Cables, cargadores y mandos: cómo dejar de pelear con el desorden tecnológico

Algo común en muchos hogares de la actualidad es ver una maraña de cables tras el televisor, cerca de enchufes o detrás de los escritorios y mesas de trabajo. Y aunque, a primera vista, el problema parece solo estético, la realidad va más allá.
Vivir rodeado de desorden genera un coste real en nuestra calidad de vida. Pierdes tiempo valioso cada vez que buscas un conector en específico y, en muchas ocasiones, haces compras duplicadas por adquirir algo que ya tienes, pero que no encuentras. Lo más importante; te deja la sensación de que siempre hay algo pendiente de resolver. Por suerte, esto lo puedes solucionar aplicando una estrategia sencilla.
Haz una auditoría técnica
El primer paso para dejar de pelear con el desorden tecnológico consiste en hacer una auditoría técnica de las áreas problemáticas del hogar, como la zona de trabajo o el salón. Comienza sacando todos los cables, cargadores y mandos que tienes en la estancia y colócalos en una superficie plana, donde puedas mirarlos a detalle.
Los cables, cargadores y dispositivos que estén rotos u obsoletos (como por ejemplo un cargador de un móvil de hace diez años), es momento de descartarlos. Los restantes debes clasificarlos en “de uso diario” y “de uso eventual”. En el caso de los últimos, ordénalos con la ayuda de bridas de velcro, etiquétalos y guárdalos en una caja en el armario.
Asigna un lugar fijo por estancia
Ahora, con los cables y dispositivos que sí usas a diario, es necesario que les asignes un sitio fijo. Esto lo vas a decidir de acuerdo a la estancia del hogar y su función. Te compartimos ideas para algunas habitaciones.
- En el salón. Uno de los problemas más comunes suelen ser los mandos regados por toda la habitación. Para evitarlo, centralizados en una bandeja pequeña en la mesita de centro. En cuanto a los cables visibles que bajan del televisor, podrías enrollar el exceso con bridas de velcro y usar clips adhesivos para agruparlos en la parte trasera del mueble.
- En el dormitorio. Aquí, por lo general, el problema suele enfocarse en la mesita de noche y el exceso de cargadores. La idea es que dejes solo el cargador de tu móvil y el resto los almacenes, enrollados e identificados, en una gaveta.
- En el escritorio o la zona de trabajo. Los cables sueltos en el suelo, tras el escritorio, suelen ser el foco de desorden. Para solucionarlo podrías colocar una regleta oculta en un panel del mueble y liberar el suelo de la maraña de cables.
Errores que atraen de nuevo el caos
Una vez que ordenas y despejas las distintas estancias del caos tecnológico, es importante que no caigas en viejos errores que hacen que el desorden inicie. El más común es dejar un cable o cargador en la mesita del centro o la encimera, con la promesa de guardarlo después. Este pequeño desorden atrae a otros.
De igual manera, evita utilizar sistemas de almacenamiento para cables muy complejos o que impliquen varios pasos. Esto te generará fricción y terminarás por dejar de utilizarlo. En su lugar, ve por opciones sencillas. De hecho, elementos que ya tienes en casa, como ganchos adhesivos o clips de papelería, te pueden servir.
Ordenar la tecnología pequeña no requiere gadgets nuevos y sofisticados. Con decisiones claras sobre qué se queda, dónde vive y quién lo usa bastará para tener espacios más despejados y ordenados en el hogar.
Este texto se ofrece únicamente con propósitos informativos y no reemplaza la consulta con un profesional. Ante dudas, consulta a tu especialista.







