¿Para qué sirve el bicarbonato en la cocina? 7 usos que le puedes dar

El bicarbonato de sodio es un producto que está presente en la mayoría de los hogares. Por su naturaleza alcalina, reacciona ante los ácidos y además tiene una acción abrasiva suave, que no daña las superficies.
Estas características lo hacen un gran apoyo, tanto como ingrediente culinario como en la limpieza y desodorización. Si bien es cierto que no sirve para cualquier problema en la cocina, sí funciona para varias tareas concretas. Te contamos cuáles.
1. Ayuda a las masas a subir
Quizás este es el uso culinario del bicarbonato más conocido, y es que desde hace años, muchos lo utilizan a la hora de preparar bizcochos o panes. Funciona como un impulsor químico; al entrar en contacto con algún ácido en la masa (bien sea limón, yogur o hasta chocolate puro), libera dióxido de carbono en forma de burbujas, las cuales se quedan atrapadas en la masa y hacen que suba. Eso sí, debes llevar la masa al horno de forma inmediata, tras agregarlo.
2. Neutraliza olores en la nevera
En ocasiones, al abrir la nevera, notamos olores de alimentos que pueden llegar a contaminar los otros que guardes allí. Para evitar esto puedes valerte del bicarbonato de sodio. Actúa como un desodorizante, neutralizando las partículas causantes de olor presentes en la nevera. Tan solo vas a colocar bicarbonato de sodio en un recipiente abierto y ubicarlo en una de las baldas medias de la nevera. Sustitúyelo cada dos o tres meses para mantener la frescura.
3. Limpia recipientes plásticos
Si tienes táperes con manchas de salsa o con olores persistentes, el bicarbonato puede servir para rescatarlos. Ten en cuenta que el plástico es un material poroso que absorbe partículas de comida. El bicarbonato, por su acción neutralizante y de abrasivo suave, puede despegar estas partículas y eliminar los olores. Remoja el recipiente toda la noche con agua tibia y dos cucharadas de bicarbonato. En la mañana solo lava como de costumbre.
4. Higieniza tablas y fregaderos
Este uso del bicarbonato en la cocina guarda mucha relación con el anterior, y es que las tablas de cocina y los fregaderos tienden a acumular suciedad que el jabón de platos no siempre elimina. La acción abrasiva suave del bicarbonato contribuye a quitar la suciedad sin dañar el material. Para ello vas a frotar la superficie con bicarbonato y una esponja suave. Luego, enjuaga muy bien.
5. Afloja restos pegados
Si alguna de tus ollas o recipientes de vidrio tiene restos de comida quemada pegados en su superficie, usar bicarbonato puede ayudar. Vas a espolvorear dos cucharadas, agregar agua y llevar a ebullición. El calor, en combinación con el bicarbonato, ablanda las costras de grasa, permitiendo que se desprendan con facilidad.
6. Lava frutas y verduras
Para nadie es un secreto que las frutas y verduras suelen venir con tierra y suciedad del mercado. En estos casos, puedes sumergirlas en un recipiente con agua y una cucharada de bicarbonato. Esta acción te ayudará a eliminar de forma más eficiente los restos y suciedad en ellas.
7. Contribuye a quitar la suciedad superficial
Cuando freímos, pequeñas partículas de aceite caen en la encimera y azulejos de la cocina, ensuciándolos e incluso llegando a causar malos olores. Si creas una pasta con bicarbonato, una gota de jabón lavaplatos, agua y la aplicas en estas superficies —un par de veces por semana—, podrás facilitar su retirada. Además, evitarás que la grasa se acumule y sea más difícil de sacar.
Aunque el bicarbonato es un aliado útil y económico para la cocina, ten en cuenta que limpiar con él no equivale a desinfectar el área. Ni sustituye una higiene adecuada cuando hay manipulación de alimentos crudos. En estos casos conviene usar un jabón o limpiador adecuado. Su papel ideal es el de un refuerzo constante para el mantenimiento diario.
Este texto se ofrece únicamente con propósitos informativos y no reemplaza la consulta con un profesional. Ante dudas, consulta a tu especialista.







