Mi móvil se calienta mucho: 6 posibles causas y qué puedo hacer

Para nadie es un secreto que el móvil es el dispositivo que más utilizamos en nuestro día a día. Y cuando lo tenemos en el bolsillo o en nuestras manos y sentimos que “quema” al toque, solemos preocuparnos.
Ante esto, muchos se imaginan que está a punto de sufrir una avería irreparable. Pero lo cierto es que no todos los calentamientos son iguales. Por ello es conveniente que diferencies un aumento de la temperatura puntual de uno continuo. Para ayudarte con ello, te compartimos algunas de las causas más comunes de este calentamiento y cómo podrías actuar en cada caso.
1. Uso intensivo de aplicaciones y juegos
Los juegos y aplicaciones como el GPS llevan al procesador y a la tarjeta gráfica al límite de su capacidad operativa. Haciendo que la energía aumente y el móvil produzca calor.
En este caso, hacer pausas programadas de cinco minutos entre sesiones largas de videojuegos o al grabar vídeos en alta definición puede ser de gran utilidad. También quitarle la funda de silicona, ya que retiene el calor. Y reduce el brillo de la pantalla, que aumenta la temperatura cuando trabaja a máxima capacidad. Esta acción también te ayudará a proteger tus ojos.
2. Demasiadas apps ejecutándose en segundo plano
Otro motivo por el que el móvil puede calentarse mucho, incluso teniendo la pantalla apagada, es por las apps en segundo plano. Si está realizando múltiples procesos, como descargas o actualizaciones, se recalentará. Para reducirlo, es importante que cierres la mayor cantidad de procesos posibles.
Ingresa en los ajustes de tu móvil. En la sección de batería te indicará qué aplicaciones tienen un consumo elevado. Cierra los procesos que no consideres importantes y restringe las actividades en segundo plano de apps que no requieran de actualización continua.
3. Carga rápida o usar el móvil mientras lo cargas
La carga rápida es muy útil y práctica, pero también genera un mayor calor, ya que dirige corrientes de alto voltaje al móvil. Y la temperatura puede aumentar todavía más si utilizas apps exigentes mientras lo cargas.
Para reducir el calor, es conveniente que cargues la batería del móvil sobre una superficie que disipe el calor, como una mesa de madera o cristal. Evitando hacerlo sobre la cama; los tejidos lo retienen. Y de preferencia, no lo utilices mientras se carga.
4. Exponerlo a sol pleno o calor
No siempre el calor del móvil proviene del interior; en ocasiones puede originarse del ambiente. Si lo dejas sobre el salpicadero del coche, en una toalla en la playa o sobre una mesa a sol pleno, su temperatura aumentará de forma considerable.
Puedes solucionarlo colocándolo a la sombra, en un ambiente fresco y ventilado. También es conveniente que desconectes las funciones accesorias, como el Bluetooth o el GPS, para reducir el consumo y acelerar el enfriamiento.
5. Errores de software o aplicaciones problemáticas
Ten en cuenta que una aplicación recién instalada o un fallo en la actualización puede estar detrás del aumento del calor en el móvil. Y es que si la app tiene un error de programación creará un bucle, haciendo que el procesador trabaje a tope de forma continua.
En este caso, comienza por reiniciar el móvil; así forzarás la detención de cualquier servicio bloqueado en la memoria. Si notas que el calor aumentó después de descargar determinada aplicación, entonces desinstálala para verificar si la temperatura vuelve a la normalidad.
6. Batería deteriorada
Los años no pasan en vano y, tras mucho tiempo de uso, las celdas de iones de litio de la batería se desgastan, liberando más calor del normal. Si observas que, aparte del calor, la carga del móvil no dura mucho, es probable que necesite un cambio de batería.
De igual manera, es clave que prestes atención a las señales que te da el móvil. Si notas que se calienta mucho sin ninguna aplicación abierta, se apaga solo con carga disponible, tiene la tapa trasera abombada o desprende un olor químico extraño, lo más conveniente es que dejes de utilizarlo y acudas con un técnico, ya que puede tener una avería.
Este texto se ofrece únicamente con propósitos informativos y no reemplaza la consulta con un profesional. Ante dudas, consulta a tu especialista.







