Las 8 consecuencias para la salud de no dormir bien

Daniela Echeverri Castro·
10 Diciembre, 2020
La falta de sueño nos afecta a nivel físico y psicológico. Un sueño reparador está relacionado con una mayor esperanza de vida.

No dormir bien no solo nos hace sentir cansados y malhumorados, sino que también nos suma dificultades en todo sentido. Por eso nos cuesta realizar diversas actividades, concentrarnos, pensar con claridad e incluso gestionar nuestros pensamientos y emociones. Y es que aunque no lo parezca, las consecuencias de no haber tenido un descanso adecuado van más allá del cansancio y el típico dolor de cabeza.

Los estudios científicos cada vez dan más pruebas de que no dormir bien puede afectar el bienestar en gran medida. Por tanto, debemos darle la debida importancia al descanso nocturno y no acortarlo más de lo debido, ni mucho menos saltárnoslo. Lo ideal es siempre apostar por un sueño reparador, que no solo nos aporte descanso sino también salud.

La importancia de buen descanso nocturno

Una persona debe dormir entre 7 y 8 horas diarias para mantener un óptimo estado físico, emocional y mental. Sin embargo, los cambios en el estilo de vida de la actualidad han hecho que se desmejore mucho la calidad de sueño y el tiempo ideal para descansar.

Muchas veces las personas no dan prioridad a su descanso nocturno porque tienen la idea de que durmiendo menos “aprovechan más su tiempo” y “consiguen ser más eficaces” en sus actividades. Sin embargo, tarde o temprano la falta de sueño hace mella en la salud.

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Consecuencias de no dormir bien

De acuerdo con un estudio titulado Effects of acute and chronic sleep deprivation“, las consecuencias de no dormir bien se pueden notar en distintos aspectos. Veámoslos a continuación.

Ganas de comer en exceso, ansiedad y obesidad

El papel de la melatonina en el manejo de la obesidad.

La falta de sueño se relaciona con el deseo de comer de manera exagerada. Sobre todo en horas de la noche cuando el metabolismo se ralentiza. Además, hormonas como la grelina y la leptina, que regulan el apetito, cambian sus niveles de manera considerable.

Asimismo, cuando no dormimos lo suficiente tenemos más tendencia a desear comer más comida rápida. Incluso cuando en realidad no sentimos hambre. Debido a esto, incrementamos el consumo de calorías y carbohidratos, lo que nos hará aumentar de peso con más facilidad.

Debilitamiento del sistema inmunitario

Cuando no tenemos un sueño reparador e impedimos que el cuerpo descanse bien, el sistema inmunitario se debilita. Esto significa que bajan las defensas. Como consecuencia, tenemos más tendencia a sufrir de gripes, resfriados e infecciones respiratorias. Por tanto, no dormir bien nos llevará a enfermar con más facilidad.

Menos atractivo físico

No hay duda de que un sueño reparador es clave para lucir mejor a nivel físico y mantenernos en forma. De hecho, cuando no dormimos bien tenemos un aspecto más decaído, marchito y hasta envejecido de lo que realmente deberíamos tener.

A largo plazo, no dormir bien deja huellas en la piel, sobre todo en el área del rostro. Además, puede ser causa del envejecimiento prematuro. Por esto mismo, no dejes pasar de largo esas 7-8 horas diarias de descanso.

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Emociones descontroladas

neuroinflamación por depresión

Según revela la literatura científica, cuando no dormimos bien las regiones emocionales del cerebro están más activas. Puede haber un incremento de hasta en un 60 %. Esto provoca que tengamos reacciones más descontroladas e inadecuadas. Esto puede dificultar nuestra vida familiar y social y llevarnos a alteraciones del sistema nervioso.

Deterioro cognitivo y cerebral

Pasar tan solo una sola noche sin dormir puede ocasiones el debilitamiento y pérdida del tejido cerebral. Esta se calcula por los niveles de la sangre de dos moléculas cerebrales, que suelen aumentan por un daño cerebral.

El hecho de no descansar lo suficiente y tener un sueño poco reparador influye en la capacidad de concentración y nos hace más olvidadizos y despistados. A su vez, este problema puede afectar la capacidad de aprendizaje y la retención de conceptos.

Por último, a largo plazo, no dormir bien y tener malos hábitos de sueño puede aumentar el riesgo de tener un derrame cerebral. En especial, en los adultos y ancianos.

Mayor riesgo de sufrir cáncer

Aunque parezca que no tiene nada que ver, en realidad las personas que no duermen bien tienen mayor riesgo de tener pólipos colorrectales. Estos pueden ser malignos con el paso del tiempo.

Tal como indica este estudio, el riesgo de padecer esta enfermedad aumenta con los problemas de insomnio. Además, se citan  el cáncer de próstata y de mama. 

Mayor riesgo de tener un accidente

Las personas que no alcanzan a dormir por lo menos 6 horas diarias, triplican el riesgo de tener un accidente con su auto por conducir con sueño y cansancio. La causa serían problemas en la coordinación ocular.

Cabe destacar que aún si no tienes algún tipo de vehículo, de todos modos podrías estar expuesto a sufrir otros tipos de accidentes porque estarás más lento y más torpe. 

Mayor riesgo de sufrir enfermedades cardíacas y menos esperanza de vida

La falta de un buen descanso está relacionada con el aumento de la hipertensión, la obstrucción en las arterias y los problemas cardíacos. Por tanto, para una buena salud cardiovascular conviene descansar bien.

Como hemos podido ver, dormir bien es sinónimo de calidad de vida y bienestar, y las personas que duermen menos de 7-8 horas diarias tienen un mayor riesgo de morir a una edad temprana en comparación con quienes procuran dormir bien siempre así como mantener un estilo de vida saludable.

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