Cómo hacer que un cabello lastimado se vea más sano: 7 trucos para salvarlo

La acción de herramientas de styling, como las planchas y secadores, así como los tratamientos agresivos pueden llegar a dañar las fibras capilares. Si notas tu cabello lastimado o dañado, debes tener en cuenta que no hay una fórmula mágica que lo “arregle” de un día para otro y que se vea como antes en un santiamén.
En este caso, la mejor alternativa para mejorar la apariencia de tu melena es ir por el camino de la constancia. Reduciendo las agresiones a las que se ve sometido, mejorando la hidratación y brindándole una mayor protección. Para ello puedes poner en práctica los siguientes trucos sencillos.
1. Recorta las puntas abiertas
Son muchos los que, a pesar de tener horquetillas, se niegan a cortarse las puntas del cabello. Más ten en cuenta que cuando las puntas están abiertas, ya no hay ninguna forma de que vuelvan a unirse. Hacer un corte mínimo ayuda a que la rotura no siga avanzando por la fibra capilar y le da una apariencia más sana y pareja a la melena.
2. Usa mascarillas nutritivas
El cabello dañado se siente más rígido porque ha perdido sus aceites naturales. Si aplicas una mascarilla con ingredientes nutritivos, podrás rellenar temporalmente esas carencias. Coloca la mascarilla de medias a puntas, con el cabello húmedo, dejando actuar por diez minutos y aclara. Esta sencilla acción ayudará a devolverle su elasticidad perdida.
3. Aplica serums o aceites
El motivo por el que el cabello lastimado se ve opaco o pajoso es porque las cutículas de la fibra capilar se encuentran levantadas, haciendo que la hidratación se escape. Puedes mejorar esto aplicando un par de gotas de aceite de argán o serum capilar, de medios a puntas. Estos productos aplanan las escamas del cabello, reteniendo la humedad interna y haciendo que el pelo se vea más brillante.
4. Reduce el calor
El calor crea un gran daño en la melena. Por un lado, las planchas y secadores a altas temperaturas evaporan el agua en él y lo vuelven quebradizo. Mientras que ducharte con agua muy caliente abre la cutícula del pelo, haciendo que pierda su hidratación. En estos casos, la estrategia pasa por prevenir: no uses las herramientas de estilismo a más de 180 °C, utiliza siempre protector térmico y dúchate con agua tibia o fría.
5. Seca sin fricción
Si eres de las que suelen secarse el cabello frotando una toalla de rizo contra él, te diremos que no es la mejor alternativa. Considera que el cabello mojado es débil y el rizo es muy rugoso y daña la cutícula, conllevando al quiebre. Por ello, sustituye las toallas de rizo por las de microfibras y, en lugar de frotar, presiona el pelo con suavidad, para absorber el agua sin dañar la melena.
6. Desenreda con amabilidad
No debes peinar el cabello lastimado con exceso de fuerza, ya que solo lo dañarás más. En su lugar, hazlo con calma, con peines de dientes anchos, comenzando desde las puntas y subiendo de a poco. Si te encuentras un nudo, aplica un poco de acondicionador sin aclarado para que la fibra deslice.
7. Usa textiles suaves al dormir
Cuando dormimos, se genera una fricción constante entre nuestra melena y las fundas de las almohadas. Algunos materiales, como el algodón, aumentan la fricción y, por consiguiente, los enredos en el cabello. Puedes mejorarlo usando fundas de seda o satén, en las cuales el cabello se deslice sin engancharse.
Aunque algunos de los trucos nombrados ofrecen mejoras visuales e inmediatas, lo cierto es que la recuperación real del cabello dañado depende de constancia, prevención y tiempo. Llevar una rutina que lo trate con menos agresión y más inteligencia es la clave para que mejore.
Este texto se ofrece únicamente con propósitos informativos y no reemplaza la consulta con un profesional. Ante dudas, consulta a tu especialista.







