9 consejos para enseñar a los niños a expresar sus emociones

Los niños que reprimen emociones tienden a sufrir ansiedad, son retraídos y manifiestan inseguridades. Prevén estos comportamientos ayudándoles a exteriorizar lo que sienten.
9 consejos para enseñar a los niños a expresar sus emociones
Elena Sanz

Revisado y aprobado por la psicóloga Elena Sanz.

Última actualización: 20 febrero, 2022

Enseñar a los niños a expresar sus emociones influye en su desarrollo y personalidad. El proceso refleja mejores resultados si desde los primeros años le ayudas a identificar, manifestar y controlar lo que sienten.

Las emociones son universales y a diario las experimentas consciente o no. Se entienden como reacciones psicofisológicas ante situaciones de peligro, éxito, amenaza, novedad, etc. Así lo expone la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria, resaltando las funciones adaptativas, sociales y motivacionales.

Debido a la edad y el nivel madurez, los niños no suelen expresarse de la misma manera que un adulto. Los mayores tienen que valerse de tácticas adecuadas para que los pequeños manifiesten adecuadamente la tristeza, la ira, el miedo, la alegría y otros tipos de emociones.



Recomendaciones para que los niños expresen sus emociones

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Ayuda a tus hijos a ponerle nombre a lo que sientan. Esto les ayuda a gestionar sus emociones.

A través de los talleres ¿Te suena familiar?, Unicef enfatiza que los padres y la sociedad juegan un rol crucial en la enseñanza o la represión de emociones durante la infancia. Acotan que de modo explícito los adultos están en la capacidad de instruir cómo expresarse o no y de forma implícita lo hacen con sus actitudes. 

Según la edad, las emociones pueden presentarse con palabras, gestos o llanto. Por ejemplo, si el niño tiene entre 1 y 2 años descríbele que sacudir la cabeza, pisotear el piso o decir «no» representa ira. De 2 a 4 años, practiquen caras de felicidad, tristeza o molestia. A partir de los 5 años, la enseñanza supone menos complicaciones.

De acuerdo con la Asociación Mexicana de Alternativas en Psicología, las emociones podrían convertirse en distintos sentimientos y la intensidad depende de quien los experimenta. Los libros infantiles son un gran apoyo en la expresión, aunque también hay otros métodos.

1. Etiqueta la emoción o el sentimiento

Para que un niño tenga claro lo qué le pasa, da nombre a lo que siente. Esto sirve para que amplíe el vocabulario, comunique lo que percibe y desarrolle la inteligencia emocional. Identifica cada sentimiento con una palabra, por ejemplo: «estás enfadado porque quieres un dulce y no te lo doy?».

Él asociará su reacción del momento con las palabras que dices. En una próxima oportunidad, sabrá que esa emoción es el enfado. Hazlo con cada una para que las conozca por sus nombres y con el tiempo sepa dominarlas.

2. Juega a las adivinanzas

En niños muy pequeños, los juegos benefician la revelación emocional. Por turnos, hagan expresiones faciales y adivinen de qué emoción se trata. Prueben frente a un espejo para que el pequeño ligue su cara con el sentimiento.

Hay filtros o aplicaciones en teléfonos inteligentes diseñadas para aprender mediante juegos sobre las emociones.

3. Practica estrategias de afrontamiento

Las técnicas de afrontamiento son esenciales cuando los niños conocen sus emociones, pero no saben cómo expresarlas. A continuación, algunas:

  • No reprochar, sino guiar.
  • Abrir espacios, ya que son propicios para que fluyan las emociones.
  • Valerse de juegos, con los que manifiesten las emociones difíciles.
  • Usar el dibujo y la escritura, como táctica para aflorar los sentimientos.
  • Transmitir confianza, pues ofrece un ambiente de seguridad.

4. Motívale a hablar de sus sentimientos

Da paso a conversaciones, no interrogatorios ni presiones. Sustituye frases como «no llores», por otras como «te noto triste, cuéntame qué sucedió». De esta manera, generas un espacio de expresión de emociones.

5. Resalta que toda emoción es válida

Es primordial que el niño sepa que toda emoción es válida y que existen distintas maneras de expresarlas. Cuando son sentimientos negativos, explícale que la manera adecuada de exteriorizarlos es siendo asertivo, pero no hostil. Asimismo, marca la desigualdad entre defenderse y lastimar a otros con intención.

9 consejos para enseñar a los niños a expresar sus emociones
Los niños aprenden por el ejemplo. Por eso, debes mantener la calma en cualquier situación.

6. Elogia el autocontrol

Los elogios son un refuerzo positivo para controlar las emociones. Felicita al niño siempre que maneje las reacciones, esto favorece la percepción que el pequeño tiene sobre sí mismo. Además, él valora el reconocimiento del adulto.

7. El castigo debe ser la última opción

El castigo y la vergüenza como métodos disciplinarios no son idóneos para enseñar a los niños a expresar sus emociones. Por el contrario, ellos asumen que las malas emociones son responsables de malas conductas y como consecuencia reprimen sus sentimientos.

Si la situación se torna difícil, es mejor abrazar que castigar. Busca que tanto tú como tu pequeño procesen y manejen el conflicto de forma positiva. Si un niño acumula sus emociones, podría desbordarlas en un cuadro de crisis.

8. Acepta las reacciones

Prestar atención y comprender a un niño es saludable para tolerar la tensión emocional. Los arrebatos en la etapa inicial de la infancia son comunes, pero no un acto premeditado para complicar la vida de los padres.

Tómalo con calma. Determina las señales que advierten comportamientos impulsivos, intervén animándolo a exteriorizar sus sentimientos y demuestra que, además de preocuparte, lo entiendes.

9. Ayúdale a recuperarse cuando está abrumado

Un niño necesita saber que cuenta con sus padres. Ante situaciones abrumadoras, abrazarlo, cobijarlo o cantarle lo tranquiliza. Más allá de mimarlo, es una manera empática de recordarle que estás para él.



Beneficios de enseñar a los niños a expresar sus emociones

Expresar las emociones evita la ansiedad, el retraimiento y las inseguridades. En ocasiones, estas sensaciones suelen somatizarse en malestares físicos. Por ello, es importante que el niño exponga lo que experimenta. Además, si el hijo saca sus sentimientos, los padres se valdrán de las herramientas necesarias para ayudarlo.

Otros beneficios son no caer en la frustración ni optar por la agresividad ante determinados escenarios. Estos comportamientos tienden a perjudicar a quienes rodean a los niños.

Más relevante todavía, conocer el significado de las emociones es útil para actuar correctamente en todos los aspectos de la vida, por ejemplo: reconocer el peligro y protegerse, saberse feliz y buscar situaciones similares, precisar la tristeza y afrontarla.

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