Cómo quitarle el mal olor a tus botellas reutilizables para usarlas por más tiempo

En la actualidad, la mayoría tenemos una botella reutilizable para el agua, ya que son versátiles (las puedes utilizar tanto dentro como fuera de casa) y resistentes. Pero un problema común con ellas es que, a pesar de enjuagarlas a diario, pueden conservar un olor o sabor extraño.
Muchos concentran la limpieza en la botella como tal, pero dejan de lado las piezas pequeñas, como la boquilla, la pajita interna, la rosca de la tapa o las juntas de silicona. Allí suele acumularse la humedad y proliferar las bacterias causantes del mal olor. Puedes evitar esto siguiendo un protocolo de limpieza simple y estructurado.
1. Desmonta las piezas
El primer paso para lavar tus botellas reutilizables con mal olor pasa por desmontar todas las piezas pequeñas que puedas separar. Tal es el caso de las pajitas, juntas o boquillas. La idea es que puedas llegar a todos los pequeños rincones que con la botella montada no podrías.
2. Lava con precisión
No necesitas detergentes agresivos para limpiar tus botellas, pero el agua sola tampoco funcionará. Sobre todo si también usas las botellas para llevar infusiones, jugos o café, ya que estas bebidas tienen aceites, azúcares y ácidos que mantienen el olor en el plástico.
Lo ideal es utilizar agua tibia y un jabón neutro. Deja remojar las piezas en ella por unos minutos y luego, con la ayuda de un cepillo de cerdas largas, limpia el cuerpo del recipiente. Para las piezas pequeñas ve por cepillos de precisión, los cuales son perfectos para limpiar las ranuras y el interior de los conductos. Por último, enjuaga bajo el grifo.
3. Seca muy bien
El secado de la botella es un paso indispensable, ya que si queda humedad en las juntas de la rosca u otras piezas pequeñas, y cierras la botella, el mal olor volverá. Deja que las piezas se sequen en un lugar ventilado, sobre un paño limpio o el escurridor. Luego, pasa un paño de microfibras seco para quitar cualquier humedad residual.
¿Cuándo sustituir la botella?
Ten en cuenta que, a pesar de que laves tu botella a diario, ella no es inmune al desgaste. Si notas que la junta de goma o la boquilla tiene moho y no desaparece tras el lavado, o que estas piezas poseen grietas o están deformadas, es momento de que cambies tu botella por una nueva.
De igual manera, si el mal olor no desaparece después de haber realizado el protocolo de limpieza, es una señal de que el desgaste ha alcanzado las paredes de plástico de la botella. En cuyo caso, es conveniente que la jubiles.
Prolongar la vida útil de tus botellas reutilizables es posible si les das una limpieza diaria adecuada y secas muy bien antes de cerrarlas. Prestando atención a estos dos factores te aseguras de que cada trago de agua o bebida sea en realidad fresco.
Este texto se ofrece únicamente con propósitos informativos y no reemplaza la consulta con un profesional. Ante dudas, consulta a tu especialista.







