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Cómo entrenar tu pensamiento crítico: 6 actividades para reducir sesgos

3 minutos
Entrenar el pensamiento crítico fortalece tu capacidad de evaluar información, reducir sesgos y tomar decisiones más conscientes en un mundo saturado de datos.
Cómo entrenar tu pensamiento crítico: 6 actividades para reducir sesgos
Escrito por Valentina Vallejo
Publicado: 15 febrero, 2026 17:00

El pensamiento crítico es una habilidad que nos permite evaluar la información con mayor claridad, detectar errores en el razonamiento y tomar decisiones más conscientes. En un mundo saturado de datos, noticias y opiniones, entrenar esta capacidad se convierte en una herramienta esencial para distinguir lo confiable de lo dudoso.

No se trata de desconfiar de todo, se trata de aplicar métodos que nos ayuden a reducir sesgos y mejorar la calidad de nuestro juicio. A continuación, te contamos seis actividades prácticas que puedes incorporar en tu día a día para fortalecer tu pensamiento crítico.

1. Usar la lectura lateral para evaluar fuentes online

La lectura lateral consiste en abrir varias pestañas y contrastar lo que dice una página con otras fuentes independientes. En lugar de quedarte solo con la primera impresión, verificas la reputación del sitio, quién lo respalda y si otros medios confiables confirman la información.

Este ejercicio ayuda a evitar caer en noticias falsas o en contenidos manipulados. Su límite es que requiere tiempo y criterio: no es suficiente con acumular enlaces, hay que saber distinguir cuáles son realmente fiables.

2. Aplicar el método SIFT antes de compartir

SIFT es un acrónimo en inglés que significa: Stop (detente), Investigate (investiga), Find better coverage (busca mejor cobertura), Trace (rastrea la fuente original). Antes de reenviar un artículo o un video, este método te invita a frenar y comprobar su procedencia.

La ventaja es que reduce la propagación de desinformación y te convierte en un filtro más consciente. Sin embargo, no garantiza que siempre encuentres la verdad absoluta; solo mejora tus probabilidades de compartir contenido verificado.

3. Practicar “considerar lo contrario”

Este ejercicio consiste en preguntarte ¿qué pasaría si la conclusión que tengo fuera falsa? Al explorar escenarios alternativos, reduces el sesgo de confirmación, que nos lleva a buscar solo pruebas que apoyen nuestras creencias.

La práctica fomenta la apertura mental y la flexibilidad cognitiva. Su límite es que no elimina del todo las creencias arraigadas, pero sí las pone a prueba de manera más honesta.

4. Hacer un premortem para detectar fallos previsibles

El premortem es una técnica usada en gestión de proyectos. Imaginas que tu plan ha fracasado y analizas las posibles razones. Al anticipar errores, puedes corregirlos antes de que ocurran.

Este método fortalece la toma de decisiones y previene riesgos. No obstante, no sustituye la experiencia ni el conocimiento experto; es una herramienta complementaria que mejora la preparación.

5. Separar hechos de interpretaciones

Cuando lees una noticia o escuchas un argumento, distingue entre lo que realmente ocurrió (hechos) y lo que alguien opina o interpreta. Esta separación evita que confundas datos objetivos con juicios subjetivos.

El beneficio es que clarifica la información y reduce la influencia de narrativas sesgadas. Su límite es que los hechos también pueden estar incompletos o mal reportados, por lo que sigue siendo necesario contrastarlos.

6. Reconstruir la postura ajena en su mejor versión (steelman)

El steelman es lo contrario del “hombre de paja”. En lugar de caricaturizar la postura contraria, la reconstruyes en su forma más sólida y coherente. Esto te obliga a comprender realmente el argumento del otro antes de criticarlo.

La ventaja es que promueve debates más respetuosos y profundos, además de reducir prejuicios. Su límite es que requiere empatía y esfuerzo intelectual, algo que no siempre estamos dispuestos a invertir.

Entrenar el pensamiento crítico no significa desconfiar de todo, significa aplicar un método para creer lo que merece ser creído. Con práctica y disciplina, estas actividades pueden ayudarte a construir un juicio más sólido, menos vulnerable a la manipulación y más cercano a la verdad.

Este texto se ofrece únicamente con propósitos informativos y no reemplaza la consulta con un profesional. Ante dudas, consulta a tu especialista.