¿Qué es una cistometría y cuándo es necesaria?

Aunque una cistometría suele aportar información relevante acerca de como funciona la vejiga, lo cierto es que suele acompañarse de otras pruebas, bien sea para precisar el diagnóstico o para complementarlo.
¿Qué es una cistometría y cuándo es necesaria?
Leidy Mora Molina

Revisado y aprobado por la enfermera Leidy Mora Molina el 27 junio, 2021.

Escrito por Edith Sánchez, 27 junio, 2021

Última actualización: 27 junio, 2021

Una cistometría es una prueba clínica que se lleva a cabo con el fin de diagnosticar problemas con el llenado y el vaciado de la vejiga. Dicho de otro modo, este examen mide la cantidad de orina que tolera la vejiga para determinar si es normal o no.

La vejiga es un órgano muscular hueco y allí se deposita la orina. Se expande para almacenarla y se relaja para expulsarla. Con la cistometría se obtiene información sobre la forma como se lleva a cabo ese proceso.

Cuando hay suficiente orina acumulada, la vejiga envía señales al cerebro para contraerla. Es entonces cuando se sienten deseos de orinar. Si todo es normal, este reflejo puede controlarse. Si hay alguna dificultad, no hay control o se presenta obstrucción.

¿Cuándo es necesaria una cistometría?

La cistometría se recomienda cuando se sospecha la presencia de alguna anomalía en la vejiga.

En términos generales, la cistometría permite establecer si hay incontinencia urinaria o retención de la orina. Hay afecciones de la misma vejiga, de la uretra o de otro tipo que pueden causar estas anomalías.

Una cistometría se emplea para establecer si la vejiga funciona bien y, en caso de no hacerlo, el examen brinda información para determinar la posible causa. Es necesaria si hay sospecha de algunas afecciones como las siguientes:

  • Problemas de la vejiga. Incluye la capacidad de vejiga reducida, la vejiga hiperactiva, el vaciado incompleto, etc.
  • Disfunción neurógena de la vejiga. Ocurre cuando la vejiga funciona mal por efecto de un problema en el sistema nervioso, como un tumor de médula, por ejemplo.
  • Lesión de la médula espinal. Las señales de la vejiga se envían al cerebro a través de la médula espinal. Si esta tiene una lesión, afecta la función de la vejiga.
  • Esclerosis múltiple. Esta enfermedad puede interrumpir la comunicación entre el cerebro y otras partes del organismo.
  • Diabetes. Esta patología puede causar daños en los nervios y, en consecuencia, afectar el funcionamiento de la vejiga, como señalan diferentes estudios.

La debilidad en los músculos de la vejiga, originada por la edad en la mayoría de los casos, también provoca retención urinaria. Lo mismo ocurre cuando hay debilidad en los músculos de la pelvis. Una cistometría ayuda a identificar estos problemas.

Preparación previa

No se necesita de ninguna preparación especial para realizarse una cistometría. Sin embargo, antes de llevarla a cabo es importante que el médico explique el procedimiento y, quizá, solicite la firma de un consentimiento.

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Es necesario informarle al médico sobre todos los fármacos que se estén ingiriendo, lo cual incluye suplementos, hierbas y vitaminas. En particular, es muy importante indicar si se toman anticoagulantes. Es posible que se ordene suspenderlos antes de una cistometría.

Asimismo, se debe señalar si existe una alergia al látex, a la cinta adhesiva o a la anestesia. Si hay una infección urinaria, o se sospecha de ella, es posible que el médico recete antibióticos antes de realizar la prueba. De igual modo, quienes padecen de estreñimiento deben aplicarse un enema antes del examen.

¿Qué ocurre durante la cistometría?

Una cistometría se lleva a cabo de forma ambulatoria en un centro médico o un hospital. Aunque puede haber variaciones en el procedimiento, lo usual es que comience solicitándole al paciente que se quite la ropa de la cintura para abajo, además de joyas o elementos similares.

