Tu lavavajillas deja los platos sucios: 5 cosas que revisar antes de una reparación

Imagina que terminaste de cenar e inicias una carga del lavavajillas para limpiar lo que ensuciaste. Pero, al abrir la puerta de tu aparato, notas que los platos no se encuentran completamente limpios y tienen manchas de comida.
Cuando esto sucede, nuestra primera reacción es pensar que el lavavajillas se descompuso y toca llamar al técnico para una reparación. Pero considera que muchas veces el problema no es una rotura, sino un fallo básico de uso, carga o mantenimiento. Por ello es conveniente que pongas especial atención y revises los siguientes puntos en tu electrodoméstico antes de asumir una avería.
1. Filtro de la base
El filtro es una pieza clave para el buen funcionamiento del lavavajillas, ya que se encarga de recoger los residuos de alimentos y proteger la bomba de agua. Si está obstruido, el agua sucia no se irá de la forma correcta y recirculará durante el lavado, dejando los platos sucios.
Para limpiarlo, debes extraerlo —se encuentra ubicado en la base del aparato—, girando una pieza de plástico. Luego, lávalo bajo el grifo con la ayuda de un jabón lavavajillas y cepillo suave. Lo ideal es que hagas esto todos los meses.
2. Brazos aspersores
Los brazos aspersores tienen la misión de distribuir el agua hacia la vajilla. Para ello giran y cuentan con boquillas y orificios que emiten agua a presión. Entonces, si estos orificios se encuentran obstruidos por cal o algún resto de alimento, la fuerza del chorro disminuye y los platos quedan sucios.
Comienza sacándolos del lavavajillas —suelen asegurarse con un sistema de rosca o clic—, y con un palillo de madera, libera los agujeros obstruidos. Luego vuelve a instalarlos y, antes de poner una carga nueva, dales un pequeño empujón para comprobar que giran con libertad.
3. Colocación de la carga
Ten en cuenta que si ubicas los platos y utensilios demasiado juntos, haces que el chorro de agua no pueda llegar a todos ellos y eliminar la suciedad. Por ello, debes dejar espacio entre los objetos para facilitarle la labor al lavavajillas.
También coloca los utensilios con mucha grasa hacia abajo, para que el chorro de agua le dé con mayor potencia. Y revisa que ningún utensilio o vajilla impida el giro del brazo aspersor.
4. Disolución del detergente
Si tu lavavajillas deja los platos sucios, es importante que te fijes en el cajetín de detergente. Si se encuentra mojado e introduces una pastilla de jabón, la humedad hará que se pegue y no salga al momento de abrir la compuerta. Lo que se traduce en unos platos con mayor suciedad. Para evitarlo, seca muy bien el cajetín antes de colocar la pastilla y vigila que ningún utensilio impida que la compuerta se abra.
5. Temperatura del agua y programa
En la actualidad, muchos lavavajillas incluyen el programa ECO para ahorrar energía. Este funciona bien para platos con suciedad leve, pero para unos con grasa se va a quedar corto. El motivo es que trabaja con agua fría y las grasas se disuelven mejor a altas temperaturas.
Por ello, si vas a lavar ollas o platos con mucha grasa, ve por otro programa en donde puedas ajustar la temperatura del agua. Y si sueles usar solo el ECO, una vez a la semana haz un ciclo intensivo para liberar al sistema de cualquier grasa que se haya acumulado.
Como puedes ver, un lavavajillas que deja los platos sucios no siempre es sinónimo de una avería. Por lo general, se puede solucionar. Revisa lo que te indicamos y haz ajustes en su mantenimiento, ya que estas pequeñas acciones pueden traer grandes mejoras en el funcionamiento de tu aparato.
Este texto se ofrece únicamente con propósitos informativos y no reemplaza la consulta con un profesional. Ante dudas, consulta a tu especialista.







