Calcetines de gel para talones secos: cómo funcionan y cuándo pueden ayudar

Los pies cargan con nuestro peso durante todo el día. Y al ser un área que no posee glándulas sebáceas, tiende a resecarse con facilidad, sobre todo en la zona de los talones, apareciendo durezas e incluso fisuras. Si te sientes identificado con esto, lo primero que debes hacer es diferenciar el nivel de sequedad en tus pies.
Si notas grietas en tus talones que te provocan dolor o sangrado, es posible que se trate de una fisura profunda. En cuyo caso necesitarás de valoración médica y seguir el tratamiento indicado por el experto. Por otro lado, si la piel de tus talones presenta un aspecto blanquecino y áspero al tacto, es muy probable que se trate de sequedad superficial. La cual puede mejorar con la ayuda de los calcetines de gel para talones.
¿Cómo trabajan los calcetines de gel para talones?
A diferencia de los calcetines normales, los de gel para talones cuentan con un forro de gel o silicona que cubre la zona del talón. Actuando como una barrera e impidiendo que la humedad del talón se evapore hacia el exterior.
Más ten en cuenta que suelen usarse en tándem. Es decir, aplicando una crema hidratante de forma previa en la zona y luego colocando los calcetines. Así prolongas el contacto de la piel con la crema, haciendo que se hidrate mucho mejor y pueda sentirse más suave y flexible con el paso del tiempo.
¿Cómo usar los calcetines?
Lo ideal es que sumes los calcetines de gel para talones a tu rutina de autocuidado nocturno. Así podrán actuar —en conjunto con la crema— durante toda la noche y notarás la zona un poco más suave en la mañana.
- Lava tus pies. Utiliza agua tibia y un jabón neutro. De esta forma no alterarás el pH de la piel, ni retirarás sus aceites naturales.
- Seca muy bien. Con la ayuda de un paño suave, seca todo tu pie y pon especial atención en la zona entre los dedos. Allí suele acumularse humedad causante de hongos.
- Aplica la crema. Lo ideal es que utilices una crema con una textura espesa y con ingredientes que hidraten a profundidad. Un buen ejemplo es la urea, la cual suaviza las durezas y ayuda a desprender las células muertas de la zona, aparte de hidratarla.
- Coloca los calcetines. Una vez aplicada la crema, procede a ponerte los calcetines. Hay modelos que tienen la zona de los dedos descubierta y otros que son completos; elige el que te sea más cómodo. Lo ideal es que los uses para dormir; más si te gusta hacerlo con los pies libres, puedes usarlos durante 30 minutos cada noche. Por otro lado, si sientes ardor, picor o exceso de humedad con ellos, retíralos de inmediato.
Aunque los calcetines de gel para talones valen para la mayoría de las personas, hay situaciones en donde no conviene usarlos. Cuando existen grietas con sangre, inflamación, secreción o dolor creciente en los talones y pies, están desaconsejados. Así como también limar de forma agresiva la zona. Tampoco son la mejor opción en personas que padecen de diabetes, mala circulación o pérdida de sensibilidad en los pies. En todos esos casos lo mejor es acudir al médico para valoración.
Los calcetines de gel pueden ser una herramienta cómoda para mantener la hidratación nocturna en los pies. Pero ten en cuenta que los talones secos mejoran con constancia. La idea es que lo utilices a diario para tener mejores resultados. Y presta atención a las señales que indiquen algo más que sequedad superficial.
Este texto se ofrece únicamente con propósitos informativos y no reemplaza la consulta con un profesional. Ante dudas, consulta a tu especialista.







