13 remedios caseros para aliviar la tos en los niños

Cuando los niños tienen tos, es común querer darles medicamentos de venta libre. Sin embargo, no son recomendables para los más pequeños. Por eso, te contamos cómo usar remedios caseros para aliviar este molesto síntoma.
13 remedios caseros para aliviar la tos en los niños
Mariel Mendoza

Revisado y aprobado por la médica Mariel Mendoza.

Última actualización: 16 julio, 2024

Existen remedios caseros que pueden aliviar la tos en los niños en los casos de infecciones virales, como un resfriado o gripe. Como los medicamentos de venta libre suelen desaconsejarse para los más pequeños, alternativas como la leche con miel y las sopas con pollo o cebolla puede ayudarlos a descansar sin malestar.

Aunque toser remueve sustancias y no significa que haya un problema, es normal preocuparse cuando aparece en la niñez. La mayoría de los episodios desaparecen por sí solos luego de unos días, más aun cuando aplicas alguna de las tácticas que daremos. Sin embargo, es importante consultar con un pediatra antes de ofrecerlos. Ahora que conoces estos datos, ¡vamos allá!

¿Cuáles son las causas de la tos?

Hay distintos tipos de tos que pueden atacar a los más pequeños, como la que es seca, con flema, perruna, la tos ferina, noctura o con sibilancias. Si bien mencionamos que, en la mayoría de los casos, es un síntoma de gripes y resfriados, no siempre atiende a estas causas. De acuerdo con la Academia Americana de Alergias, Asma e Inmunología, existen otras razones que pueden provocarla, como las siguientes:

  • Asma
  • Alergias
  • Sinusitis
  • Reflujo estomacal
  • Infecciones virales o bacterianas
  • Inhalación de algún cuerpo extraño
  • Irritación por contaminantes, como el humo

En cualquier caso, y por molesta que sea, es una manifestación natural del cuerpo para despejar las vías respiratorias y expulsar microbios, polvo, químicos u otros irritantes. Ahora bien, si persiste durante más de dos o tres semanas, es momento de recurrir a una consulta médica. De la misma manera, si está acompañada de fiebre, letargo, dificultad para respirar, sangre o sibilancias.



¿Qué remedios caseros son buenos para la tos en los niños?

Los medicamentos de venta libre pueden causar efectos adversos. Por eso, son recomendables solo si los receta un médico. A raíz de ello, existen estos remedios naturales que pueden ser de mucha ayuda, tanto para curar la tos seca como con flema.

Además de proporcionar bienestar, en su mayoría son agradables, por lo que es menos probable que los rechacen. De todas formas, ten presente consultar con el pediatra antes de darlos. Después de todo, ninguno es un remedio milagroso para la tos y el médico puede sugerirte otros tratamientos.

1. Sopa de pollo

Esta comida tan agradable para los más pequeños de la casa va mucho más allá de ser una simple receta de la abuela. La sopa de pollo se ha ganado su fama, ya que es muy buena para aliviar los síntomas del resfriado, incluida la tos.

Este es uno de los remedios caseros más tradicionales, aunque su eficacia no ha sido muy estudiada. Sin embargo, es posible que sirva para brindar alivio gracias hidratación que aporta. Para hacerla, necesitarás lo siguiente.

Ingredientes para cuatro porciones

  • 1 cebolla pequeña (50 gramos)
  • 2 tallos de apio (200 gramos)
  • 1 zanahoria (150 gramos)
  • 1 litro de agua
  • 2 piernas de pollo (400 gramos)
  • 2 cucharaditas de sal (10 gramos)

Preparación

  • Primero, trocea la cebolla, el apio y la zanahoria en cuadraditos pequeños, y viértelos en una olla grande.
  • Después, añade el litro de agua y ponlo a fuego medio. Deja que hierva.
  • A continuación, una vez que haya hervido el agua, agrega las piernas de pollo. Deja cocinar durante, al menos, 45 minutos.
  • Suma las cucharaditas de sal y sirve a gusto.

Como dato adicional, la sopa de pollo «puede proporcionar un verdadero apoyo psicosocial», según un comentario publicado en Chest. Aunque no se conocen bien los mecanismos, puede contribuir en la sensación de mejoría en tiempos de enfermedad.

2. Vicks VapoRub

El clásico ungüento Vicks VapoRub es empleado para tratar la tos nocturna en los niños. Uno de sus principales componentes activos es el mentol, que reduce el carraspeo y mejora el flujo de aire nasal.

