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Aire acondicionado a 18 °C: por qué no enfría antes y aumenta el consumo

3 minutos
Ajustar tu aparato a la menor temperatura no implica que enfríe la habitación en segundos. Te contamos el funcionamiento real de este dispositivo de climatización.
Aire acondicionado a 18 °C: por qué no enfría antes y aumenta el consumo
Escrito por Daniela Bernal
Publicado: 25 julio, 2026 19:00

Imagina que llegas a casa y notas una sensación de bochorno, debido al calor que se ha acumulado en ella durante todo el día. En este caso, es probable que tu primera reacción vaya por encender el aire acondicionado y programarlo al mínimo —que por lo general son 18 °C—. Con la idea de que así enfriarás la habitación más rápido.

Pero esta creencia tiene un fallo. La temperatura seleccionada en el mando representa el objetivo que el aire acondicionado intentará alcanzar, mas no la intensidad ni la temperatura exacta del aire que expulsa. De hecho, esta práctica puede mantener el equipo trabajando durante más tiempo del necesario y aumentar tu factura eléctrica.

¿Cómo funcionan los aires acondicionados actuales?

La mayoría de estos aparatos cuentan con tecnología inverter. En la cual el compresor regula su potencia de acuerdo a la diferencia entre la temperatura de la estancia y la deseada. Por ejemplo, si la temperatura del salón es 30 °C y lo programas a 24 °C, detectará una brecha de 6 °C y ajustará su potencia para cerrarla.

Pero, si lo programas a 18 °C, la brecha es mucho mayor (de 12 °C). Esto hace que el aparato deba trabajar a elevada potencia por un tiempo mayor. Todo esto se traduce en que retrase su paso al modo mantenimiento —en donde consume menos—.

Otro punto que debes considerar es que, al encender el aparato, independientemente de la temperatura que hayas seleccionado con el mando, el aire que sale por la rejilla suele estar entre 10 y 15 °C menos que el ambiente. Manteniendo esto hasta que su sensor detecta que ha alcanzado la temperatura deseada.

Entonces, al ajustarlo a 18 °C deberá mantener esa expulsión de aire más frío por un tiempo adicional. Que conlleva mayor potencia y consumo eléctrico.

El equilibrio entre confort y eficiencia

En lugar de ir por los 18 °C, lo ideal es ajustarlo en un intervalo entre 24 y 26 °C. En estas cifras, el aparato reduce su potencia y sufre un menor desgaste. Alargando su vida útil y bajando el consumo. Ahora, considera que este rango no es una prohibición universal ni mucho menos; tiene matices a considerar.

La humedad juega un papel importante. Por ejemplo, un ambiente seco a 26 °C puede sentirse más agradable que uno húmedo a 23 °C. De igual manera, si la habitación cuenta con un buen aislamiento, podrá percibirse fresca en menor tiempo. O incluso la ropa que llevas ese día. Y es que si tienes una chaqueta polar, con una temperatura exterior elevada, te sentirás acalorada y percibirás la habitación caliente.

Tips para refrescar antes tu hogar

Puedes darle una mano a tu aparato llevando a cabo un par de pautas sencillas en casa. La idea con ellas es reducir la carga térmica del hogar; así percibirás el cambio de temperatura un poco antes.

  • Baja las persianas y cierra las ventanas. Durante las horas de mayor sol, baja las persianas para evitar que el calor se concentre en tu hogar. De igual manera, asegúrate de que las ventanas estén cerradas de forma hermética antes de encender el aire acondicionado, para que no se escape.
  • Limpia los filtros. Lo ideal es que limpies los filtros de tu aire acondicionado una vez al mes. Así garantizas que el flujo de aire salga sin interrupciones y le reduces carga al compresor.
  • Activa la función de enfriamiento rápido. Muchos aparatos cuentan con función turbo o de ventilador. Esta hace que aumente de forma considerable el flujo de aire, sin alterar la temperatura objetivo. Perfecto para cuando recién lo enciendes.

Muchas personas se preocupan porque notan que su aire acondicionado no se detiene en todo el día. Esto no implica necesariamente una avería. Si el aparato está bien dimensionado, hará su trabajo para mantener la estabilidad térmica. En fin, para sentir confort no hace falta pedirle al aire acondicionado una temperatura extrema. Con ajustarlo en un rango más cómodo, equilibrado y reducir la entrada de calor en casa, bastará.

Este texto se ofrece únicamente con propósitos informativos y no reemplaza la consulta con un profesional. Ante dudas, consulta a tu especialista.