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Guía para sembrar habas en otoño y adelantar la cosecha de primavera

3 minutos
Si quieres un huerto activo durante todo el año, este es tu cultivo. Las habas crecen muy bien durante los meses fríos, por lo que podrás disfrutar más temprano de su recolección.
Guía para sembrar habas en otoño y adelantar la cosecha de primavera
Publicado: 11 noviembre, 2025 16:00

¿Estás pensando en sembrar habas en medio del otoño? Aunque este cultivo suele plantarse en primavera, puedes aprovechar la época más fría del año para hacerlo. Eso sí, debes tener en cuenta la variedad que eliges y cómo la proteges de las heladas durante el invierno.

De todas formas, las habas requieren de poca atención y mantenimiento; por eso son ideales para los principiantes. Con estos simples pasos, no tendrás inconvenientes para que crezcan y puedas consumirlas con la llegada de la primavera.

1. Elige el momento y la variedad adecuados

El momento ideal para sembrar las habas (Vicia faba) es entre octubre y noviembre en las zonas de clima templado. Esta época de siembra temprana ayuda a que las plantas germinen y no las afecten las primeras heladas del invierno.

Ahora bien, no todas las variedades pueden pasar el invierno. Por eso, elige semillas que sean específicas para plantar durante el otoño. La más confiable y resistente de todas es la Aquadulce Claudia.

2. Prepara el suelo

Elige un lugar soleado y protegido para que tus habas crezcan sanas. Ten en cuenta que las plantas pueden alcanzar hasta más de un metro de altura y que el suelo debe tener un buen drenaje para evitar encharcamientos. En caso de que la tierra sea demasiado arcillosa, forma caballones o montículos de tierra y planta las habas por encima.

Si piensas sembrarlas en una maceta, asegúrate de que sea lo suficientemente grande y profunda, al menos de unos 40 centímetros de alto. Rellénala con sustrato universal mezclado con perlita y hazle agujeros de desagüe.

Protege las semillas y las futuras legumbres de los ratones y babosas eliminando los restos de basura y lugares donde puedan refugiarse.

3. Siembra

Siembra a unos 5 centímetros de profundidad y deja una separación de 20 centímetros entre cada semilla. Para mejorar su germinación, ubica cada semilla con su raya negra hacia abajo.

Una vez sembradas, riega muy bien para que se asiente la tierra.

4. Cuídalas durante el invierno y la primavera

Durante esta época del año, lo importante es mantener la tierra húmeda de forma uniforme, sin hacer charcos de agua. Revisa la tierra sobre todo durante la etapa de floración y la formación de las vainas. A veces, el agua de lluvia puede ser suficiente.

La variedad de invierno es más resistente, pero lo mejor es cubrir las plantas con una campana durante las tormentas y heladas más fuertes. Luego, cuando alcancen unos 15 centímetros de alto, sujeta las vainas con tutores y cuerda para evitar que se caigan.

Poda las puntas en crecimiento una vez que se hayan formado las vainas. Esto ayuda a que crezcan mejor y a reducir la cantidad de pulgones negros.

5. Cosecha las habas

Recoléctalas cuando veas que cada vaina está bien llena y las habas se notan tiernas en su interior. En general, podrás cosecharlas a partir de mayo. El truco está en tomarlas desde la base de la planta hacia arriba y en recogerlas con frecuencia para conseguir una mayor producción.

Ya ves que se trata de un cultivo fácil de mantener que se beneficia de esta siembra temprana. Como consejo adicional, si ves plantas marchitas, córtalas al ras del suelo y deja que se descompongan solas. De esa forma, liberas nitrógeno que será útil si planeas cultivarlas de nuevo el año siguiente.

¿Estás pensando en sembrar habas en medio del otoño? Aunque este cultivo suele plantarse en primavera, puedes aprovechar la época más fría del año para hacerlo. Eso sí, debes tener en cuenta la variedad que eliges y cómo la proteges de las heladas durante el invierno.

De todas formas, las habas requieren de poca atención y mantenimiento; por eso son ideales para los principiantes. Con estos simples pasos, no tendrás inconvenientes para que crezcan y puedas consumirlas con la llegada de la primavera.

1. Elige el momento y la variedad adecuados

El momento ideal para sembrar las habas (Vicia faba) es entre octubre y noviembre en las zonas de clima templado. Esta época de siembra temprana ayuda a que las plantas germinen y no las afecten las primeras heladas del invierno.

Ahora bien, no todas las variedades pueden pasar el invierno. Por eso, elige semillas que sean específicas para plantar durante el otoño. La más confiable y resistente de todas es la Aquadulce Claudia.

2. Prepara el suelo

Elige un lugar soleado y protegido para que tus habas crezcan sanas. Ten en cuenta que las plantas pueden alcanzar hasta más de un metro de altura y que el suelo debe tener un buen drenaje para evitar encharcamientos. En caso de que la tierra sea demasiado arcillosa, forma caballones o montículos de tierra y planta las habas por encima.

Si piensas sembrarlas en una maceta, asegúrate de que sea lo suficientemente grande y profunda, al menos de unos 40 centímetros de alto. Rellénala con sustrato universal mezclado con perlita y hazle agujeros de desagüe.

Protege las semillas y las futuras legumbres de los ratones y babosas eliminando los restos de basura y lugares donde puedan refugiarse.

3. Siembra

Siembra a unos 5 centímetros de profundidad y deja una separación de 20 centímetros entre cada semilla. Para mejorar su germinación, ubica cada semilla con su raya negra hacia abajo.

Una vez sembradas, riega muy bien para que se asiente la tierra.

4. Cuídalas durante el invierno y la primavera

Durante esta época del año, lo importante es mantener la tierra húmeda de forma uniforme, sin hacer charcos de agua. Revisa la tierra sobre todo durante la etapa de floración y la formación de las vainas. A veces, el agua de lluvia puede ser suficiente.

La variedad de invierno es más resistente, pero lo mejor es cubrir las plantas con una campana durante las tormentas y heladas más fuertes. Luego, cuando alcancen unos 15 centímetros de alto, sujeta las vainas con tutores y cuerda para evitar que se caigan.

Poda las puntas en crecimiento una vez que se hayan formado las vainas. Esto ayuda a que crezcan mejor y a reducir la cantidad de pulgones negros.

5. Cosecha las habas

Recoléctalas cuando veas que cada vaina está bien llena y las habas se notan tiernas en su interior. En general, podrás cosecharlas a partir de mayo. El truco está en tomarlas desde la base de la planta hacia arriba y en recogerlas con frecuencia para conseguir una mayor producción.

Ya ves que se trata de un cultivo fácil de mantener que se beneficia de esta siembra temprana. Como consejo adicional, si ves plantas marchitas, córtalas al ras del suelo y deja que se descompongan solas. De esa forma, liberas nitrógeno que será útil si planeas cultivarlas de nuevo el año siguiente.


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