¿Qué alimentos evitar comer en la noche?

Es fundamental que evitemos las comidas pesadas si queremos conseguir un descanso adecuado. De lo contrario, sobrecargaremos el estómago y tardaremos más en hacer la digestión.
¿Qué alimentos evitar comer en la noche?
Sergio Alonso Castrillejo

Revisado y aprobado por el farmacéutico Sergio Alonso Castrillejo el 12 enero, 2021.

Escrito por Yamila Papa Pintor, 30 enero, 2019

Última actualización: 12 enero, 2021

Muchas veces llega la hora de dormir y tenemos ganas de comer. Uno de los errores más perjudiciales para la salud es ingerir una gran cantidad de alimentos antes de irse a la cama y no discernir qué alimentos evitar comer en la noche, ya que algunos de ellos nos perjudican especialmente debido a que exigen una digestión prolongada.

Esta situación puede provocarnos malestar e insomnio. Por ello, consumir una cena ligera y rica en carbohidratos complejos y proteínas nos dará la saciedad para descansar adecuadamente durante el periodo nocturno.

Comer de noche: ¿correcto o incorrecto?

Muchas veces, el nivel de vida y de trabajo hacen que el único momento de reunión familiar sea durante la cena. Durante el día, es probable que comas algún tentempié y esperes con ansias el momento de llegar a casa para tu “comida fuerte” del día, que normalmente suele ser por la noche.

Sin embargo, esto puede provocarnos efectos secundarios molestos que pueden impedirnos descansar adecuadamente. Entre otras cosas, una digestión pesada y lenta nos complicará el momento de acostarnos. La indigestión te puede durar hasta el siguiente día y al levantarte, no tendrás la energía suficiente para empezar a desarrollar tu actividad diaria.

¿Qué alimentos evitar comer en la noche?

Aunque es difícil controlar completamente lo que comemos cuando estamos fuera de casa, podemos aprovechar las cenas para cuidar la dieta y mejorar la salud. Para ello, es recomendable a la hora de la cena, evitar los siguientes alimentos.

Comida chatarra

Diferentes tipos de alimentos chatarra.

Una cena ligera y sin sobrecargas es la mejor alternativa para descansar adecuadamente.

No es buena en ningún momento del día, pero durante la noche, la llamada “comida rápida” solo aportará azúcares refinados y carbohidratos de absorción rápida que sobrecargarán el estómago y no te permitirán hacer una buena digestión.

Además no hay que olvidar que los productos de este tipo, aunque te sacien, no te ofrecen los aportes necesarios de nutrientes para que el organismo se mantenga en equilibrio. Por lo tanto, trata de evitar alimentos como pizzas, patatas fritas o hamburguesas. Recuerda que la ingesta regular de esta clase de comida se ha asociado con un peor estado de salud, según un estudio publicado en Current Obesity Reports.

Azúcares simples

Como mencionábamos anteriormente, los azúcares simples y refinados aportan una absorción rápida y densa para la digestión. Estos producen un pico elevado de azúcar en sangre, que favorecen la aparición de enfermedades cardiovasculares y problemas digestivos. En contraposición, los azúcares complejos contenidos en cereales y productos vegetales mantendrán la saciedad a raya durante el largo periodo de descanso.

Carnes rojas

Las carnes rojas son alimentos difíciles de digerir porque cuentan con una gran cantidad de grasas saturadas, alto nivel de sodio y proteínas. Todo esto asegura una digestión incómoda y prolongada. Mejor opta por carnes suaves y bajas en grasas que ayuden a mantener tu saciedad y sean beneficiosas para tu salud.

Picantes

Comida picante en un plato.

La comida picante provocará acidez y reflujo, por lo que debemos evitar comer en la noche.

Si cuentas con un aparato digestivo sensible, el picante puede provocarte inflamación e irritación durante la digestión, haciendo que aparezcan los molestos gases y reflujos. En especial si justo después de cenar nos vamos a dormir en posición horizontal. Por lo que el picante y sus derivados son alimentos que debes evitar comer en la noche.

De todos modos, no elimines el picante de la dieta. Los alimentos con capsaicina han demostrado ser eficaces para promocionar la pérdida de peso.

Cereales dulces

Los cereales dulces traen el mismo problema para la digestión que cualquier otro dulce, incluso más si es un dulce artificial o refinado, ya que estos acidifican el estómago, haciendo que los nutrientes sufran un proceso de degradación y provocándonos la típica acidez de estómago.

Por otra parte, el azúcar refinado de los cereales dulces, no solo no aporta nutrientes, sino que, además, para su digestión, el organismo necesita gastar calcio y vitaminas del grupo B. No debemos olvidar que la presencia de azúcares simples en los mismos se ha relacionado con un mayor riesgo de patologías metabólicas.

Cafeína

La cafeína se encuentra en productos como el café o el té, y como bien es conocido, la función de la cafeína es mantenernos despiertos y alerta, por lo que puede que no podamos descansar como es debido por la noche.

Vigila la dieta de noche para dormir mejor

Otra de las recomendaciones es que evites comer grandes platos o repetir, es mejor comer por necesidad y no por ansiedad, dejando las mayores ingestas para el desayuno o el almuerzo. Recuerda la frase: “desayuna como un rey, almuerza como un príncipe y cena como un mendigo”. De este modo te asegurarás de descansar mejor y sin molestias estomacales.

Te podría interesar...
7 cosas que puedes hacer todos los días para mejorar tu digestión
Mejor con Salud
Leerlo en Mejor con Salud
7 cosas que puedes hacer todos los días para mejorar tu digestión

Existen varias cosas que puedes hacer todos los días para mejorar tu digestión. A continuación, te explicamos con detalles cuáles son. ¡No te las p...



  • Poti JM., Braga B., Qin B., Ultra processed food intake and obesity: what really matters for heatlh- processing or nutrient content? Curr Obes Rep, 2017. 6 (4): 420-431.
  • Varghese S.,  Kubatka P., Rodrigo L., Gazdikova K., et al., Chili pepper as a body weight loss food. Int J Food Sci Nutr, 2017. 68 (4): 392-401.
  • Hannou SA., Haslam DE., McKeown NM., Herman MA., Fructose metabolism and metabolic disease. J Clin Invest, 2018. 128 (2): 545-555.