Luego, se pide que la persona vacíe por completo su vejiga y se registra la cantidad de orina expulsada. Después, el paciente debe acostarse boca arriba en una mesa de exploración. Enseguida se realizan las siguientes acciones:

  • Se aplica anestesia local.
  • Se introduce un pequeño catéter en la uretra hasta la vejiga.
  • Se inserta otro catéter en el recto, con electrodos en el área próxima. El catéter tiene un tubo conectado: el cistometro. Este mide la presión.
  • Se inyecta una pequeña cantidad de líquido, a temperatura ambiente, a través del catéter. Después, una cantidad igual, pero de líquido tibio.
  • El paciente debe describir las sensaciones que experimenta, como ganas de orinar, presión, dolor, etc.
  • Se sigue inyectando líquido. La persona debe informar cuándo siente por primera vez la necesidad de orinar y cuándo es urgente hacerlo.
  • Se drena todo el líquido que hay en la vejiga y se retiran los catéteres.

¿Cómo se siente?

Es posible que la persona sienta alguna molestia cuando se introduzcan los catéteres. Lo habitual es que también se experimenten sensaciones incómodas como necesidad de evacuar, dolor abdominal o pélvico, náuseas, sudoración o ardor.

En algunos casos, también se siente dolor vesical. Esto puede deberse a una contractura del músculo detrusor. Si esto ocurre, por lo general se trata con antiespasmódicos y analgésicos corrientes. No es infrecuente que durante el examen haya rubor y sofoco.

Posible riesgos y contraindicaciones

Realizar una cistometría podría causar una infección urinaria.

Uno de los riesgos de la cistometría es provocar una infección del tracto urinario. Por lo mismo, es común que se receten antibióticos antes y después del procedimiento. Este examen nunca debe realizarse en alguien que tenga una infección en curso.

Si después del examen hay fiebre, escalofríos, dolor y un sangrado evidente, podría ser señal de que se produjo una infección. En esos casos es importante consultar con el médico a la menor brevedad.

Otra posible complicación es que se presente un «reflejo autónomo», si la persona tiene una lesión o tumor en la médula espinal. Este incluye dolor de cabeza severo, reducción de la frecuencia cardiaca, aumento de la presión arterial, sudoración y enrojecimiento.

Una cistometría no se debe realizar cuando una mujer está embarazada. Tampoco si el paciente presenta estenosis de uretra severa o cuando es imposible suspender la ingesta de alguna medicación contraindicada.

Resultados e interpretación

El resultado de una cistometría puede ser normal o anormal, como es obvio. Se dice que es normal cuando cumple con los siguientes criterios:

  • La velocidad de flujo de la orina es normal.
  • La orina residual, o cantidad que queda en la vejiga después de orinar, es inferior a 30 mililitros.
  • El paciente siente necesidad de orinar por primera vez cuando tiene no menos de 175 a 250 mililitros de líquido en la vejiga.
  • La cantidad máxima de líquido que se puede alojar en la vejiga es de entre 400 y 500 mililitros.
  • La función de los nervios que controlan la vejiga es normal.
  • No hay pérdida involuntaria de orina.

Como es natural, el resultado es anormal cuando no cumple con los anteriores criterios. Se tiene en cuenta además el hecho de que la persona tenga problemas al momento de iniciar el flujo de orina.

La citometría ayuda a diagnosticar una afección

Los resultados de una cistometría pueden verse afectados por diferentes factores. Ente ellos están tener una infección urinaria, hacer esfuerzo al orinar, inhibición de la orina por la presencia de otras personas, algunos medicamentos y cirugía de médula previa al examen.

Lo más habitual es que los resultados de este examen no sean concluyentes. Por lo mismo, suele ir acompañado de otras pruebas como la ecografía, la cistoscopia, la cistouretrografía, la pielografía intravenosa y otras.

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