Ontología: qué es, características y representantes

La ontología se enfoca en el estudio del ser, de lo que existe, así como la relaciones que hay entre los entes. Te lo explicamos aquí.
Ontología: qué es, características y representantes
Maria Alejandra Morgado Cusati

Escrito y verificado por la filósofa y psicóloga Maria Alejandra Morgado Cusati.

Última actualización: 05 junio, 2022

La ontología es una rama de la filosofía que estudia la naturaleza del ser y sus propiedades. El término fue acuñado en 1606 por el filósofo alemán Jacob Lorhard, en su obra Ogdoas scholastica. Refiere a la conjunción de los vocablos griegos ontos (que significa “ente” o “lo que es”) y logos (que significa “ciencia” o “teoría”).

Sin embargo, el estudio o la ciencia del ser se remonta a la antigüedad, especialmente con la obra de Metafísica de Aristóteles, la cual recoge una teoría de los principios generales del pensamiento y una teoría del ser en cuanto ser.

Algunos de los cuestionamientos que busca responder la ontología son los siguientes:

  • ¿Qué es la materia?
  • ¿Qué es el espacio-tiempo?
  • ¿Se ajustan todos los eventos a alguna ley?
  • ¿Qué hace real a un objeto?
  • ¿Dios existe?
  • ¿Hay entidades mentales, como ideas y pensamientos?

A continuación detallamos las características y objetivos de esta disciplina, así como sus principales exponentes.

Características de la ontología

Para comprender mejor de qué trata esta disciplina, presentamos sus principales características:

  • Es una rama de la filosofía que se enfoca en el estudio del ser, de lo que existe. Así como las relaciones que hay entre los entes.
  • Engloba una serie de posturas filosóficas que intentan dar una explicación del ser en cuanto ser.
  • Analiza una variedad de objetos, los cuales pueden ser abstractos (como los números) o concretos (formados por materia).
  • Desarrolla sus conceptos por medio de las dicotomías, es decir, por nociones que se oponen a otras. Por ejemplo, particularidad versus universalidad; abstracción versus concreción o posibilidad versus necesidad.
  • Los ontólogos suelen tratar de determinar cuáles son las categorías o géneros más altos (por ejemplo, sustancias, propiedades, relaciones, estado de cosas) y cómo forman un sistema de categorías que proporcionan una clasificación abarcadora de todas las entidades.

Existen varios tipos de ontologías:

  • Monocategóricas: sostienen que solo hay una categoría básica.
  • Policategóricas: contrarias a las anteriores.
  • Jerárquicas: afirman que algunas entidades existen en un nivel más fundamental y que otras entidades dependen de ellas.
  • Planas: niegan ese estatus privilegiado a cualquier entidad.
Aristóteles.
El texto Metafísica de Aristóteles puede ser el primer indicio de la ontología como rama filosófica.


Algunos problemas ontológicos

Los problemas ontológicos son aquellos cuestionamientos difíciles de responder y cuya solución intenta fundamentar la naturaleza del ser de cualquier ente. Para responderlos, muchos filósofos se han valido de la lógica y la creatividad.

Aunque en las últimas décadas, los hallazgos científicos han sido un excelente referente para formular teorías ontológicas.

Entidades abstractas

Dentro de la ontología se han distinguido 2 tipos de entes: los abstractos y los concretos. Entre los primeros encontramos los números, los conjuntos, el pensamiento, los conceptos; mientras que los segundos son entidades materiales, como una silla, un árbol, los planetas.

No obstante, todavía no existe un acuerdo que permita decidir cuándo una entidad es abstracta y cuándo es concreta. Además, tampoco existe acuerdo sobre si las entidades abstractas siquiera existen y, en caso de que existan, sobre cuáles existen.

Los niveles de la materia

Al encontrarnos con un objeto concreto podemos conocer de qué está hecho. Por ejemplo, una mesa puede estar hecha de madera, pero este material está compuesto, a su vez, por una variedad de moléculas y átomos.

Entonces, ¿debemos suponer que lo que existe es una mesa? ¿O sería más correcto decir que lo que hay es un montón de moléculas? ¿O una variedad de átomos? Este argumento se puede extender a muchas otras entidades materiales.

Universales

Los universales, también llamados propiedades, atributos o cualidades, son los supuestos referentes de los predicados, como rojo, liso, insecto, padre, etc.

En la ontología, la existencia de los universales se propone para justificar nuestra forma de referirnos a los individuos u objetos. Así, por ejemplo, cuando decimos que una rosa es roja, podemos justificar esta afirmación alegando que la flor posee el universal rojo o que el universal rojo está presente en la rosa.

Además, podemos decir de varias cosas que son todas rojas, porque el universal rojo, siendo algo distinto de las cosas en sí, está presente en todas ellas. Ahora bien, el problema de los universales es acerca de si estos existen. En caso de que así sea, ¿cuál es su naturaleza?

Existen diversas posturas ontológicas con respecto a este asunto. Unas defienden que existen en las cosas; otras asumen que son independientes de ellas; mientras que otras afirman que están en nuestra mente.

Existencia de la mente

Cualquier persona podría afirmar que la mente humana existe y que esta reside en el cerebro. Sin embargo, ¿por qué no podemos verla cuando estudiamos este órgano?

Los cuestionamientos ontológicos que surgen en torno a este tema son si lo mental es una ilusión y todo lo que hoy describimos en términos mentales podría reducirse a los procesos físicos que observa la ciencia. ¿O será que lo mental es algo efectivamente existente, inmaterial e inobservable?



Representantes de la ontología

Como dijimos al comienzo, la ontología data de la Antigua Grecia. En especial, cuando el filósofo griego Aristóteles la bautizó bajo el nombre de filosofía primera.

Para este gran pensador, la filosofía primera es la ciencia que estudia lo que es en tanto que algo es y añade que no se identifica con ninguna de las disciplinas particulares (como las matemáticas o la física). Pues posee el objeto de estudio más extenso y menos comprensible que pueda existir: el ser.

Dicho esto, Aristóteles puede considerarse el creador de la ontología en la filosofía occidental, pues se propuso estudiar, entre otras cosas, los primeros principios de todo lo que existe.

Posteriormente, en la Edad Media, la ontología estuvo fuertemente influenciada por los conceptos aristotélicos y entre sus máximos exponentes se encuentran Tomás de Aquino, Duns Scotus y Guillermo de Ockham.

Más tarde, en la Edad Moderna, la ontología se considera como un dominio más separado de la filosofía. Durante esta época, muchas teorías ontológicas eran racionalistas, en tanto que compartían una estructura deductiva: partir de un pequeño conjunto de principios o axiomas hasta llegar a una conclusión verdadera. Los representantes más destacados de la ontología moderna son Descartes, Spinoza e Immanuel Kant.

Tomás de Aquino y la ontología.
Tomás de Aquino fue un representante de la ontología en la Edad Media.

La ontología para pensarnos

La ontología es una disciplina de mucha importancia, ya que se encarga de abordar algo tan complejo y enigmático como el ser y la existencia de las cosas. Sus teorías no solo nos ayudan a dar cuenta y comprender la realidad que nos rodea, sino también a conocernos como seres humanos.

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