Cómo mantener las verduras frescas por más tiempo con papel de cocina

Los vegetales forman una parte importante de nuestra alimentación diaria. Por ello, es frustrante hacer la compra y notar que a los pocos días las espinacas se ven apagadas y ennegrecidas, o que los calabacines y pepinos toman una textura blanda y poco agradable. Esto suele ocurrir por el exceso de humedad.
Dentro de la nevera, las verduras siguen liberando vapor de agua. Si este vapor no tiene hacia dónde ir, se condensa y acumula en la superficie del vegetal o en el fondo del envase que lo contenga. Acelerando la aparición de moho, la textura blanda y el deterioro de las hojas. Puedes evitar esto con la ayuda de un elemento común en la mayoría de los hogares: el papel de cocina.
¿Cómo utilizar el truco del papel de cocina?
Ten en cuenta que, al colocar papel de cocina junto al vegetal, este se encargará de absorber la condensación antes de que se deposite sobre el alimento. Así promueve un ambiente más seco, sin que la verdura se ahogue en su propia humedad. El truco del papel de cocina es ideal para vegetales que se estropean rápido con la humedad, tal es el caso de:
- Vegetales de hoja verde. Para la lechuga, espinacas, acelgas o escarola lo ideal es utilizar un recipiente de plástico o vidrio con su tapa. Comienza colocando una hoja de papel de cocina en el fondo del envase, luego las hojas secas y termina con otra hoja de papel de cocina antes de tapar. Este “sándwich” de papel asegura que la humedad se absorba de forma óptima.
- Hierbas aromáticas. Tal es el caso del perejil o cilantro. En este caso, envuelve las hierbas en una hoja de papel de cocina e introdúcelas en una bolsa hermética, sin cerrar del todo. Esto es clave para que sigan teniendo una mínima circulación de aire.
- Calabacines, judías verdes y pepinos. Solemos colocarlos sueltos en el cajón de las verduras. Por ello, conviene limpiar y secar muy bien el cajón, para luego colocar varias hojas de papel de cocina en el fondo y, sobre ellas, los vegetales. El papel mantiene un microclima estable en el cajón, que lo protege de la humedad de la nevera.
Errores comunes a evitar
El error más frecuente, y que hace que el truco pierda su efectividad, consiste en lavar los vegetales y guardarlos mojados en la nevera. Esto solo propicia la aparición del moho. Lo ideal es lavar los vegetales justo antes de prepararlos o, si deseas hacerlo al almacenar, secarlos muy bien con la ayuda de un centrifugador de verduras.
Otro problema común pasa por olvidarse del papel una vez colocado. Ten en cuenta que, con el paso de los días, el papel se satura de agua y de esta forma solo acelera la pudrición de los vegetales. Por ello conviene revisarlo cada tres días y cambiarlo si está muy mojado. También es importante que, si usas bolsas herméticas, les dejes un pequeño espacio sin cerrar para que el vegetal respire y no concentre los gases que aceleran su maduración.
Por último, pero no menos importante, este truco no hace milagros si las condiciones básicas de la nevera no son las adecuadas. Una temperatura mal regulada o un refrigerador muy lleno impedirán que el frío se distribuya bien, afectando la conservación. Si tienes todo esto en cuenta, tus vegetales sobrevivirán por más tiempo.
Este texto se ofrece únicamente con propósitos informativos y no reemplaza la consulta con un profesional. Ante dudas, consulta a tu especialista.







