Alivia los ojos cansados por pantalla con este descanso visual de 20 segundos

En la actualidad, la mayoría pasamos gran parte de las horas del día tras las pantallas. Bien sea por motivos laborales, educativos o de entretenimiento. Pero, tras un uso prolongado, es probable que sientas los ojos cansados, secos o que tu visión se torne un tanto borrosa.
Esto ocurre porque los ojos no están diseñados para fijarse en una fuente de luz tan cercana por largos periodos. Esta acción supone para el músculo ciliar —encargado del enfoque del ojo— un esfuerzo constante. Y con el paso del tiempo, termina por cansarse. Sumado a eso, la falta de parpadeo y lubricación mientras usamos las pantallas hacen que los ojos se sientan resecos al final de la jornada. Puedes mejorar esto aplicando un sencillo truco de descanso visual.
La regla 20-20-20 para ojos cansados
Una forma de combatir el cansancio visual ocasionado por el uso prolongado de las pantallas es aplicando la regla 20-20-20. Consiste en tomar un descanso de 20 segundos, tras pasar 20 minutos seguidos tras la pantalla, y mirar un objeto que esté al menos a 20 pies de distancia (unos seis metros).
Al cambiar tu visión hacia un punto lejano, el músculo ciliar se relaja. De igual manera, la variación de enfoque permite que la película lagrimal se regenere mediante un parpadeo más natural, aliviando la sequedad.
¿Cuándo es conveniente aplicarla?
Esta regla es en particular útil para cuando te encuentras trabajando o estudiando. Lo ideal es que la pongas en práctica apenas detectes las primeras señales de fatiga visual. Una de ellas es la visión empañada momentánea, es decir, si tardas unos segundos en ver nítida la habitación justo después de despegarte de la pantalla.
También detecta si tienes tensión en el entrecejo o experimentas una sensación de poseer arenilla en los ojos. Estos signos indican que es momento de un descanso. Así evitarás que las cosas escalen y termines la tarde con un dolor de cabeza.
¿Cómo sumarla a tu jornada?
Incorporar esta regla 20-20-20 a tu día a día es bastante sencillo, ya que no interrumpe el flujo de trabajo. Una buena idea para hacerla es programar alarmas discretas en el móvil, que te avisen cuando hayan pasado veinte minutos, para que realices la pausa. También tienes la opción de utilizar aplicaciones de gestión del tiempo en el móvil o la PC, que te den esas notificaciones.
No es necesario que busques paisajes impresionantes en donde fijar la mirada; basta con que la despegues de la pantalla y observes un punto lejano. Vale una ventana o incluso del final del pasillo. De igual manera, puedes integrar la pausa visual en medio de otras labores. Por ejemplo, mientras atiendes una llamada telefónica o esperas a que un archivo se descargue.
Como habrás podido notar, para evitar la fatiga visual no necesitas técnicas complicadas ni mucho tiempo disponible. Una pequeña pausa de 20 segundos puede marcar una gran diferencia y aportarle una mayor comodidad a tus ojos para cumplir con el resto de tu jornada.
Este texto se ofrece únicamente con propósitos informativos y no reemplaza la consulta con un profesional. Ante dudas, consulta a tu especialista.