Además, una sola aplicación puede aliviar la congestión y dificultad para dormir, según una revisión de JACEP Open. Para que sea efectivo, puedes aplicar un poco del producto en el pecho y el cuello del niño con suaves masajes antes de descansar.

Es seguro a partir de los dos años de edad, pero lo ideal siempre es consultar al pediatra.

3. Leche con miel

¿Tienes miel en tu hogar? Es un ingrediente ideal para fortalecer el sistema inmunitario y combatir la expectoración. Se trata de un excelente antibiótico natural, con propiedades antibacterianas, antiinflamatorias y antioxidantes.

Además, es uno de los remedios más útiles para reducir la frecuencia de la tos infantil. De hecho, dar miel durante un máximo de tres días seguidos puede ser más efectivo que algunos tratamientos específicos para ello. Podrías infusionar miel con hierbas para la tos, aunque te recomendamos el siguiente método.

Ingredientes para una porción

  • 1 vaso de leche (200 mililitros)
  • 2 cucharadas de miel pura (20 mililitros)

Preparación

  • En primer lugar, vierte el vaso de leche en una olla y déjalo hervir durante cinco minutos.
  • Después, agrega las dos cucharadas de miel pura.
  • Para finalizar, deja reposar por, al menos, diez minutos.
  • Pueden beberlo dos o tres veces al día.
Los menores de un año no deben consumirlo, ya que la miel puede provocar enfermedades como el botulismo.

4. Chocolate caliente

El chocolate contiene un componente esencial llamado teobromina. Gracias a él y a otros compuestos, se comporta como un fármaco antitusivo. Por esta razón, como indica un informe de Respiratory Medicine, puede ayudar a aliviar algunos síntomas de las enfermedades pediátricas del tracto respiratorio.

Aunque no se puede afirmar que la ingesta de cacao puede eliminar el carraspeo, es un método seguro que puede complementar el efecto de otros de nuestra lista. Además, a los niños les encanta.

Ingredientes para un vaso

  • 1 vaso de leche (200 mililitros)
  • Chocolate para taza (50 gramos)
  • 1 cucharada de azúcar (10 gramos)
  • Una pizca de canela (opcional)

Preparación

  • Primero, vierte los dos vasos de leche en una olla junto con el chocolate, el azúcar y la canela.
  • Luego, remueve los ingredientes hasta que se fundan por completo.
  • Por último, deja hervir durante, al menos, diez minutos antes de consumir.

5. Infusión de jengibre

Esta raíz proveniente del Oriente ha sido utilizada de forma medicinal desde la antigüedad por sus propiedades antiinflamatorias y descongestionantes. En este sentido, puede mejorar la tos continua, el dolor de garganta y la congestión. Una de las formas más usadas es a través de un té de jengibre, siempre que el niño tenga más de dos años de edad.

Ingredientes para una taza

  • Raíz de jengibre (2 gramos)
  • 200 mililitros de agua
  • 1 cucharadita de miel o azúcar (5 gramos)

Preparación

  • Primero, tritura el jengibre y colócalo dentro de una olla.
  • Agrega el agua y deja que hierva a fuego lento durante treinta minutos.
  • Apaga el fuego y déjalo reposar durante, al menos, veinte minutos.
  • Luego, cuela el jengibre y pasa el líquido dentro de una jarra.
  • Para finalizar, añade la miel o el azúcar antes de consumir. Puede tomar una taza al día.
Es seguro el consumo de hasta 2 gramos de jengibre al día.

6. Té de tomillo

Los beneficios del tomillo son muy similares a los del jengibre en los síntomas del resfriado común. De hecho, la combinación de tomillo junto con otras hierbas puede disminuir la severidad del malestar.

Aunque se suele recomendar su uso solo para mayores de doce años, se puede emplear en niños menores de acuerdo con el criterio del especialista. Una forma de usarlo es en jarabes o infusiones. Sin embargo, es necesario disminuir la dosis de la planta.

Ingredientes para una taza

  • 200 mililitros de agua
  • Tomillo seco (2 gramos)
  • 1 cucharadita de miel (5 gramos)

Procedimiento

  • Lava el tomillo y colócalo en una olla.
  • Luego, agrega el agua y deja hervir por diez minutos a fuego bajo.
  • Apaga el fuego y deja reposar por otros diez minutos.
  • Cuela la bebida y agrega la miel, siempre que el niño sea mayor de un año. Vuelve a calentar si así lo deseas. Puede tomar una taza una o dos veces al día, siempre que cuente con la aprobación de un profesional.


