tu especialista.







