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¿Pasas muchas horas sentado? Estos ejercicios te pueden ayudar sin cambiarte de ropa

3 minutos
Pasar horas sentado favorece la rigidez y la fatiga. Estas pausas de movimiento de dos o tres minutos ayudan a activar piernas, espalda y circulación a lo largo del día.
¿Pasas muchas horas sentado? Estos ejercicios te pueden ayudar sin cambiarte de ropa
Escrito por Estefanía Filardi
Publicado: 09 junio, 2026 17:00

Hay una diferencia entre saber que hay que moverse más y encontrar el momento real para hacerlo. La mayoría de las personas que pasan la jornada sentadas no van a ponerse ropa de deporte a las once de la mañana para hacer una sesión de quince minutos. Pero sí pueden levantarse dos minutos entre reuniones o hacer unas sentadillas mientras esperan que cargue un archivo.

Esos gestos interrumpen el sedentarismo, activan la circulación, despegan la concentración y dan una sensación de control sobre la jornada que la posición estática durante horas no ofrece. No sustituyen al ejercicio regular, pero sí añaden algo de movimiento a la rutina diaria.

Los ejercicios que se pueden hacer durante tu jornada laboral

Todos los que siguen se pueden hacer con ropa de trabajo o de casa, no requieren espacio ni material, y no generan sudor notable si se hacen a un ritmo tranquilo:

  1. Sentadillas junto al escritorio. Levántate de la silla, baja hasta donde puedas de forma cómoda y vuelve a subir. Diez repeticiones lentas activan cuádriceps y glúteos y hacen que la sangre vuelva a moverse en las piernas. Si hay alguna molestia en rodillas, la versión de apoyarse ligeramente en el escritorio al bajar reduce la carga.
  2. Movilidad de cadera de pie. Con los pies a la anchura de los hombros, traza círculos lentos con las caderas en un sentido y luego en el otro. Es uno de los movimientos que más agradece la zona lumbar después de estar horas sentado, y apenas lleva un minuto.
  3. Estiramiento de pecho contra la pared. Apoya un brazo extendido en el marco de una puerta o contra la pared y gira el torso hacia el lado contrario hasta sentir el estiramiento en el pecho y el hombro. Mantén 20 segundos y cambia de lado. Contrarresta la postura de hombros adelantados típica del escritorio.
  4. Activación de pies y tobillos sentado. Desde la silla, levanta ligeramente los pies del suelo y haz círculos con los tobillos, primero en un sentido y luego en otro. Sube y baja los talones alternativamente. Es lo que menos llama la atención en una oficina y lo que más ayuda a reducir la sensación de piernas pesadas al final del día.
  5. Caminata corta por el espacio disponible. Tres o cuatro minutos caminando por el pasillo, hasta la cocina o simplemente dando vueltas en la habitación si se teletrabaja. El movimiento continuo, aunque sea breve, reestablece el flujo circulatorio mucho mejor que cualquier estiramiento estático.

Cuándo encajan mejor estas pausas

La frecuencia más útil es cada 45 a 60 minutos. La próxima vez que termines una tarea larga o salgas de una reunión, en lugar de ir directamente a la siguiente cosa, dedica dos o tres minutos a moverte antes de sentarte de nuevo.

Otros momentos que funcionan bien son justo antes de comer, cuando el cuerpo lleva horas quieto, y al terminar la tarde, cuando la fatiga acumulada hace que moverse cueste un poco más de lo habitual.

Esperar a tener un bloque de tiempo libre para hacer ejercicio es una estrategia que falla con regularidad, porque ese bloque rara vez aparece cuando la jornada es densa. Varios despertares cortos del sedentarismo a lo largo del día producen beneficios acumulados sin necesitar que la agenda lo permita.

No es una alternativa al deporte. Pero estas pausas mantienen algo de actividad física real en un día que de otro modo transcurriría completamente quieto.

Este texto se ofrece únicamente con propósitos informativos y no reemplaza la consulta con un profesional. Ante dudas, consulta a tu especialista.