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Cómo lavar tus cortinas sin que se encojan ni deformen

3 minutos
Secar tus cortinas húmedas en su propia barra o riel es una excelente alternativa. El peso natural del agua actúa como una plancha vertical, evitando que se arruguen.
Cómo lavar tus cortinas sin que se encojan ni deformen
Escrito por Daniela Bernal
Publicado: 18 junio, 2026 16:00

Aparte de un elemento estético, las cortinas tienen otras funciones en nuestro hogar: regulan la entrada de la luz y actúan como una barrera contra el polvo y el polen del exterior. Y es por esta última función que terminan acumulando suciedad, que hace ver a la casa descuidada y puede causarnos alergias.

Lo ideal es que laves las cortinas cada cierto tiempo. Pero muchas personas no se sienten cómodas haciéndolo por miedo a estropear el tejido o cambiar su tamaño y que queden arruinadas. Lo cierto es que si les das el cuidado adecuado y sigues una serie de pasos simples, podrás limpiarlas con muy buenos resultados.

1. Lee la etiqueta del fabricante

El primer paso innegociable para lavar tus cortinas pasa por leer la etiqueta en ellas. Allí el fabricante te indicará si la cortina se puede lavar en casa o requiere de lavado en seco profesional. Si es el primer caso, también te darán consejos para hacerlo de acuerdo al material del que esté hecha.

2. Elimina el polvo

Si tu cortina indica que la puedes lavar en casa, entonces debes comenzar por quitarle la mayor cantidad de polvo posible antes de meterla en la lavadora. Y es que si la cortina toca el agua con toda esta suciedad, se formará un barro que será muy difícil de quitar del tejido.

Para evitar esto, pasa la aspiradora, con la boquilla de cepillo suave, por toda la superficie. Si no posees aspiradora en casa, también vale sacudirla en el exterior, pero utiliza mascarilla y lentes de protección para evitar respirar el polvo o que te caiga en los ojos. También es importante que le quites todos los ganchos metálicos a la cortina.

3. Selecciona el lavado

Una vez hecho este paso previo, llegó la hora del lavado en sí. Para evitar que la cortina se encoja, debes lavarla con agua fría o tibia como máximo. También es conveniente que utilices un detergente líquido, que es más suave y no deja residuos como la versión en polvo.

Si vas a lavar varias cortinas en una misma colada, debes separarlas por color para evitar posibles decoloraciones. De igual manera, ten en cuenta el material del que están hechas. Lo ideal es lavarlas en un ciclo delicado; más si son de telas muy frágiles como la gasa o visillos, deberás lavarlas a mano. Otra opción con ellas es meterlas dentro de una funda protectora para el lavado a máquina.

4. Ajusta el centrifugado

El centrifugado es el momento de mayor agitación del lavado. Y también el más propenso a que la cortina se deforme. Por ello, ajusta la lavadora para que el centrifugado sea el mínimo posible. La idea es que la cortina salga húmeda, pero sin llegar a gotear en exceso.

5. Seca por gravedad

Un error común es meter las cortinas en la secadora. El calor puede llegar a afectar el tamaño de la tela. En su lugar, válete de la propia gravedad, colgando la cortina en su riel mientras está húmeda. De esta manera evitarás las arrugas y deformaciones. Eso sí, abre la ventana, para que el aire ayude a secarlas con mayor velocidad.

Lavar tus cortinas puede ser simple y efectivo si aplicas movimientos suaves, temperaturas moderadas y respetas las características de cada tejido. Si pones estos trucos en práctica, el resultado será un hogar más limpio, sin riesgo de encogimiento o deformación de tus cortinas.

Este texto se ofrece únicamente con propósitos informativos y no reemplaza la consulta con un profesional. Ante dudas, consulta a tu especialista.