5 cenas fáciles con una lata de maíz que no son ensalada

Una lata de maíz es un producto común en la mayoría de las alacenas. Muchos solo lo suman a una ensalada fría, o lo utilizan como decoración de un platillo. Pero lo cierto es que este ingrediente puede aportar mucho más.
El maíz cuenta con un dulzor natural y textura firme. Que permite que sea el protagonista tanto de cenas calientes como de cremosas o crujientes. Claro está, si le das un giro de tuerca a la técnica de cocción.
1. Quesadillas de maíz dorado, frijoles negros y queso

Ten en cuenta que si escurres bien el maíz y le das calor en una sartén con una mínima cantidad de aceite, sus azúcares se caramelizan y desarrolla un sabor que recuerda a los frutos secos. Mézclalo con frijoles negros de lata bien escurridos y rellena una tortilla de maíz o trigo con ellos. Termina sumando un queso que funda bien y obtendrás una cena sencilla y rica, en tan solo unos minutos.
2. Tortitas de maíz y calabacín

Si buscas una cena un poco más crocante, puedes ir por las tortitas de maíz y calabacín. Para hacerlas, vas a rallar un calabacín y unirlo con una lata de maíz bien escurrida, dos huevos, tres cucharadas de harina y una pizca de sal, mezclando hasta formar una masa.
Luego, cocina pequeñas porciones en una sartén bien caliente, por ambos lados. Puedes servirlas con un huevo a la plancha encima o salsa de yogur y hierbabuena. Esta idea de cena tiene un contraste de texturas: por un lado, el interior es tierno, mientras que el exterior cuenta con puntos crujientes por los granos de maíz.
3. Pasta gratinada con atún y maíz

El maíz también funciona muy bien en los gratinados al horno. Combínalo escurrido con una lata de atún, pasta cocida y un poco de crema de leche o salsa de tomate. Después añade un topping de queso rallado y llévalo al horno hasta que se dore. Obtendrás una cena reconfortante, en donde el dulzor del maíz equilibra la salinidad del atún.
4. Chowder cremoso de maíz con patata

El chowder es un punto medio entre una sopa y una crema, siendo una gran opción para una comida saciante con maíz. Además, te permite aprovechar algo que siempre terminamos desechando: el líquido de la lata. Comienza salteando cebolla cortada en cuadritos y dados de patata o boniato en una olla. Cuando la cebolla tome un tono dorado, suma la lata de maíz con su líquido y completa con caldo de verduras.
Deja cocinar el chowder hasta que la patata o boniato esté tierno. En ese momento, tritura la mitad de la sopa en el procesador y devuélvela a la olla. Así tendrás un plato con textura sedosa, pero que conserva granos enteros para masticar.
5. Curry de coliflor, garbanzos y maíz

Ahora, si te gustan los platillos especiados, este curry es para ti. Tan solo vas a cocinar el coliflor cortado en ramitos con los garbanzos de lata escurridos, en una olla con un toque de tomate triturado y leche de coco. Cuando el coliflor ablande —al final de la cocción—, añade el maíz, para que conserve su textura, y sirve con arroz blanco. En este curry, el maíz aporta frescura y una explosión de sabor dulce que contrasta con las especias.
Sostener la variedad en la cocina diaria no requiere de ingredientes exóticos y una lata de maíz es un buen ejemplo de ello. Como habrás notado, si le cambias la cocción, bien sea dorándolo, triturándolo o incorporándolo a un guiso, obtendrás resultados muy diferentes cada noche.
Este texto se ofrece únicamente con propósitos informativos y no reemplaza la consulta con un profesional. Ante dudas, consulta a tu especialista.







