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Por qué debes limpiar la parte trasera de la nevera y cómo hacerlo bien

3 minutos
Limpiar la parte trasera de la nevera mejora su rendimiento, evita averías y reduce el consumo eléctrico. Descubre cómo hacerlo paso a paso.
Por qué debes limpiar la parte trasera de la nevera y cómo hacerlo bien
Escrito por Valentina Vallejo
Publicado: 06 julio, 2026 11:00

Aunque solemos limpiar el interior del frigorífico con frecuencia, la parte trasera suele quedar olvidada. Allí se acumula polvo en piezas esenciales para el enfriamiento, como las bobinas o el serpentín, lo que puede afectar el rendimiento y aumentar el consumo eléctrico.

Mantener esa zona libre de suciedad ayuda a prevenir fallos, malos olores y a prolongar la vida útil del electrodoméstico. A continuación, te contamos cómo hacerlo paso a paso y cada cuánto es recomendable repetir la limpieza.

1. Desenchufar la nevera

Antes de comenzar, desconecta el aparato de la corriente. Es una medida básica de seguridad que evita accidentes y protege los componentes eléctricos mientras realizas la limpieza.

2. Mover la nevera con cuidado

Despeja el espacio y, si es necesario, pide ayuda para moverla sin dañar el suelo ni las conexiones. No es necesario alejarla demasiado, solo lo suficiente para acceder cómodamente a la parte trasera.

3. Retirar el polvo acumulado

Usa una aspiradora con boquilla estrecha para eliminar la mayor parte del polvo. Si hay zonas difíciles, recurre a un cepillo suave o incluso a un cepillo de dientes viejo para llegar a los rincones más estrechos. Este paso es crucial para liberar las bobinas y mejorar la ventilación.

4. Limpiar con un paño apenas húmedo

Una vez retirado el polvo, pasa un paño ligeramente humedecido para eliminar los restos finos. Evita mojar demasiado las piezas metálicas o eléctricas. Si lo prefieres, puedes usar agua con unas gotas de vinagre para una limpieza más profunda y natural.

5. Secar bien y volver a enchufar

Asegúrate de que todo esté completamente seco antes de volver a conectar la nevera. Colócala nuevamente en su sitio, dejando unos centímetros de separación entre la parte trasera y la pared para favorecer la circulación del aire.

El polvo acumulado detrás del frigorífico actúa como aislante térmico y dificulta la disipación del calor. Esto obliga al compresor a trabajar más tiempo y con mayor intensidad, lo que incrementa el consumo eléctrico y el desgaste de las piezas. Una limpieza regular permite que el sistema de refrigeración funcione con mayor eficiencia, mantenga una temperatura estable y reduzca el riesgo de averías prematuras. 

¿Cada cuánto hacerlo?

Lo ideal es realizar esta limpieza al menos dos veces al año. En hogares con mascotas o ambientes muy polvorientos, es mejor hacerlo cada tres o cuatro meses. Este hábito ayuda a mantener el frigorífico eficiente y a prevenir averías por sobrecalentamiento.

Precauciones importantes

  • No utilices objetos punzantes ni productos químicos agresivos, ya que podrían dañar las bobinas o el serpentín.
  • Evita mover la nevera de manera brusca para no afectar las conexiones.
  • Mantén siempre un espacio de ventilación entre la parte trasera y la pared.

Dedicar unos minutos a limpiar la parte trasera de la nevera puede hacer la diferencia en el consumo eléctrico del hogar y en la durabilidad del electrodoméstico. Es una tarea fácil, pero con impacto real; menos gasto, menos averías y una cocina más saludable y eficiente.

Este texto se ofrece únicamente con propósitos informativos y no reemplaza la consulta con un profesional. Ante dudas, consulta a tu especialista.