7. Té de raíz de malvavisco

A pesar de no ser el delicioso dulce que les agrada a los pequeños, el té de raíz de malvavisco también puede ayudar a mitigar la enfermedad, gracias a sus efectos expectorantes y antitusivos. Por ello, podemos encontrarla como componente de algunos jarabes.

Esta planta es de utilidad para la tos seca, el dolor de garganta y otras afecciones respiratorias. Además, en combinación con otros extractos, como el jengibre, puede ser beneficiosa para la disminución de la flema.

Ingredientes para una infusión

  • 1 taza de agua (200 mililitros)
  • ½ cucharadita de raíz de malvavisco (3 gramos)
  • Miel o azúcar a gusto

Preparación

  • En una olla pequeña, agrega el agua y las raíces de malvavisco.
  • Deja hervir por diez minutos.
  • Después, apaga el fuego y deja reposar por cinco minutos.
  • Cuela las raíces de malvavisco y pasa el líquido a una taza.
  • Por último, endulza a gusto antes de consumir. Recuerda que debes evitar la miel en menores de un año.
No la des a menores de tres años de edad.

8. Zumo de piña

La piña posee una enzima que se llama bromelin a y tiene múltiples propiedades útiles para el organismo. Entre ellas, se destaca por su cualidad antiinflamatoria, lo que le permite aliviar los síntomas de las enfermedades respiratorias, según un estudio de la revista Nutrients .

Además, la toxicidad de la bromelina es muy baja, por lo que los efectos adversos son raros y solo pueden aparecer cuando su consumo es excesivo. También, está disponible en cápsulas, aunque se debe consultar con el pediatra antes de elegirlas. Por eso, puedes optar por preparar un zumo de piña en casa.

Ingredientes para cuatro porciones

  • Media piña natural (500 gramos)
  • 1 litro de agua
  • Miel (50 gramos)

Preparación

  • Primero, pela la piña y córtala en trozos pequeños.
  • Colócalos en una licuadora. Agrega el agua y la miel, siempre que los pequeños que la consuman tengan más de un año.
  • En seguida, licúa hasta triturar todos los trozos de piña.
  • Una vez que lo tengas listo, guarda el zumo en la heladera por 1 o 2 horas antes de consumir un vaso.

9. Sopa de cebolla

Este es uno de los remedios para calmar la tos en los niños con un ingrediente que seguro tienes en tu hogar. La cebolla es un alimento rico en vitaminas y minerales que posee muchas propiedades beneficiosas. Entre ellas, antimicrobianas, antiinflamatorias, antioxidantes y antiespasmódicas.

En consecuencia, es útil para mejorar trastornos respiratorios, alérgicos e inmunitarios. Por esto, de forma tradicional, este vegetal se ha empleado para el tratamiento de alergias y resfríos. Para que sea más agradable consumirla, recomendamos preparar una sopa de cebolla.

Ingredientes para cuatro porciones

  • Cebolla (400 gramos)
  • 1 cucharada de manteca (10 gramos)
  • 1 cucharada de harina de trigo (10 gramos)
  • 1 litro de caldo de carne
  • 1 cucharadita de sal (5 gramos)
  • Queso rallado (cantidad necesaria)

Procedimiento

  • Primero, corta la cebolla en tiras finas.
  • Luego, calienta la manteca, las cebollas y la harina en una sartén hasta que estén doradas.
  • Agrega el caldo de carne y la sal removiendo cada algunos minutos.
  • Deja que hierva hasta que espese un poco.
  • Al momento de consumir, añade el queso por encima. Puedes gratinarlo en un horno o microondas si prefieres.

10. Vahos con aceite de eucalipto

El eucalipto es conocido porque se ha utilizado durante mucho tiempo en los jarabes antitusivos. También para abordar la bronquitis, el asma y otras enfermedades respiratorias. Dentro de las muchas propiedades que posee, destacan sus bondades antiinflamatorias, antioxidantes, antivirales y analgésicas.

Aunque su eficacia debe seguir bajo estudio, puede ser efectivo inhalar vapor con su aceite para tratar afecciones que producen estos síntomas, como el resfriado común, la faringitis y la laringotraqueítis.

