Asadas, salteadas y más: 7 formas sabrosas de usar zanahoria en tus comidas

Los vegetales son una parte clave de la alimentación diaria. Y en particular, las zanahorias representan una opción económica, duradera y que está disponible durante todo el año. Muchos solo la ven como un extra en guiso o como los bastones para acompañar el hummus. Mas lo cierto es que las zanahorias tienen más utilidades en tu cocina.
Existen múltiples métodos de cocción que pueden darles texturas y sabores diferentes. De manera que si estás cansado de comerlas de la misma forma, toma lápiz y papel. Te daremos algunas ideas para que incorpores a la zanahoria, de actriz secundaria a protagonista, de tus platillos.
1. Asadas a alta temperatura

Una manera de potenciar el dulzor natural de las zanahorias es asándolas al horno. Colócalas en una bandeja, en una sola capa, con un toque de aceite de oliva, romero o tomillo y sal gruesa. Obtendrás una pieza con bordes dorados, casi crujientes, y un corazón tierno y dulce.
2. Salteadas en wok

Ahora, si buscas una preparación con un toque oriental a la hora de cocinar las zanahorias, el wok se convertirá en tu mejor aliado. Comienza cortando las zanahorias en bastones y saltéalas en el wok con otros vegetales, como brócoli o puerro. Suma un toque de jengibre, salsa de soja y semillas de sésamo al final. De esta manera conservas la textura y el color naranja vibrante del vegetal, además de que absorberá rápidamente los sabores de los condimentos.
3. Ralladas y crudas

La zanahoria rallada libera sus jugos naturales, lo cual le da un toque de frescura a tus platillos. Funciona muy bien en bowls de legumbres, wraps y sándwiches. Para elevar esta versión al siguiente nivel, puedes colocarles un toque de zumo de limón y hierbas frescas, las cuales contrastan con su dulzor.
4. Cocidas al vapor

Este método de preparación es uno de los que más respeta el sabor puro y limpio de la zanahoria. Basta con cortarla en trozos y cocinarlos al vapor por unos 10 minutos, hasta que la punta del cuchillo entre con facilidad en la pulpa. Para darle un toque de frescor y profundidad, culmina con un chorrito de zumo de limón y aceite de oliva.
5. Glaseadas en sartén

Si te gustan los sabores dulces, debes probar las zanahorias glaseadas. Hacerlas es muy sencillo: tan solo corta la zanahoria en bastones y llévala al sartén con agua, una pequeña cantidad de miel o sirope y un toque de vinagre de manzana. Al ir reduciendo el líquido, la zanahoria toma un equilibrio de sabores muy sofisticado, así como un brillo y textura untuosa.
6. Trituradas en cremas y purés

También tienes la alternativa de triturar la zanahoria para hacer cremas o purés muy finos y sedosos. Tan solo déjala cocinar hasta que esté muy blanda y pásala por el procesador de alimentos. Si le sumas un toque de curry en polvo o leche de coco durante el procesado, elevarás el platillo a una crema exótica y reconfortante.
7. Cocinadas a la parrilla

Cortar este vegetal en láminas y colocarlas a la parrilla no solo le dará esas características líneas al vegetal. También te permitirá conseguir zonas tostadas y un sabor ahumado y rústico. Funciona muy bien con carnes a la parrilla y almuerzos al aire libre, con un toque de sal y pimienta como condimentos.
Antes de ponerte manos a la obra e intentar estas preparaciones, es importante que laves y frotes bien las zanahorias, para quitar cualquier residuo de tierra que pudieran tener. Esto cobra aún más importancia si vas a usarlas crudas y sin pelar. De igual manera, adapta los cortes al tipo de cocción que elijas. Por ejemplo, si planeas hacer una crema y tienes poco tiempo, corta la zanahoria en trozos pequeños en lugar de cocinarla entera.
No necesariamente tienes que buscar ingredientes por completo nuevos para darle variedad a tus platillos. Con cambiar la textura y la técnica de cocción de la zanahoria, podrás seguir sumando este rico vegetal a tus comidas, sin llegar a aburrirte.
Este texto se ofrece únicamente con propósitos informativos y no reemplaza la consulta con un profesional. Ante dudas, consulta a tu especialista.







