Cómo sanar la herida del rechazo

¿No sabes cómo gestionar un rechazo amoroso? Te presentamos 7 cosas que puedes hacer para recuperarte de un amor no correspondido.
Cómo sanar la herida del rechazo
Elena Sanz

Revisado y aprobado por la psicóloga Elena Sanz.

Última actualización: 13 noviembre, 2021

El rechazo es algo con lo que todos debemos lidiar en algún momento de nuestras vidas. No siempre el amor será correspondido, y, seamos honestos, casi toda relación tiene un punto y final. Si estás atravesando por una situación de este tipo, hemos preparado algunos consejos para sanar la herida del rechazo que te serán de gran ayuda.

Superar un rechazo amoroso requiere tiempo y compromiso. Es normal que ahora mismo tengas muchos sentimientos negativos, y entender esto es parte del proceso. Te prometemos que si reflexionas sobre nuestros pasos para sanar la herida del rechazo podrás reponerte de él y levantar la mirada hacia lo que te espera en el futuro.

7 pasos para sanar la herida del rechazo

Un artículo publicado en Dialogues in Clinical Neuroscience en 2015 examinó las emociones que se producen luego del rechazo. Encontró que las personas desarrollan sentimientos de celos, soledad, nostalgia, culpa, vergüenza, ansiedad social, tristeza e ira.

Otra investigación publicada en Science en 2003 estimó que el dolor causado por el rechazo es similar al dolor físico. Esto si consideramos la respuesta que produce el cerebro frente a él. Con todo esto te queremos decir que lo que sientes hoy es perfectamente natural y que no se debe a que estás exagerando la trascendencia del episodio.



Para las reflexiones que daremos sobre cómo sanar la herida del rechazo hemos tenido en cuenta un contexto amoroso. Sin embargo, estas te pueden servir también para el rechazo laboral, para el rechazo de una amistad o cualquier otra situación que consideres.

1. Acéptalo

Sanar la herida del rechazo empieza por la aceptación
A pesar de que puede llegar a ser algo triste, pensar y aceptar que el rechazo es real es el primer paso para sanar.

Sí, el primer paso para sanar la herida del rechazo consiste en aceptarlo. Esto es mucho más fácil de escribir que de hacer, ya que es un proceso bastante complejo. Sin embargo, nunca podrás salir del atolladero si antes no aceptas que has sido rechazado.

Entre otras cosas, esto pasa por respetar la decisión de esa persona. Tienes que ser consciente que el ser humano es libre de aceptar o rechazar las propuestas de los demás, de manera que no puedes hacer nada para obligarlas a elegir lo que tú deseas. Aceptar el rechazo es aceptar este principio, lo cual implica por supuesto un ejercicio de humildad.



También se traduce en tomar distancia, empezar a ejecutar los primeros pasos para cerrar el ciclo, saber que tus ambiciones actuales no se materializarán y evitar culpar a esa persona. Aceptar que has sido rechazado implica darte cuenta de la realidad, una que tienes en frente de ti.

Si crees que esta realidad no existe, o que puedes hacer algo para alterarla a tu manera, entonces caerás más y más en el foso. Como veremos en breve, esto no implica ocultar tus sentimientos o fingir que no te ha dolido. Por el contrario, implica asimilar que alguien ha expresado que no se corresponde el amor que le profesas de forma recíproca.

2. Abraza tus sentimientos

Tal y como hemos expuesto al inicio, el cóctel de sentimientos que sientes ahora mismo es completamente normal. Desarrollarás uno u otro con mayor intensidad de acuerdo a muchas variables, aunque ten la seguridad de que los experimentarás todos.

El dolor es el más característico, luego del cual le sigue el de tristeza e ira. Lo último que debes hacer es reprimir estas emociones, ya que hacer que no existen no implica eliminarlas. Por el contrario, lo que haces es ocultarlas para que tarde o temprano broten de ti. Lo harán como frustraciones e insatisfacción con una intensidad y repercusión mucho mayor.

