La receta de buñuelos de calabaza que puedes preparar con pocos ingredientes

Si tienes ganas de comer algo dulce, rico y fácil de preparar, los buñuelos de calabaza son una gran opción. Con hortaliza asada, harina común y levadura fresca consigues una merienda tierna y esponjosa sin muchos pasos.
Esta receta valenciana aprovecha la dulzura natural de la calabaza de temporada para lograr bocados dorados que se deshacen en la boca con un simple rebozado de azúcar.
Ingredientes y proporciones
Para preparar una tanda generosa para cuatro personas, reúne estos ingredientes:
- 400 a 500 gramos de pulpa de calabaza asada
- 15 a 20 gramos de levadura fresca de panadería
- 60 mililitros de agua tibia
- 250 a 350 gramos de harina de trigo común
- Una pizca de sal fina
- Aceite abundante para freír (girasol o de oliva suave)
- Azúcar blanco para rebozar
Si quieres que sean más dulces, agrega unos 50 gramos de azúcar a la masa.
Paso a paso para asar la calabaza y preparar la masa
Sigue estas cuatro etapas para elaborar la masa:
- Corta la calabaza en rodajas y hornéala a 200 °C durante cuarenta minutos, hasta que quede blanda y caramelizada. Deja templar, retira la piel y machaca la pulpa con un tenedor hasta lograr un puré fino sin hebras.
- Desmenuza la levadura fresca en el agua y remueve bien. Vierte esta mezcla sobre el puré de calabaza templado, mezclando con una cuchara de madera.
- Añade la harina tamizada poco a poco junto con la sal, batiendo la masa con la mano abierta o con una espátula en círculos enérgicos. Este gesto introduce aire: obtendrás una masa blanda y muy pegajosa.
- Tapa el bol con un paño limpio y déjalo en un rincón templado. La masa estará lista cuando doble su tamaño y presente burbujas en la superficie.
Cómo darles forma y freírlos con éxito
Ten mucha precaución al momento de cocinarlos para evitar quemarte con el aceite.
- Llena una sartén honda con abundante aceite para que las piezas floten sin tocar el fondo. Mantén el fuego medio entre 170 °C y 180 °C.
- Moja tus dedos en un cuenco con agua templada. Este truco evita que la masa pegajosa se adhiera a tus manos al manipularla.
- Toma una porción de masa con una mano, presiona el centro con el pulgar humedecido para abrir un orificio y déjala caer en el aceite caliente. Si tienes una buñolera metálica en casa, engrásala primero con aceite caliente para facilitar la tarea.
- Fríe las piezas durante dos o tres minutos volteándolas con una espumadera hasta que doren parejo. Escúrrelas sobre papel absorbente y pásalas de inmediato por azúcar mientras sigan templadas para que se adhiera bien.
Trucos para evitar una masa densa o grasienta
Para que los buñuelos queden ligeros y crujientes, evita añadir harina de más. Cada calabaza retiene distinta humedad. Si agregas más harina buscando una masa fácil de amasar, los buñuelos quedarán densos; la masa debe mantenerse pegajosa para inflarse con ligereza.
Además, controla el fuego. Si el aceite humea, la corteza se tostará rápido dejando el centro crudo. Si está tibio, la masa absorberá grasa en exceso y perderá esponjosidad. Debes buscar un punto intermedio ayudándote con un palillo para saber si está listo.
Sirve los buñuelos recién hechos, cuando la corteza todavía cruje y el aroma dulce llena la cocina. Acompáñalos con una taza de chocolate espeso o un café recién colado para equilibrar el azúcar exterior.
Este texto se ofrece únicamente con propósitos informativos y no reemplaza la consulta con un profesional. Ante dudas, consulta a tu especialista.







