¿Muñecas sexuales como alternativas para el placer?


Escrito y verificado por la filósofa Isbelia Esther Farías López
No es una novedad que la tecnología altera constantemente las relaciones humanas. Pero ¿y en el ámbito sexual? En definitiva, la inteligencia artificial llegó para conquistar el mundo, sustituyendo en muchas ocasiones a las muñecas sexuales y, por supuesto, los corazones de algunos caballeros. Y es que, prácticamente, desde la perspectiva del hombre se han vuelto la utopía del sexo femenino.
A simple vista simulan ser una mujer con medidas y rasgos espectaculares, aparentemente, de carne y hueso como el resto. Sin embargo, en realidad son obras de un artista que le da vida a la silicona, el látex y el vinilo.
Tienen un esqueleto a base de metal, pero su cabello es completamente natural. El uso de las muñecas comenzó en Japón y la aceptación ha sido tan grande que los coleccionistas no se han hecho esperar.
Las damas artificiales más finas tienen garantía de por vida. No por nada cuestan alrededor de 4200 euros. Sin embargo, las hay de bajo presupuesto, aunque menos agraciadas.
Echemos un vistazo en la historia…

¿Cómo nacen las muñecas sexuales?
Las muñecas sexuales surgen con los avances biotecnológicos, siendo parte de la robótica e inteligencia artificial.
En teoría, forman parte del experimento de los futuros androides que se convertirán en un sujeto más de nuestras vidas. Las empresas no solo buscan que se vean como humanos, también que tengan gestos parecidos.
El cliente elige a su completo gusto: color de piel, tamaño de los senos y la forma de la vagina. ¿Será que esto puede sustituir a una mujer? Nos atrevemos a citar el libro Amor y sexo con robots, de David Levy, experto en inteligencia artificial, donde explica que para el 2050 serán los androides quienes den satisfacción sexual y afectiva al ser humano.
Leer también: Intercambiar sexo por afecto, un trueque peligroso
¿Por qué se sienten atraídos?

No te pierdas: En la necesidad de control reside tu inseguridad
En conclusión, la tecnología avanza a pasos agigantados y las muñecas sexuales son solo el primer vínculo entre la especie y una máquina artificial. Aunque en estos momentos parezca una locura, cuando menos pensemos, no tendremos la certeza de si el que está a nuestro lado realmente es un humano.
Gabriel Segales comenta que uno de los avances más importantes vino de la mano del director del ITRC-Intelligent Robot Research Centre, de Corea del Sur, Kim Jong-Hwan.
“En 2005, unos cromosomas artificiales que permitirán a los robots sentir lujuria, y eventualmente podrían llevarlos a la reproducción. El software logrará que las máquinas tengan la habilidad de sentir, razonar y desear”.
¿Crees que nos conformaremos con un objeto?
No es una novedad que la tecnología altera constantemente las relaciones humanas. Pero ¿y en el ámbito sexual? En definitiva, la inteligencia artificial llegó para conquistar el mundo, sustituyendo en muchas ocasiones a las muñecas sexuales y, por supuesto, los corazones de algunos caballeros. Y es que, prácticamente, desde la perspectiva del hombre se han vuelto la utopía del sexo femenino.
A simple vista simulan ser una mujer con medidas y rasgos espectaculares, aparentemente, de carne y hueso como el resto. Sin embargo, en realidad son obras de un artista que le da vida a la silicona, el látex y el vinilo.
Tienen un esqueleto a base de metal, pero su cabello es completamente natural. El uso de las muñecas comenzó en Japón y la aceptación ha sido tan grande que los coleccionistas no se han hecho esperar.
Las damas artificiales más finas tienen garantía de por vida. No por nada cuestan alrededor de 4200 euros. Sin embargo, las hay de bajo presupuesto, aunque menos agraciadas.
Echemos un vistazo en la historia…

¿Cómo nacen las muñecas sexuales?
Las muñecas sexuales surgen con los avances biotecnológicos, siendo parte de la robótica e inteligencia artificial.
En teoría, forman parte del experimento de los futuros androides que se convertirán en un sujeto más de nuestras vidas. Las empresas no solo buscan que se vean como humanos, también que tengan gestos parecidos.
El cliente elige a su completo gusto: color de piel, tamaño de los senos y la forma de la vagina. ¿Será que esto puede sustituir a una mujer? Nos atrevemos a citar el libro Amor y sexo con robots, de David Levy, experto en inteligencia artificial, donde explica que para el 2050 serán los androides quienes den satisfacción sexual y afectiva al ser humano.
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En conclusión, la tecnología avanza a pasos agigantados y las muñecas sexuales son solo el primer vínculo entre la especie y una máquina artificial. Aunque en estos momentos parezca una locura, cuando menos pensemos, no tendremos la certeza de si el que está a nuestro lado realmente es un humano.
Gabriel Segales comenta que uno de los avances más importantes vino de la mano del director del ITRC-Intelligent Robot Research Centre, de Corea del Sur, Kim Jong-Hwan.
“En 2005, unos cromosomas artificiales que permitirán a los robots sentir lujuria, y eventualmente podrían llevarlos a la reproducción. El software logrará que las máquinas tengan la habilidad de sentir, razonar y desear”.
¿Crees que nos conformaremos con un objeto?
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- Carranza, J. (2002). La evolución del sexo. Evolucion: La Base de La Biología.
- Butler, J. (2002). Cuerpos que importan. Sobre los límites materiales y discursivos del “sexo.” Cuerpos que importan: sobre los limites materiales y discursivos del sexo. https://doi.org/10.4067/S0718-71812012000200027
- Monje, C. (2018). El padre del ‘software’ libre no se fía ni de los juguetes sexuales | Tendencias | EL PAÍS Retina.
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