Ingredientes

  • 750 mililitros de agua
  • 2 gotas de aceite de eucalipto

Procedimiento

  • Primero, calienta el agua hasta que observes que comienza a salir vapor.
  • En seguida, añade las gotas de aceite de eucalipto. Si no tienes aceite, puedes utilizar una cucharadita de hojas de la planta previamente picadas.
  • Deja que el niño inhale el vapor por quince minutos. Puedes colocarle una toalla sobre la cabeza. Ten cuidado de que el agua no esté demasiado caliente y de que el pequeño no se coloque muy cerca de ella, para evitar quemaduras.
  • Puedes repetirlo dos o tres veces al día por un par de días.
No se recomienda emplearlo en menores de cuatro años. Además, está contraindicado en menores de treinta meses y en niños con antecedentes de convulsiones.

11. Un baño caliente

Como vimos antes, el vapor es uno de los métodos para las complicaciones respiratorias. El C. S. Mott Children’s Hospital recomienda inhalar el vapor de una ducha caliente para abordar la tos seca o perruna de los niños.

Para hacerlo, el pequeño nunca debe estar en contacto directo con el agua caliente, ni tampoco muy cerca de la fuente donde se emana el vapor. Llevar a cabo este truco casero puede producir quemaduras si se hace de forma errónea. Por lo tanto, es seguro siempre y cuando tengas presente estos consejos.

¿Cómo darle un baño de vapor a los niños?

  • Abre el agua caliente en el baño y cierra la puerta.
  • Una vez que haya mucho vapor en el ambiente, puedes cerrar el grifo del agua.
  • Deja que el pequeño respire el aire húmedo por quince minutos. Puedes repetirlo dos veces al día.
En ningún momento debe tocar el agua caliente ni permanecer muy cerca para evitar quemaduras.

12. Líquidos

Si hay un método casero para calmar la tos infantil es tomar abundante líquido. Suele recomendarse tanto para en los casos donde hay flema como en los que aparecen sibilancias. Esto se debe a que los líquidos pueden diluir la mucosidad que está en la garganta y aliviar la irritación.

Más allá que los niños deben ingerir suficiente agua, también es bueno que consuman bebidas calientes. Ejemplos son caldos o las propias infusiones que hemos mencionado antes, siempre que tengan la aprobación de un médico.

Consumo adecuado de líquidos por día: Consumo adecuado de líquidos por día:

  • 1.04 litros entre 1 y 3 años
  • 1.28 litros entre 4 y 8 años
  • 1.68 litros para niños y 1.52 litros para niñas entre 9 y 13 años
  • 2 litros para niños y 1.60 litros para niñas de más de 14 años

13. Gotas de solución salina

Es usual utilizar solución salina para limpiar la nariz de los bebés o los más pequeños. Los lavados nasales también son otra manera de aliviar las molestias, en especial en los casos cuando hay flema y mucosidad.

Como sugiere un artículo de Frontiers in Pediatrics, aunque no es conocido el mecanismo de acción, puede ser útil para limpiar la mucosa nasal y disminuir la posible inflamación o infección. A continuación, te enseñamos una de las maneras de hacer lavados nasales.

Procedimiento

  • Toma al niño y procura que tenga su cabeza hacia un lado.
  • Luego, administra de 2 a 5 mililitros de suero fisiológico o solución salina con una jeringuilla en la fosa nasal más elevada. De esa forma, el líquido deberá salir por la otra fosa nasal.
  • Hazlo del otro lado. Puedes repetirlos un par de veces al día o según la indicación del médico.

Otra forma de llevarlos a cabo es colocando al niño con la cabeza hacia atrás. De este modo, la solución salina pasará por la nariz y llegará hasta la garganta. Luego, el niño tan solo debe tragarla.

Otras medidas para calmar la tos infantil

Existen otros trucos caseros para aliviar los distintos tipos de tos, tal como recomienda un informe del Norton Children’s Hospital Foundation. Los principales consejos son los siguientes:

  • Ventilar la habitación.
  • Descansar lo suficiente.
  • No fumar cerca del niño.
  • Colocar un humidificador en el cuarto.
  • Asegurarse de que el niño descansa bien.
  • Usar peras de succión para aspirar los mocos de la nariz.
  • Controlar factores como el polvo, el moho, el polen y la caspa de las mascotas.

Siempre es necesario consultar con el pediatra

Como puedes ver, existe una gran variedad de remedios caseros para aliviar el malestar. No obstante, una vez más, destacamos la importancia de consultar con el pediatra antes de administrar alguno de estos métodos para evitar posibles complicaciones.

Además, d ebes tener presente que, si la tos persiste por más de dos semanas, o si aparecen otros síntomas que la acompañan, lo mejor será consultarle a un especialista cuanto antes. Estas  opciones terapéuticas no sustituirán el tratamiento farmacológico indicado.


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