Logo image

3 formas simples de dar volumen al cabello liso sin parecer despeinado o sucio

3 minutos
Olvida las lacas pesadas que dejan el pelo rígido. Aprende a hidratar solo donde hace falta y utilizar el secador de pelo para crear un volumen natural lleno de vitalidad.
3 formas simples de dar volumen al cabello liso sin parecer despeinado o sucio
Publicado: 11 abril, 2026 18:00

El cabello liso tiene un encanto natural basado en su brillo y suavidad, pero es cierto que enfrenta el reto de la falta de dimensión. A las pocas horas del lavado, es común notar que las hebras se ven lánguidas o demasiado pegadas al rostro. Esto sucede porque el propio peso de la fibra vence la tensión de la raíz.

Para lograr un volumen bonito, no necesitas saturar el pelo con fijadores que acaban ensuciándolo. El secreto está en aplicar algunas técnicas que despeguen la raíz del cuero cabelludo y en elegir texturas que mantengan su ligereza.

1. Seca con un contraste térmico

La dirección en la que aplicas el aire del secador define la forma en que cae tu cabello. Si dejas que se seque solo, la gravedad lo mantendrá pegado a la cabeza. Para ganar altura, debes manipular la raíz mientras el agua se evapora.

Primero, inclina la cabeza boca abajo y dirige el aire desde la nuca hacia las puntas. Antes de que se seque del todo, mueve el cabello con tus dedos hacia el lado contrario al que sueles peinarte mientras usas el secador. Al terminar, aplica un golpe de aire frío para sellar la cutícula en esa posición. Así garantizas que el volumen dure más tiempo sin necesidad de usar laca.

2. Cambia la raya de lado

El cabello tiene una especie de memoria de posición. Si mantienes la raya en el mismo sitio durante meses, el pelo se acostumbra a esa inclinación y el volumen desaparece.

Mover la raya apenas un par de centímetros hacia un lado obliga a las raíces a luchar contra su dirección habitual. Este cambio despega el cabello del cuero cabelludo. También puedes levantar los mechones de la zona de la coronilla con los dedos para eliminar el aplastamiento.

3. Usa texturas ligeras

El uso de productos inadecuados es lo que suele dar ese aspecto de pelo aplastado y sucio. En el cabello liso, las espumas densas o los geles suelen ser contraproducentes porque humedecen la fibra y aumentan su peso, haciendo que el peinado caiga.

Los polvos texturizadores y el champú en seco son tus mejores aliados. Absorben el sebo que suele apelmazar la base de la melena y mantienen la ligereza. A su vez, al depositar pequeñas partículas secas en la raíz, separan las hebras entre sí sin pegajosidad.

Errores que aplastan tu melena

Algunas costumbres hacen que cualquier esfuerzo por ganar volumen sea inútil. El error más grave es aplicar acondicionadores, mascarillas o aceites demasiado cerca de la raíz. Como esos productos están diseñados para sellar las puntas, cuando se colocan en el cuero cabelludo aplastan el pelo. Además, debes evitar:

  • Abusar del calor sin protección: usar la temperatura máxima del secador sin moverlo puede dejar la fibra demasiado lacia y sin elasticidad. Una raíz “quemada” pierde la fuerza necesaria para mantenerse en la posición que buscas.
  • Tocar el pelo en exceso: pasarse las manos por el cabello de forma constante transfiere la grasa de tus dedos a la raíz. Este gesto ensucia la melena antes de tiempo y añade un peso extra que termina por hundir el volumen conseguido.

Resultados reales para tu cabello

El volumen se ve mucho mejor cuando parece natural, y no cuando el peinado intenta aparentar más de la cuenta con texturas artificiales. Una vez que empieces a respetar la ligereza de tu fibra capilar, podrás lucir una melena lacia con más vitalidad.

En tu próximo lavado, no apliques ningún producto de peinado. Seca tu cabello totalmente boca abajo y, justo antes de terminar, usa el botón de aire frío del secador durante un minuto. Al incorporarte, cambia tu raya de lugar. Notarás cómo tu pelo recupera el movimiento y el cuerpo sin sentirlo pesado.

Este texto se ofrece únicamente con propósitos informativos y no reemplaza la consulta con un profesional. Ante dudas, consulta a tu especialista.