¿Tu nevera enfría menos de lo que debería? El truco del papel para comprobar la goma

Cuando el frigorífico empieza a enfriar menos, solemos pensar en fallos del motor o del termostato. Pero muchas veces el problema está en algo más simple, la goma de la puerta. Esta junta es la encargada de mantener el frío dentro y evitar que entre aire caliente.
Si está sucia, deformada o desgastada, el electrodoméstico trabaja más, consume más electricidad y los alimentos se deterioran antes. A continuación, te contamos cómo comprobar si la goma está fallando y qué hacer para solucionarlo.
1. Preparar la prueba
Solo necesitas una hoja de papel o servilleta. Abre la puerta de la nevera y colócala entre el marco y la goma, dejando parte del papel dentro y parte fuera. Este sencillo truco te permitirá saber si la junta está sellando correctamente sin necesidad de herramientas.
2. Cerrar la puerta y tirar del papel
Cierra la puerta con normalidad y tira suavemente del papel.
- Si notas resistencia, la goma está cumpliendo su función y el cierre es hermético.
- Si el papel se desliza con facilidad o cae, significa que hay una fuga de aire y la goma no está sellando bien.
Este paso revela si el frío se escapa y el motor está trabajando más de lo necesario.
3. Repetir la prueba en varios puntos
No te quedes con un solo resultado. Haz la prueba en la parte superior, inferior, laterales y esquinas de la puerta. A veces el desgaste o la deformación se concentra en una zona específica, y detectar el punto exacto te ayudará a decidir si es suficiente con limpiar o si es mejor reemplazar la goma.
4. Interpretar los resultados y actuar
Si el papel se desliza fácilmente, hay varias soluciones posibles:
- Limpia la goma con agua tibia y jabón neutro para eliminar restos de grasa o moho.
- Revisa su forma: si está endurecida o doblada, puedes aplicar agua caliente para devolverle flexibilidad.
- Sustituye la junta si el problema persiste. Es una reparación sencilla y económica que puede evitar averías mayores.
Una goma en buen estado mantiene la temperatura estable, reduce el consumo eléctrico y prolonga la vida útil del frigorífico.
Consejos adicionales
Si la goma está bien y la nevera sigue sin enfriar, el origen del problema puede estar en otros componentes:
- Rejillas de ventilación bloqueadas, que impiden la circulación del aire frío.
- Termostato defectuoso, que regula mal la temperatura.
- Compresor o sistema de arranque con fallos eléctricos o mecánicos.
Ante estas situaciones, lo mejor es contactar con un técnico especializado para una revisión completa.
El truco del papel es una forma rápida y eficaz de detectar fugas de frío. Realizarlo cada cierto tiempo te ayudará a mantener tu nevera en buen estado, ahorrar energía y evitar que los alimentos se estropeen. A veces, los problemas más comunes se solucionan con acciones tan simples como esta.
Este texto se ofrece únicamente con propósitos informativos y no reemplaza la consulta con un profesional. Ante dudas, consulta a tu especialista.







