¿Qué es el razonamiento inductivo y por qué es importante?

El razonamiento inductivo se caracteriza por sacar conclusiones generales a partir de casos particulares. Veamos sus características, algunos ejemplos y por qué es tan importante.
¿Qué es el razonamiento inductivo y por qué es importante?
Maria Alejandra Morgado Cusati

Escrito y verificado por la filósofa Maria Alejandra Morgado Cusati.

Última actualización: 17 abril, 2022

Todos utilizamos el razonamiento inductivo para sacar conclusiones a diario. Esto significa que nos basamos en observaciones y experiencias del pasado para fundamentar nuestras creencias actuales o sobre el futuro.

Por ejemplo, si vemos el cielo nublado, concluiremos que debemos salir con un paraguas porque es casi seguro que lloverá. O tenemos la convicción de que el bus arribará a la estación a cierta hora de la mañana porque así lo ha hecho siempre.

Asimismo, el razonamiento inductivo ha sido muy útil para las ciencias empíricas. Pues gracias a la observación reiterada de fenómenos particulares se han formulado leyes o principios generales. Dicho esto, ahondaremos en qué consiste esta forma de razonar y por qué es tan importante en nuestras vidas.

¿Qué es el razonamiento inductivo?

La inducción es un tipo de razonamiento cuyas premisas apoyan la conclusión, pero no la garantizan. En la argumentación inductiva, las premisas surgen de la experiencia u observación de casos particulares y, a partir de ellas, se obtiene una conclusión general.

Un ejemplo típico de razonamiento inductivo es el siguiente:

  1. Premisa: todos los cuervos observados hasta ahora han sido negros.
  2. Conclusión: todos los cuervos son negros.

En este caso, la conclusión nunca tendrá un apoyo absoluto de las premisas (como en el caso de los argumentos deductivos), pues siempre habrá una pequeña probabilidad de que sea falsable. Siguiendo el ejemplo anterior, siempre será probable que aparezca un cuervo de otro color.

En este sentido, no podemos hablar de razonamientos válidos o inválidos en la inducción, sino de razonamientos fuertes o débiles en función del grado de probabilidad de las conclusiones.

Un argumento inductivo será fuerte cuando sea altamente improbable que su conclusión sea falsa y sus premisas verdaderas. En cambio, será débil si es altamente probable que la conclusión sea falsable por la aparición de otro caso que no cumpla con los estándares establecidos.

Razonamiento inductivo.
La inducción dar lugar a la posibilidad de que un caso no cumpla con la norma que se hipotetizó.


Características del razonamiento inductivo

Los argumentos o razonamientos inductivos se caracterizan por lo siguiente:

  • Ser ampliativos: esto implica que la conclusión aporta más información que la contenida en las premisas, al hacer inferencias generales sobre lo no observado.
  • Ser falibles: ya que las conclusiones nunca son definitivas.
  • No ser validables: las conclusiones están basadas en probabilidades y no pueden ser calificadas como válidas o inválidas.

El problema de la inducción

En el siglo XVIII, el filósofo empirista David Hume propuso un célebre argumento contra el método inductivo, conocido como el problema de la inducción. Este refleja la falta de justificación o fundamentación lógica existente en las inferencias inductivas.

Para Hume, el razonamiento inductivo implica un salto lógico o un vacío inferencial, debido a que las premisas apoyan la conclusión solo de un modo más o menos probable. Nunca es definitivo.

De esta forma, Hume concluyó que no hay manera de justificar la relación de causalidad en las inferencias inductivas. Pues el hecho de observar que un acontecimiento se repite en el tiempo de la misma forma no implica necesariamente que así va a ocurrir siempre.

Por ejemplo, cuando un acontecimiento sucede tras otro de forma reiterada, la mayoría de las personas piensa que existe una conexión entre ambos, de tal manera que el primero hace que suceda el segundo. Si pateamos una pelota y esta siempre sale disparada en cierta dirección, concluiremos que la pelota se desplazará a otro punto cada vez que la golpeemos con el pie.

No obstante, Hume defendió que, aunque percibamos la sucesión entre dos acontecimientos (en este caso, el acto de patear la pelota y su desplazamiento), es imposible establecer alguna condición necesaria y suficiente entre los dos. Por tanto, declaró que la relación de causalidad es producto de la imaginación humana y consiste en poco más que la esperanza de que ciertos acontecimientos se den tras otros que los preceden.

Por lo tanto, podemos estar seguros de que el sol saldrá todas las mañanas porque así ha sido siempre. Pero esta inferencia inductiva no estará fundamentada por un principio objetivo de causalidad, sino por nuestra capacidad imaginativa de establecer relaciones entre los acontecimientos.



Importancia del razonamiento inductivo

A pesar de la observación de Hume sobre el método inductivo, es importante reconocer la utilidad de este razonamiento en la vida cotidiana y en las ciencias.

Gracias a las inferencias de este tipo podemos tomar decisiones y sacar conclusiones inmediatas que, aunque tengan cierto margen de error, resultan indispensables para nuestra funcionalidad, desenvolvimiento diario y supervivencia.

Sería contraproducente que el ser humano conozca todos los casos particulares o escenarios posibles para poder actuar o tomar decisiones. De hecho, nuestro sentido común saca conclusiones con la información siempre limitada de la experiencia.

Y en la medida que se presente nueva evidencia, los conocimientos previos se modificarán en función de los nuevos. En esto consiste la flexibilidad mental.

Lo mismo aplica en el ámbito científico. No todos los conocimientos obtenidos por las ciencias empíricas son 100 % infalibles. En especial los concernientes a fenómenos nuevos o recién descubiertos.

Es bastante común ver cómo la comunidad científica actualiza sus postulados, dada la nueva evidencia. Y es que, cuando se trata de fenómenos desconocidos, no existe una manera más eficaz de conocer su realidad.

Pongamos un ejemplo reciente. Los conocimientos que hasta ahora se manejan sobre la COVID-19 han surgido por el estudio de casos particulares: los contagiados. Al iniciar la pandemia, la comunidad científica concluyó una serie de postulados que, con la llegada de nueva evidencia, fueron modificándose.

Pensamiento inductivo.
El razonamiento mediante inducción contribuye al desarrollo de la ciencia, incluso con sus limitaciones.

Reflexiones finales

El razonamiento inductivo es sumamente útil para la vida cotidiana y el desarrollo de las ciencias. Si bien tiene sus fallas, resulta imprescindible para comprender el mundo que nos rodea y actuar en consecuencia.

Te podría interesar...
Sesgo retrospectivo: ¿de qué se trata?
Mejor con Salud
Leerlo en Mejor con Salud
Sesgo retrospectivo: ¿de qué se trata?

El sesgo retrospectivo nos lleva a pensar que conocíamos el desenlace de una situación antes de que se produjese. Descubre cómo nos afecta.