Por supuesto, aceptar tus emociones no implica que ellas te controlen. Sí, llora cuando tengas que llorar y siéntete triste cuando esta emoción te invada; pero aprende también a gestionarlas. De lo contrario, todo tu día estará condicionado por ellas y no encontrarás un espacio para que emerjan otras como la alegría y la esperanza.

3. Obtén un aprendizaje

Al igual como otras experiencias de vida, sanar la herida del rechazo se hace obteniendo un aprendizaje de él. Por supuesto, no tienes que hacerlo los primeros días, pero luego de un par de semanas tienes que valorar de manera objetiva qué enseñanzas puedes recoger de esto.

Por ejemplo, puede que la estrategia que has utilizado durante el coqueteo no fue la correcta, que has sido muy directo o que tus expectativas eran muy altas. Sea como fuere, has un ejercicio de reflexión para que encuentres qué errores has cometido y cómo los puedes mejorar en el futuro.

Por supuesto, es posible que no encuentres nada que rescatar. Como ya hemos apuntado, el libre albedrío es algo que debes respetar; ya que el que ames a alguien no implica que tu amor sea correspondido. Incluso esto es un gran aprendizaje, uno que te servirá para tus próximas experiencias amorosas.

4. Busca apoyo en tus amigos

Para sanar la herida del rechazo hay que aprovechar las amistades
Los seres queridos están para dar apoyo en los momentos más difíciles de la vida, incluyendo las situaciones de rechazo.

Tus amigos y familiares pueden ser de gran ayuda en este proceso, de manera que nunca los dejes a un lado. Es muy común que queramos afrontar esta experiencia en solitario, e incluso que nos aislemos de los demás. Entiende que tus amigos y familiares están apara apoyarte en los momentos de este tipo.

Ellos no solo pueden ofrecerte un hombro en el cual apoyarte, sino que pueden ayudarte a valorar las cosas en perspectiva y darte consejos útiles. También, pueden servirte como distractor para que no pienses una y otra vez en él o ella. No dudes entonces hacer actividades con ellos para que empieces a reponerte y sanar la herida del rechazo.

5. Recuerda quién eres y lo que eres capaz de hacer

Tal y como indican los investigadores, la baja autoestima es una de las respuestas clásicas al rechazo. Incluso cuando seas una persona con una autoconfianza sólida, es inevitable que esta se afecte un poco luego de un episodio de este tipo.

Entonces, para sanar la herida del rechazo debes recordar quién eres y lo que eres capaz de hacer. No dejes que esta experiencia se traduzca en una mala opinión hacia ti, una que se puede interponer en tus próximas andanzas amorosas. Hay muchas formas de recuperar tu autoestima, de manera que acá te dejamos algunas ideas.

6. Sigue adelante

Con esto nos referimos a no dar un paso atrás y aislarte de todo lo que te rodea. La vida continúa, y lo hará siempre al margen de todo rechazo. Mantener un compromiso con tu trabajo, interactuar con tus familiares, amigos y colegas, dedicar tiempo para tus hábitos, hacer deporte y crear espacios de distracción son solo unas formas de seguir adelante.

Sin duda puede ser algo difícil los primeros días, ya que recordarás continuamente que has sido rechazado. Precisamente seguir con tu vida te permitirá reducir los momentos en que tienes la mente en blanco, y te recordará además que hay muchas cosas en ella que valoras.

7. No dejes que condicione tus próximas experiencias

Por último, una de las formas de recuperarte de un rechazo amoroso es no dejar que este condicione tus experiencias venideras. Con esto no te queremos incentivar inmediatamente a que empieces a salir con alguien más; solo que no te cierres por completo a esta idea luego de que te sientas preparado.

Como ya hemos expuesto, sanar la herida del rechazo es algo muy complejo, un proceso que cada persona lo vive de manera diferente. Hay quienes se reponen en uno o dos días, y hay otros a los que les toma meses. Estos consejos te servirán de apoyo para que puedas recuperarte y animarte a vivir tu vida sin darle la espalda a nuevas experiencias amorosas por el miedo a la desilusión.

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