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¿Tu cinta está muy poblada? Cómo dividirla sin perder su forma frondosa

3 minutos
¿Tu cinta ya ocupa toda la maceta? Aprende a dividir una planta araña sin separar demasiado la mata para que cada nueva planta conserve un aspecto frondoso.
¿Tu cinta está muy poblada? Cómo dividirla sin perder su forma frondosa
Escrito por Gabriela Matamoros
Publicado: 24 agosto, 2026 19:00

Una cinta que ha crecido durante bastante tiempo puede llegar a formar una mata tan abundante que prácticamente cubra la maceta. Ese aspecto frondoso resulta atractivo, pero ¿qué ocurre cuando las raíces ya ocupan casi todo el recipiente o los brotes empiezan a crecer demasiado juntos? En ese momento, dividirla puede ayudar a darle más espacio sin renunciar a su volumen.

La cinta o planta araña (Chlorophytum comosum) puede multiplicarse mediante sus conocidos hijuelos, pero los ejemplares grandes también admiten la división. Si quieres saber cómo dividir una cinta, el secreto está en no intentar obtener demasiadas plantas: conservar suficientes raíces, varios brotes y buena parte del follaje en cada porción hará que las nuevas macetas se vean frondosas desde el principio.

Saca la cinta de la maceta y observa el cepellón

Retira la planta con cuidado del recipiente. Si está muy ajustada, presiona ligeramente los laterales si la maceta es flexible o pasa con delicadeza una herramienta por el borde para ayudar a liberar el cepellón. Evita tirar de las hojas, ya que podrías dañarlas.

Una vez fuera, retira suavemente parte del sustrato para observar las raíces. Si la planta lleva mucho tiempo en la misma maceta, probablemente encontrarás una masa radicular bastante compacta.

Busca grupos naturales de hojas y raíces

Antes de separar nada, observa cómo está formada la mata. Busca conjuntos naturales de hojas que tengan asociada una cantidad suficiente de raíces y utilízalos como referencia para realizar las divisiones.

Aquí, más no siempre es mejor. Si quieres mantener el aspecto frondoso de la planta araña, procura que cada nueva porción conserve varios brotes sanos. Las divisiones demasiado pequeñas pueden sobrevivir, pero necesitarán más tiempo para recuperar una apariencia abundante.

Separa las raíces con cuidado

Cuando las raíces lo permitan, utiliza las manos para aflojar poco a poco los distintos grupos. No necesitas desenredar cada raíz ni retirar por completo el sustrato antiguo: basta con encontrar puntos donde la mata pueda separarse causando el menor daño posible.

Si el cepellón está demasiado entrelazado, utiliza un cuchillo u otra herramienta limpia y bien afilada para hacer cortes precisos. Evita desgarrar o arrancar las raíces indiscriminadamente.

Conserva el follaje que esté saludable

Después de dividir una cinta muy grande puede resultar tentador recortar las hojas para equilibrar el tamaño de la parte aérea con las raíces. Sin embargo, una poda drástica también eliminaría buena parte del aspecto frondoso que quieres conservar.

Mantén las hojas verdes y saludables y retira principalmente aquellas que estén completamente secas, amarillas o dañadas. Así, cada división comenzará su nueva etapa con una cantidad considerable de follaje.

Trasplanta cada división a una maceta proporcionada

Elige recipientes con orificios de drenaje y un sustrato que permita evacuar correctamente el exceso de agua. Coloca cada división aproximadamente a la misma profundidad a la que crecía antes y rellena alrededor de las raíces sin presionar demasiado la tierra.

Tampoco conviene colocar una división pequeña en una maceta excesivamente grande. Escoge un recipiente proporcionado a su sistema radicular y trasplántala nuevamente cuando el crecimiento lo requiera.

Riega después de dividir y controla la humedad

Después del trasplante, realiza un primer riego para humedecer el sustrato y ayudar a asentarlo alrededor de las raíces. Deja que el exceso de agua salga por los agujeros de drenaje y evita que la maceta permanezca encharcada.

Durante las semanas siguientes, presta atención a la humedad del sustrato en lugar de seguir un calendario rígido. La frecuencia de riego dependerá de la temperatura, la luz, el tamaño de la maceta y la velocidad con la que se seque la tierra.

Dividir una cinta demasiado poblada no significa reducirla a pequeños fragmentos. Si cada nueva planta conserva suficientes raíces, varios brotes y buena parte de sus hojas saludables, podrás controlar el tamaño de la mata original y obtener varias cintas frondosas que ya parten del crecimiento acumulado por la planta madre.

Este texto se ofrece únicamente con propósitos informativos y no reemplaza la consulta con un profesional. Ante dudas, consulta a tu especialista.