Logo image

Tapas de sartén con borde grasiento, ¿cómo limpiar el aro y la salida de vapor?

3 minutos
El borde metálico, el pomo y la salida de vapor acumulan grasa que suele pasar desapercibida. Agua caliente, cepillo y un remojo corto ayudan a eliminarla.
Tapas de sartén con borde grasiento, ¿cómo limpiar el aro y la salida de vapor?
Escrito por Estefanía Filardi
Publicado: 09 julio, 2026 17:00

¿El vidrio de la tapa brilla, pero en cuanto se miras el borde metálico hay una acumulación de grasa oscura y pegajosa? Es uno de esos rincones que se limpian siempre por encima y que con el tiempo acaban con una capa de residuo que parece difícil de atacar.

Debes saber que el aro, la unión entre el vidrio y el metal, el pomo y la salida de vapor son zonas donde el vapor se condensa, la grasa salpica y los restos se quedan atrapados. Con un poco de agua caliente, jabón desengrasante y algo de paciencia, podrás hacer una limpieza efectiva sin recurrir a productos agresivos.

1 Deja enfriar la tapa antes de empezar

Limpiar una tapa caliente, además de incómodo, puede afectar al vidrio si hay un cambio brusco de temperatura. Deja que se enfríe completamente antes de meterla en el fregadero o trabajar sobre ella. No hace falta esperar mucho, con diez o quince minutos a temperatura ambiente es suficiente.

2 Revisa si el pomo se puede desmontar

Muchos pomos van sujetos con un tornillo central que se afloja fácilmente a mano o con un destornillador plano. Si el tuyo se puede quitar sin forzar, hazlo antes de limpiar, ya que el espacio donde se une al vidrio acumula grasa que es casi imposible de llegar con el pomo puesto.

Una vez desmontado, puede limpiarse por separado en remojo. Si no se puede desmontar sin riesgo de romper algo, trabaja con el cepillo directamente alrededor de la unión.

3 Remojo en agua caliente con desengrasante

Llena el fregadero o un barreño con agua caliente y añade una buena cantidad de lavavajillas o un desengrasante de cocina. Mete la tapa boca abajo para que el aro quede sumergido y déjala entre cinco y diez minutos. Ese tiempo de remojo ablanda la grasa acumulada y facilita que el cepillo pueda retirarla sin mucho esfuerzo.

4 Cepilla el aro y la salida de vapor

Después del remojo, usa un cepillo suave de cocina o un cepillo de dientes viejo para limpiar el borde metálico, la unión entre el vidrio y el aro, los tornillos del pomo si son visibles y el orificio de la salida de vapor.

El cepillo de dientes es especialmente útil en los rincones más pequeños y en los huecos de los tornillos, donde una esponja no llega bien. Pasadas cortas y con algo de presión, con el agua caliente todavía actuando, son suficientes para retirar la mayor parte del residuo.

La salida de vapor merece un poco más de atención , pues se trata de un agujero pequeño por donde salen los vapores de la cocción, y con el tiempo acumula grasa y restos que pueden empezar a oler o a obstruirse parcialmente.

Un palillo o el propio cepillo de dientes con las cerdas más finas puede llegar al interior del orificio con más facilidad que cualquier esponja.

5 Bicarbonato para la grasa más pegada

Si después del remojo y el cepillado quedan zonas con grasa más incrustada, aplica una pequeña cantidad de bicarbonato directamente sobre el residuo con la esponja húmeda.

El bicarbonato actúa como abrasivo suave que ayuda a despegar sin rayar el metal. Frota con la esponja y aclara bien con agua caliente para que no queden restos del producto.

Aclarar bien al final, secar con un paño seco y revisar que el orificio de vapor está despejado son los últimos pasos antes de guardar la tapa. Limpiar estas zonas cada dos o tres semanas, en lugar de solo cuando el residuo ya es muy visible, hace que cada limpieza sea más sencilla.

Este texto se ofrece únicamente con propósitos informativos y no reemplaza la consulta con un profesional. Ante dudas, consulta a tu especialista.